image001“El 1° de septiembre de 1941, siendo Vice – Presidente don Jorge Beeche Caldera y Director Gerente, don Juan del Villar Araya, firma su Contrato de Arrendamiento de Servicios, Jorge Verdugo Correa.

Tenía 27 años; había incursionado en la Universidad Católica – Agronomía – pero su pasión por los aviones, lo lleva a hacer el curso de Piloto de Transporte.

 
 
 

En 1935 obtiene su brevet de Piloto Civil, en el Club Aéreo de Chile; a los tres años es Profesor e Instructor de muchos pilotos, que llegaron a Lan Chile, y prestigiaron la Compañía.

Ya en Lan Chile, “El Profesor” (“Profe” Verdugo, así lo llaman) se entrega a los aviones y es su pasión avanzar por los aires. Siempre dispuesto comparte sus conocimientos; se perfecciona junto al material que iba adquiriendo la Empresa, logrando a través de los años honores y distinciones para Línea Aérea Nacional.

Al dejar Lan Chile (1969), lo hace con un récord por sus horas de vuelo: 28.117:45 horas. Debemos tener presente que volaba con el material de esa época !

Casado con la Sra. Elena Palacios R., fallecida tempranamente, tiene tres hijos: Jorge, María Felicitas y Francisco, este último también fallecido. Sus dos hijos vistieron el uniforme de pilotos de Lan Chile y abusando de aquel dicho: de tal palo … hicieron honor a su padre, por sus pasos en Lan Chile.

Referirse a don Jorge Verdugo C. y colocarle adjetivos es difícil. No erramos al decir: fue un piloto excepcional de grandes condiciones, de una inmensa bondad personal; de espíritu y cooperación también excepcionales, buen amigo y servicial. Fue un crédito para la Empresa; durante 27 años 10 meses 18 días comandó un avión Lan Chile, logrando mas de 11 millones de kilómetros volados.

Condecoraciones, muchas; recordando una de ellas, el año 1950, recibe la condecoración Alas Uruguayas Categoría C, por ser el primer piloto que inauguró la Línea Comercial Lan Chile en ese país.

 

12 Julio 1966: Jorge Verdugo C. cumple 9.000.000 km volados. Es recibido en Los Cerrillos por el Asistente Ejecutivo de la Vice Presdencia Alfonso Cuadrado M. y el Gerente Técnico Pedro Gasc

12 Julio 1966:
Jorge Verdugo C. cumple 9.000.000 km volados. Es recibido en Los Cerrillos por el Asistente Ejecutivo de la Vice Presdencia Alfonso Cuadrado M. y el Gerente Técnico Pedro Gasc

Fue uno de los fundadores de la Ruta Magallanes, allá por los años 1946 y en 1960 ya había transportado un número superior a 140.000 personas..

Anécdotas quizás miles. situaciones que supo afrontar, también otras miles; así lo encontramos volando de Arica a Santiago(*), cuando debe aterrizar de emergencia en La Serena y bajo el ala de su avión, nace un varón: Jorge Lan Gabriel Bravo Encinas (21 años, hoy – 1983 – funcionario de Lan Chile – Dpto- SIPALA).

Cuando volaba al Sur de Chile, una dama, abuelita encantadora pidió permiso para llegar a su cabina; después de dialogar e interiorizarse de cuanto relojito tiene el tablero, graciosamente le dice:

 

 

Parece mi señor, que se abrió una ventana del avión y llegaron unos pajaritos, los que están volando felices entre los pasajeros: caras de sorpresa y algunas de preocupación en la cabina. Qué había pasado: una jaula que seguramente era parte del equipaje de algún pasajero se abrió, debido a alguna turbulencia, y esas avecitas, tordos, canarios, diucas y otros emprendían vuelo entre los pasajeros, paquetes y otros.

(*) Sucede en el vuelo N° 903 del 4 de Abril de 1962 con el DC6 404 (Trip. de Cabina Sonia Pérez y Ana Brinzo).

JORGE VERDUGO HOY (1983): el caballero de siempre, amable, tranquilo y jovial, casado con la señora Licia “Licha” Romana Betta Damne se deja ver por Los Cerrillos. Quienes le conocemos, quizás un poco mas que otros, no nos equivocamos al decir que en estas breves visitas, sin aspavientos, debe recorrer todo rincón de esta área y en ellas debe encontrar un recuerdo de esos años, que vivió en Lan Chile, entregando su profesionalismo y su pasión por los aviones de su tan querida Compañía.”

VERDUGO HA RECORRIDO 10 1/2 MILLONES DE KILOMETROS EN 27 MIL HORAS DE VUELO

El famoso piloto chileno ha entregado todos los afanes de su vida durante 35 años al progreso de la aviación

HA FORMADO CERCA DE UN CENTENAR DE PILOTOS CIVILES

(Publicado en la Revista Aviación Civil N° 6 de Junio 1970)

“A la distancia y juzgado con cierta ligereza, Jorge Verdugo Correa, talvez y sin talvez, el más famoso piloto civil de Chile, podría ser considerado por muchos como un triunfador. Junto a él se aprende que es más que eso, que es un hombre que se ha realizado y se realiza todos los días, porque ha entregado y entrega todos los afanes de su vida a la aviación, con un sentido religioso de la vocación.

En la vida se puede triunfar por accidente; la realización exige todas las fuerzas de la mente y del espíritu del hombre, el dominio de su imaginación y el mantenimiento de la voluntad, llevado del deseo de servir a los demás, de ser útil a la humanidad.

La obra de Verdugo explica el extraordinario crecimiento de la aviación nacional en todos sus niveles, porque durante muchos años, muchos hombres como él, han hecho cada una y todas las cosas con un sentido superior de la responsabilidad. Esto es muy significativo en un medio como el nuestro donde se prefiere el éxito fácil, el hacer las cosas más o menos, dando paso a la frustración que aniquila y que entraba el progreso en no pocas actividades nacionales.

La vida de Verdugo, por lo tanto, es un ejemplo para las nuevas generaciones de pilotos civiles de Chile.

 

TRES AÑOS y MEDIO EN EL AIRE

Verdugo tiene 35 años de piloto y 27 mil horas de vuelo, o sea, ha estado tres años y medio en el aire, con un recorrido de 10 y medio millones de kilómetros. Su principal campo de batalla ha sido el cielo de América, cuyas rutas conoce como la palma de su mano. A esta altura de su vida prefiere todavía la ruta a MagaIlanes, aunque no dice porqué. Seguramente porque es la más difícil.

Comenzó a volar en un Gipsy-Cirrus en Santiago y terminó un período importante de su vida en un jet Caravelle de LAN; ahora es Comandante de nave de “Solastral” y vuela dos veces a la semana a Punta Arenas en un DC 6-B.

Ha realizado el traslado de pasajeros desde sus comienzos como piloto, de acuerdo con la época y con la capacidad de las máquinas. A veces, una o dos; otras, veinte, cincuenta o cien personas, se entregaron a su responsabilidad.

 

JAMÁS HA TENIDO UN ACCIDENTE

Cuando se conversa con Verdugo, la mente se llena de un bosque de aviones de todos los tamaños, que van y vienen a través de un tiempo que abarca el nacimiento y el desarrollo de la aviación comercial de Chile y América y jamás se piensa en un accidente. “Sólo he tenido las emergencias propias del oficio”, dice sencillamente. La razón es obvia; bajo la inquietud activa de Verdugo obra por presencia su control, su poder de concentración, su serenidad, eso que otros pilotos amigos llaman “el sexto sentido de Verdugo”.

Por eso cuando le hacemos una pregunta al respecto nos reitera, con toda tranquilidad: “No he tenido accidentes. En los tiempos de las máquinas pequeñas volábamos de día; después lo hicimos en las máquinas modernas que tienen paneles instrumentales que facilitan la labor y hacen más seguros los viajes para pilotos y pasajeros”.

A continuación, tiene palabras de agradecimiento para la organización de tierra, que sirve anónimamente a pilotos y pasajeros. “Pasó el tiempo de los potreros que servían de pistas y ahora el país dispone de buenos aeródromos”.

El Presidente Eduardo . Frei Montalva, pasajero ilustre del ”Profe” a bordo de un Caravelle

El Presidente Eduardo . Frei Montalva, pasajero ilustre del ”Profe” a bordo de un Caravelle

PILOTO DE LOS PRESIDENTES

Verdugo ha trasladado en sus aviones a personajes ilustres de Chile y América. Recuerda haber llevado como pasajeros a Monseñor José María Caro, Cardenal Arzobispo de Santiago; a los Presidentes de Chile, Juan Antonio Ríos, Gabriel González Videla y Carlos Ibáñez del Campo, cuando hizo su visita a Panamá; al actual Presidente, Eduardo Frei Montalva (1970), le ha servido de piloto en varias ocasiones, Entre las personalidades internacionales, recuerda a Marlene Dietrich. a Mr. Braniff y esposa y al Rey Olaf V de Noruega, que viajó a Bariloche.

 
 

MAESTRO DE PILOTOS CIVILES

A través de su vida, Verdugo ha formado cerca de un centenar de pilotos civiles chilenos, que han tenido y tienen muchos de ellos destacada actuación en la aviación nacional. Mientras escribimos, hace una lista de ellos y antes de dictarla nos ruega: “ponga como fecha inicial el 15 de Noviembre de 1938, pues ese día se recibió mi primer alumno: Ramiro Palamara”. En seguida, en este mismo orden, menciona a Oscar Andrade (campeón automovilístico y record sudamericano para la época en velocidad): Hans Wunser; Ramón Sotomayor; en Mayo de 1939, fue fundador e instructor del Club Aéreo de Curicó, donde forma a los siguientes alumnos: Carlos Ian Scott, José Olea, Arturo Arrigorriaga, Víctor Contreras, Javier Rozas, Raúl Arellano, Luis Bozzolo, Domingo Paredes, Santiago Pardo, José San Martín, Arturo Crisóstomo, Guillermo Muñoz y Guillermo Feliú; sigue su tarea en la capital con Julio Videla, que se retiró después como comandante de aeronave de LAN; Rolando Cousiño; Enrique Burroni; Carlos Aguirre; Enrique Charmoz; Víctor Lafón; Agustín Cases; Sergio Valdovinos; Santiago Rivas; Joaquín Salas; Mario Larraín; Alfonso Cuadrado M. millonario del aire y Comandante de Aeronave de LAN, ahora Gerente de “Solastral”; Alfonso Caviquioli (*) operador de a bordo, multimillonario del aire de LAN; Pedro AIcántara; Luis Ramírez; Juan Salinas; Enrique Kirstein (Kirsten?); Hernán Carvacho: Carlos Salazar, jubilado como Gerente de LAN en Buenos Aires; Hernán Alvarellos; Eduardo Caballero; Juan Marín; Enrique Benítez; Jaime Ortiz Carvajal, jubilado como Jefe de Maestranza de LAN; Rolando Ahumada, Jefe dé Instructores de Vuelo de Tobalaba; Alberto Eglington, retirado como Jefe de Maestranza de LAN; Orlando Valdebenito, muchos años Instructor del Club Aéreo de Santiago; Raúl Pinilla, distinguido radio operador de LAN; Alberto Cumplido, Consejero de LAN que murió en un accidente al llevar ayuda al terremoto de San Juan, Argentina; Mario Jiménez; Mario Franceschini; Eduardo Pinochet Carte; Julio Landaeta; Alfredo del Río; Augusto Sandoval. Jefe de la Maestranza de Las Condes; Alberto Zúñiga; Javier Montes; Hernán Lira, mecánico y constructor de aviones del Club Aéreo de Santiago; Juan Lasserre, durante muchos años instructor de vuelo; José Muñiz; Leopoldo Sanz; en el Club Aéreo de Melipilla, del cual fue fundador, formó los siguientes pilotos: Dionisio Fuentes, Osvaldo Zablah, Criando Romanini, Gabriel Vargas y Ascanio Tagle.

Al terminar la enumeración, como hablando para sí mismo. dice: “De todos tengo sólo buenos recuerdos, algunos que emocionan”. En seguida: “Deje constancia que desde 1954 a 1969 mantuve en LAN la primera antigüedad como piloto; pero, que durante 10 de ellos, hasta 1964, Alfonso Cuadrado, mi alumno. ocupó el segundo lugar”.

(*) Instruido en un Gipsy, recibiendo su título de Piloto de Turismo en el Club Aéreo de Chile, en su viejo hangar de calamina al costado sur de Los Cerrillos, “cuando el cortar cuerdas de ala, costaba una ponchera”.

 

PREMIOS y CONDECORACIONES

Verdugo ha recibido la mayoría de los premios otorgados por LAN a sus pilo- tos millonarios del aire; tiene la medalla conmemorativa “Al Mérito” de Asimet el año 1956; recibió Diploma de Honor de la Dirección de Aeronáutica en 1957 y ha sido condecorado por el Gobierno del Uruguay el año 1950, por haber sido él el piloto del primer avión LAN que llegó a la República Oriental. Tiene también piocha de piloto brasileño, que le fue otorgada en 1940, después de asistir a la “Semana del Ala”.

 

ALGUNOS RECORDS DE JORGE VERDUGO

Jorge Verdugo Correa recibió su brevet FAI de piloto de turismo el sábado 1° de Junio de 1935, después de rendir las pruebas reglamentarias ante una Comisión formada por el Capitán e Bandada Gregorio Bisquert Rubio, por el Teniente 1° Washington Silva Escobar, su Instructor los aviadores civiles Aladlno Azzari López y Emilio Etchegaray. La maestría que demostró en su examen no la ha desmentido Verdugo a través le toda su carrera profesional. En 1946 quebró el record de velocidad aérea Santiago – Magallanes que hizo en 7 horas el recorrido en un Douglas DC-3; en 1957, en un Douglas DC-6 unió Santiago y Arica en 3 horas y 26 minutos.

 

TIPOS DE MAQUINAS EN QUE VERDUGO HA CUMPLIDO SUS HORAS

Las 27 mli horas de vuelo de Verdugo han sido cumplidas en los siguientes  tipos de máquinas: Turismo – 1.300 horas, Potez – 900 horas, Electra – 1.500 horas, Lodestar – 1.590 horas, Martin 202 – 1.700 horas, DC-3 – 6.200 horas, DC 6 B – 11. 100 horas y Caravelle – 2.700 horas,

 

MARCAS DE AVIONES USADOS POR VERDUGO

Durante sus 35 años de vida profesional, Verdugo Correa ha volado en los siguientes tipos de aviones: GIPSY .Cirrus y Moth,. AVRO-Avian (Cirrus), CURTISS J.H. (enfriado por agua), AVRO 626-Cheetah, CAUDRON – Cirrus, RAMBLER, SPAD (1ª. guerra), MORANE SAULNIER (rotativo), CURTISS – ROBIN, regalado al Club Aéreo de Santiago por el Comodoro del Aire Arturo Merino Benítez, “CHINCOL” construido por César Copetta, KLEMM Hirth, TRAVEL AIR Warner, FIESELER Hirth, TAYLORCRAFT Continental, BUCKER Junqmann, BUCKER Junqmeister, MILES Gipsy, PORTERFIELD, MONOCOUPE, STINSON, PIPER de varios tipos, CAUDRON Renault, CESSNA bimotor, CESSNA tipos 140/50/70/80/82/310, MESSERSCHMITT Talfun, CULVER Cadet, NORTH AMERICAN AT-6, VULTEE BT – 13, LOCKHEED Electra, LOCKEED Lodestar, BEECHCRAFT AT – 11, DOUGLAS DC – 3, MARTIN 202, DOUGLAS DC – 6B, CARAVELLE 6R.

 

GRAN CORREDOR DE AUTOMÓVILES

Jorge Verdugo Correa muestra con orgullo los recortes que ha logrado conservar y que recuerdan sus hazañas como as del volante en Chile y en América. Durante años aprovechó sus “horas libres” para participar en carreras automovilísticas. Tiene un diploma en que las juventudes de las Universidades de Chile y Católica , el 14 de Diciembre de 1951, lo declaran “el mejor deportista de Chile en automovilismo”. En la década del 50 ganó los circuitos de Barrancas y Santiago Morning y participó en las “Mil Millas Argentinas” convirtiéndose en la sensación  de la carrera con Bartolomé Ortiz, escoltando (según otra fuente, no habría terminado por fundir bielas) al final vencedor Oscar Alfredo Gálvez.”

 

***

Ya al inicio de estos recuerdos se hacía mención de las miles de anécdotas e historias que se cuentan del “Profe” Verdugo. Una de ellas es este relato que hace de su primer vuelo en LAN, Patricio Délano Barrios en su libro “Recuerdos” y que muestra una dimensión más humana y menos épica del “Profe”:

“Mi primer vuelo en LAN (probablemente por el año 1943, en un Electra) ha sido para mi inolvidable. Casi no pude dormir durante la noche. Cuando a las seis de la mañana pasó a buscarnos el automóvil que hacía la recogida de los pilotos, aunque con bastante sueño, estaba listo. El capitán (que al parecer era el mismísimo “Profe” Verdugo, que poco después enviudaría y le prestaría a Patricio Délano su Ford Coupe 38 para su matrimonio) ya estaba instalado en el asiento al lado del chofer y había un fuerte olor a licor. Casi no intercambiamos palabras hasta llegar a Los Cerrillos.

En el camino había hecho detener el auto en un puesto de periódicos para comprar algunos diarios y revistas. Después los iría regalando a sus conocidos a lo largo de la ruta, lo que era muy apreciado y le procuraba amistades en todas partes.

Como no había servicio de meteorología, me dediqué a revisar, con el mecánico que despachaba la máquina, el carguío de combustible.

Llegamos a Vallenar a medio día y, mientras los pasajeros almorzaban, de nuevo vigilé el carguío y di unas vueltas para verificar que todo estuviera en orden. Cuando fui al casino ya los pasajeros venían a tomar el avión.

Terminábamos el vuelo en Iquique. Alojábamos en el mismo aeropuerto Cavancha. Después de cambiarnos ropa, acepté con entusiasmo la idea de tomar unas “oncecitas”. Había allí mismo unos kioscos donde nos instalamos y el capitán me preguntó qué me parecía una “albacorita”.

Ordenó la albacora y pidió también dos botellas de vino. Las trajeron de inmediato junto con dos vasos cerveceros. Cuando me fui a servir el vino, tomó una de las botellas y me dijo: “Aquí cada uno con su botella”.

Llenamos los vasos y ¡salud! Los volvimos a llenar y, antes de que llegara la albacora, ya había pedido otras dos botellas. Empecé a sentirme mareado, pero me acordé de mis tiempos de artillero y seguimos. Luego llegó la albacora, pero como se nos había acabado el vino, pedimos otras dos botellas. Y así seguimos. Cuando se nos acababa la albacora, pedíamos más vino, y cuando éste estaba por terminarse, más albacora.

Para qué decir que, mientras aparentemente a él no le pasaba nada, yo estaba cada vez más mareado. Cuando íbamos en la décima botella me dijo:

–           El record aquí lo tiene tal Capitán con tal Copiloto. Vamos a ver si podemos ganarles – con la duodécima botella se dio por satisfecho y pidió un “whiskycito” para festejar. Con el whisky se le soltó un poco la lengua. Ya nos habíamos hecho bastante compinches. Me dijo:

–           ¿Sabe don Pato? Tengo que confesarle algo. Yo fui uno de los que más se opuso a que Ud. entrara a la LAN.

–           ¿Y por qué? Si me parece que nunca nos hemos conocido.

Así había sido. No me cupo duda de que me confundía con Coke Délano, que tampoco era actor, sino director de cine.

Después me llevó al Club Español, donde era muy conocido. Repartió diarios y seguimos festejando. Al día siguiente hizo el vuelo de regreso solo, mientras yo dormía la mona.”

 

***

DON JORGE (MUY EN CONFIANZA TAMBIEN “EL PROFE”), EL CAPITÁN MAS ANTIGUO, EL COLEGA, EL COMPAÑERO.

(Por Julio Matthei Sch.)

 

image007Lo conocí en 1959 como copiloto, ya convertido él en Comandante de DC-6B, siempre amable y paciente ante nuestra impericia. Su trato era jovial, y acostumbraba usar preferentemente el “don” o el nombre de pila en diminutivo; así éramos “don” tal o cuál o, ya más en confianza, simplemente, Julito, Fernandito o Gustavito. Su extrema tranquilidad ante las situaciones más adversas eran una inyección de confianza para toda la tripulación. Sólo había que aceptar su incesante fumar y desparramo constante de cenizas.

Como queda reflejado en las crónicas anteriores, Jorge Verdugo C. fue conocido e idolatrado en todo Chile como piloto y como “as” del volante. Pero detrás de ese hombre, de imagen alegre y despreocupada, se escondía también un camarada generoso y a toda prueba.

En la época de su ingreso a LAN se produciría una amalgama de pilotos militares y civiles que daría por resultado un producto híbrido entre muy jerarquizado y en contraste, también muy desbocado. Como fiel exponente de ese producto, Verdugo combinaba con soltura la seriedad de su actuar en el cockpit, con la libre y desbordante expansión durante el tiempo que se mantenía en tierra. Era incansable en el volar, y en tierra, pocos eran capaces de seguir el ritmo de sus andanzas. Muchos sucumbían lastimosamente al intento…

Por mucho tiempo desconocimos las razones de su apodo de “Profe”. Nos imaginábamos que sería por ser entonces el más antiguo. En su libro “Recuerdos” el piloto Patricio Délano Barrios, nos da su propia versión a raíz del accidente del Lodestar 503 en Enero de 1944:

“Cuando llegaron a Mendoza (los pilotos Eduardo Lazo P., Eduardo von Bischoffshausen) les pidieron hacer un vuelo a San Juan. Cargaron el avión, y al decolar, éste se vino a tierra, se incendió y murieron todas las personas que iban a bordo. La explicación que se dio fue que la carga se había corrido hacia atrás y eso había provocado el accidente.

No quedé muy convencido con esta explicación. Hablé con el Ingeniero Jefe de Mantención, con el que me había hecho bastante amigo. Le hablé de la regla de estiba que había visto en la compañía de aviación Cruzeiro. Y resultó que nuestro Lodestar también la tenía. Él consideró que su uso era demasiado complicado y la había guardado.

Hasta entonces, a los aviones se les cargaba de cualquier modo. Pero con el mayor rendimiento que iban teniendo con el avance tecnológico, la estiba se estaba haciendo imprescindible. Me facilitó el reglamento para estudiarlo, y en realidad era la cosa más sencilla del mundo.

Di una charla a los pilotos acerca de su uso. A raíz de eso, mi amigo del vuelo a Iquique (ver historia anterior) empezó a tratarme de “Profesor”. Y después hizo lo mismo con la nueva generación de pilotos. Al final terminaron todos por ponerle a él el sobrenombre de “Profesor”. Lo cierto es que, como buen piloto de Club Aéreo de esos años, no tenía ninguna instrucción teórica, pero sí poseía algo que muy pocos tienen y que entonces se llamaba el “instinto del pájaro”.

Nosotros, en nuestro primer encuentro a bordo de un DC-6 con el “Profe”, no tuvimos la misma experiencia que había tenido más de 15 años antes, su copiloto Patricio Délano. Corrían otros tiempos y los desbocamientos estaban ya en lenta, pero franca retirada.

Cuando ingresó a LAN, a Jorge Verdugo le tocó “foguearse” con los capitanes todos procedentes de la vertiente militar: Sergio García Huidobro, César Lavín, Eduardo Lazo, Alfonso, Moreira, Héctor, Lopehandía, Eduardo von Bischoffshausen, Marcial Arredondo y Hernán Mujica Bordalí. El contrapeso civil lo hacían unos pocos copilotos: Carlos Wulf Droppelmann, Alberto Beytía Vivian, Alfonso Cuadrado Merino y el propio Jorge Verdugo. Todos ellos darían sus primeros pasos en el vuelo por instrumentos con el Link Trainer adquirido por LAN y la instrucción nocturna y de navegación impartida en la Escuela de Aviación “Capitán Ávalos”.

Después de seis años como piloto LAN y haber pasado por la operación de los aviones Electra y Lodestar, el “Profe” cumple su primer millón de KM al mando precisamente de un avión Lodestar. Tiene 33 años y sigue disfrutando de su soltería entre vuelos y carreras de auto. Es la época en que es seleccionado para concurrir a la fábrica de aviones Glenn Martín para hacer el curso del avión recientemente adquirido por LAN, el moderno bimotor Martín 202 para 48 pasajeros. De los cuatro aviones que se compraron, le tocó traer en vuelo desde los EEUU, el segundo.

A las pocas semanas de su regreso de los EEUU ya está matriculado en la carrera automovilística Gran Premio Insa con el coche N° 12. Logra llegar en el grupo de vanguardia a Iquique. Como de costumbre toda la LAN y en especial sus compañeros pilotos, vivían pendientes de cada una de estas actuaciones del “Profe”. Tenía una hinchada incondicional en LAN. Por eso que, un poco mas tarde de su arribo en Iquique, un avión de itinerario de LAN procedente de Arica lanza cerca de la meta un improvisado paracaídas con un mensaje para Jorge Verdugo: “Animo y buena suerte, Jorge.- Tus compañeros de la LAN”.

Hacia fines de ese mismo año 1948, el piloto “millonario” de LAN o también el “as” piloto-aviador, como solían destacarlo en la prensa deportiva, triunfa en el circuito de Barrancas (prueba automovilística categoría fuerza libre) y bate record de velocidad en la vuelta (123,5 Km/Hra).

Su arriesgada manera de correr, sin tener contemplaciones con su coche, le pasaba frecuentemente la cuenta, dejándolo a medio camino. Fue lo que le sucedió en las Mil Millas Argentinas en que compitiendo con Gálvez y Fangio – representando su club Santiago Morning – no pudo terminar, por fundir bielas.

En los infortunados sucesos que terminaron en la exoneración de 23 pilotos en 1949, lo vemos en el grupo de los pilotos que se abanderizaron con el Vice Presidente Juan del Villar y permanecen en la empresa.

El “Profe” era un hombre bueno, fácil de influenciar, que normalmente rehuía los conflictos. Los que tenía que afrontar, producto de sus frecuentes calaveradas, se resolvían normalmente ejercitando su gran prestigio, que usaba como un escudo protector. Tenia plena conciencia del poder de su fama y no dudaba ponerla en juego cuando las cosas apremiaban. Por otra parte, muchos abusaban de su fama, para acarrear agua a su propio molino. Así, la declaración del grupo de pilotos “defensores de LAN”, en que fijan su posición con respecto a los pilotos echados, es firmada también por el “Profe”, a pesar que su contenido difiere totalmente del tono que siempre empleó en su trato con los demás dentro y fuera de la LAN, y en general a su invariable marginación de todo conflicto. Pero su inclusión, por cierto, le daba un peso especial a la referida declaración del grupo.

Después del regreso de los Martín 202 de los EEUU y haberle reforzado sus alas, vemos a Jorge Verdugo, como de costumbre, devorando KM sin descanso en su calidad de Comandante de la ruta internacional en ese modelo de avión.

Con la llegada de los cuadrimotores DC-6B se ve enfrentado a nuevos desafíos esta vez especialmente con el idioma inglés. Si bien ninguno de los aviones que voló tuvo misterios para él, con el inglés fue diferente. No pudo o simplemente no quiso nada con ese idioma. Vanos fueron los esfuerzos para encaminarlo por el estudio o la práctica a un dominio mas o menos aceptable. Como siempre, también en este caso, hubo benevolencia y primaron más sus extraordinarios dotes como piloto. Tampoco vio restringida su participación en la nueva ruta a los EEUU, sólo había que programarle un copiloto bilingüe a su lado.

 

Recibiendo el reconocimiento del Vice Presidente Eric Campaña B.(der.)

Recibiendo el reconocimiento del Vice Presidente Eric Campaña B.(der.)

 

Los problemas domésticos dentro del cuerpo de pilotos de LAN siempre lograban traspasar las fronteras de LAN para llegar finalmente a la prensa. Más aún si algún protagonista era de la talla del “Profe”. El periodista Hernández Parker en su programa radial habitual “Tribuna Política “ del 16 Noviembre 1954 habría comentado, haciéndose eco de datos entregados probablemente por alguien que se consideraba injustamente postergado, lo siguiente a raíz del viaje del Presidente Carlos Ibáñez en un DC-6 a Bolivia:

“Los pilotos esperaban que los pilotos fueran Jorge Verdugo y Alfonso Cuadrado; el radio operador Alfonso Caviquioli; el sobre cargo Rafael Fontecilla y la Auxiliar Adriana Aguayo Todos ellos tienen la primera antigüedad en sus respectivos cargos y era justo premiarlos en esta ocasión.

Sin embargo no se procedió así. Sólo Adriana Aguayo fue como Auxiliar.

Esta era una de las causas por la que los pilotos estaban contrariados (la no designación del tri millonario del aire Sr. Jorge Verdugo Correa en el cargo de Gerente Técnico); molestia que se acentuó con el viaje del Presidente de la República.

Entre los 74 de los 76 pilotos de la LAN existía un callado malestar contra la Vice Presidencia porque ésta había atropellado el escalafón de antigüedad en varios puntos neurálgicos, pero concretamente en dos que los voy a explicar.

Durante la Jefatura de Arturo Merino Benítez fueron reintegrados al servicio dos pilotos que habían sido exonerados por Juan del Villar: Jaime Amunátegui Silva, que es yerno del ex – Ministro Tobías Barros Ortiz y Humberto Vottero Henríquez. Ambos son capitanes de aeronave y Arturo Merino los aceptó a condición que ocuparan los últimos lugares en el escalafón de capitanes. Así Jaime Amunátegui ocupó el lugar N° 40 del escalafón y Humberto Vottero el 51.

Adalberto Fernández, saltándose el escalafón, nombró a Jaime Amunátegui Jefe de Operaciones cargo que por antigüedad y pericia le corresponde al Comandante Alfonso Cuadrado Merino, que tiene el N° 2 en el escalafón de antigüedad. Humberto Vottero fue designado Gerente Técnico y Vicepresidente subrogante de la LAN mientras el titular, Adalberto Fernández acompañó al Presidente Ibáñez a Bolivia.

Sin embargo ahora regresa la tranquilidad porque Jefe de Operaciones de la LAN fue designado Jorge Verdugo Correa que, aparte de ser piloto más antiguo es el más estimado por sus compañeros.”

Si bien la información incluía varias inexactitudes (Jorge Verdugo Correa nunca se desempeñó como Jefe de Operaciones de LAN), demuestra lo volátil que eran las buenas relaciones y la camaradería dentro del cuerpo de pilotos, agudizada tal vez, por las secuelas que por muchos años dejó la exoneración de pilotos en tiempo del Vicepresidente Juan del Villar.

La personalidad de los primeros pilotos estaba fuertemente influenciada por los acontecimientos que acompañaron el despertar de la aviación. La aparición de aviones cada vez más sofisticados desató una competencia desenfrenada por los record: el más rápido, el de mayor altura, el del trayecto más largo, el cruce de los océanos, el cruce de las montañas, la vuelta al mundo. En la Primera Guerra Mundial apareció la leyenda de los “ases” que se prolongó 30 años más tarde a la Segunda: quien registraba el record de más aviones derribados.

A los pilotos de la aviación civil y comercial les acompañó aquel prurito por mucho tiempo: los primeros en la ruta austral, los primeros sobre la Antártica, el primer vuelo transpolar, el primer vuelo sin escalas Pta. Arenas – Arica, primeros al Pacífico Sur. Así también, una de las grandes aspiraciones de los pilotos era, ser distinguido con el mando de un vuelo presidencial o cualquier evento que pudiera ser considerado un “primero en” o “primero a”; era como agregar una nueva estrella al firmamento de distinciones que íntimamente cada piloto, anhela, cultiva y trata de enriquecer.

A pesar de registrar en su bitácora aquella lista de pasajeros ilustres mencionados en una de las crónicas precedentes, habría que señalar que Jorge Verdugo C. estuvo más bien ajeno a ese afán de adquirir notoriedad por esa vía. Lo comentaba más bien como algo anecdótico sin mayor importancia. El prestigio que fue acumulando como piloto profesional, corredor de autos, hombre servicial y de humoradas frecuentes y a veces escandalosas, querido por todo el mundo, lo hacían inmune a esos brillos y ambiciones, dejándolo más bien indiferente. ¡Le bastaba tener conciencia que él era el indiscutido “Profe”! ¡¡ El N°1 !!

A nuestro ingreso en LAN en 1956, ya “don” Jorge Verdugo, (a pesar de la confianza que él dispensaba, estábamos lejos de atrevernos a decirle “Profe”), era el número 1 del escalafón de pilotos. Dos años más tarde cumple su 5. millón de KM donándole públicamente, probablemente por afinidad deportiva y política, al candidato (a Senador) y ex arquero del equipo de fútbol de la Universidad de Chile, Eduardo Simián, el importe del estímulo que le correspondía por ese cumplimiento. Mas que la notoriedad pública habría que destacar el rasgo de generosidad y desprendimiento propio de su personalidad y que algunos reclamaban, que solía imponer o exigir tambien a sus compañeros de tripulación…

Efectúa el primer tramo hasta Lima del vuelo inaugural en DC-6B a los EEUU (Miami). En Lima hay cambio de tripulación con pilotos angloparlantes. Pareció ser el último intento de picarle el amor propio al “Profe” para que se decidiera por el estudio del inglés. Al parecer fue inútil, porque al final se impuso igual su programación en la ruta a Miami, apoyado siempre con un copiloto que garantizara las buenas comunicaciones con los Centros y Torres de Control.

El fatal accidente del DC-3 de LAN en Abril de 1961 al estrellarse contra el cerro “Lástimas” al Este de Linares, lo afecta profundamente. A bordo del avión, integrando su tripulación, fallece su sobrino, el Sobrecargo Juan Etchebarne Verdugo.

LAN ingresa en 1964, con los Caravelle VI R, a la era del jet. Es una nueva oportunidad para que el “Profe” demuestre su temple, transformándose en el único piloto “de la vieja guardia” que logró con éxito la transición al avión jet. Demostrando una gran perseverancia para lograr su objetivo, esperó con paciencia el regreso a Francia del instructor francés que había sido especialmente “despiadado” con los de la vieja guardia. Libre de esa amenaza, que él avizoraba como un obstáculo para su transición al avión jet, solicitó ser sometido a la instrucción, en ningún caso menos exigente, del prestigioso y calificado instructor nacional, Mario Riedemann. Tras cumplir satisfactoriamente cada una de las etapas requeridas por LAN y la Dirección de Aeronáutica, el “Profe” aprueba su chequeo sin problemas quedando incorporado al grupo de pilotos de material Caravelle. Habiendo acumulado 2.700 horas en ese avión, cumple su 10. millón de Km Lan Chile.

Tras alcanzar a compartir, seis meses antes, el enorme alivio que todos sentimos por la milagrosa escapada del B-727 accidentado en Colina, en la que su hijo Francisco integraba la tripulación como Primer Oficial, el “Profe” se acoge a retiro, el año 1969, tras una dilatada y fructífera trayectoria como piloto de Lan Chile. También había alcanzado a participar en Los Cerrillos, a principios de ese año, de una recepción muy especial que se hizo a un avión AVRO HS-748 procedente de Arica que venía tripulado por pilotos, todos hijos de pilotos LAN: Jorge Verdugo Palacios, primogénito del “Profe”; Luis Carmona Bennet, hijo Luis Carmona Lopehandía; y Alfonso Cuadrado Kayser, hijo de Alfonso Cuadrado Merino. Tanto el “Profe” como don Alfonso Cuadrado M. sufrirían mas tarde la dolorosa y prematura pérdida de sus respectivos hijos.

Jorge Verdugo C. (der.) entrega un reconocimiento al piloto Pablo Pfingsthorn.(izq.)

Jorge Verdugo C. (der.) entrega un reconocimiento al piloto Pablo Pfingsthorn.(izq.)

Tras una última incursión como piloto de DC-6 en una empresa aérea privada (1973) y su participación siempre atenta en temas propios de los pilotos (Director de la Asociación de Pilotos en Retiro 1979) y en defensa de su querida Lan Chile (PROLAN 1984), el “Profe” nos deja definitivamente el 11 de Octubre de1984. Lo sobreviven su esposa “Licha”, su hijo Jorge, que le siguió los pasos como piloto LAN y su hija María Felicitas. “Licha” Betta vda. de Verdugo es hasta hoy una activa socia e insustituible colaboradora de la Asociación de Pilotos en retiro de Línea Aérea Nacional de Chile.