Esta crónica no habría sido posible sin la motivación de nuestro lector Sr. Víctor Astete. Interesado en la historia y que buscando en internet

(http://wehrmacht-awards.com/forums//showthread.php?p=5426560)

encontró una interesante historia acerca del ex piloto Lan, Julio Hofmann. A continuación, recogemos tanto la información publicada en el link como lo poco que hemos podido reunir de su época en Lan.

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Julio Hofmann efectivamente fue piloto Lan entre los años 1949 y 1954. Era la época de posguerra en que varios pilotos ingleses (Ronald Lowery y Guillermo Mac Queen) y alemanes (Kurt Pfeffer, Julio Mattich, Kurt Thiele y Julio Hofmann), ingresaron a Lan después de haber estado involucrados en el conflicto (no necesariamente en acciones bélicas – algunos no pasaron más allá de la etapa de instrucción).

Ingresó como copiloto de Lan el 11 de Mayo de 1949 siendo sus compañeros de curso Kurt Thiele Hubach, Amaro Bamón Montecinos, Humbert Boellert Holzmann, José Sierra Ruiz, Hernán Pérez Bravo y Aladino Azzari Pinochet, todos ya fallecidos excepto José Sierra, el cual reconoce que tuvo poco contacto con su compañero de curso. Nadie recuerda a ciencia cierta lo que pasó con él tras tener que abandonar la empresa en 1954. Se le vio en el aeropuerto de Lima volando en el Perú y posteriormente como botones en un hotel de Miami (testimonio de Kurt Pfeffer).

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La información del link proporcionado por don Víctor Astete tiene que ver con una situación al parecer ya consolidada después de muchos años en Miami. Lo que se relata (Charles “Chuck”  Stubben) es lo siguiente, todo según versión del propio Julio Hofmann y recogido por un señor que lo conoció en un mercado de las pulgas de Miami (¿?):

“En 1990 yo estaba en un mercado de pulgas local en busca, como de costumbre, de “cosas nazis”. Cuando le pregunté a un vendedor si sabía si tenía algo relacionado con “nazi ” me dijo, “No …, pero mi vecino podría tener, porque solía volar un Me109 durante la guerra”. Bueno, eso sin duda me intrigó, así que me presenté al individuo de aspecto latino que vendía una gran variedad de artículos nuevos y usados, y le pregunté en alemán: ¿Voló durante la guerra con la Luftwaffe? Bueno, me miró y sonrió con esa leve sonrisa (y su endiablado encanto) que se le conocía, respondiendo “Jawohl”.

Durante los años que lo conocí conversaríamos siempre con respecto a los años de guerra, y terminé conociendo todo sobre él y su familia. Se llamaba Julius “Julio ” Karl Hofmann (con una “f” recalcaba él) y había sido “as” con 5 victorias volando con el JG53 (Escuadrilla de caza “As de espadas”) en África.

Karl (como lo llamaba yo), conocido en realidad por casi todo el mundo como “Julio”, era un hombre esbelto que en parte era chileno y en parte alemán. Karl tenía una hermana y ambos se trasladaron a Alemania en 1935 para ir allí a la escuela y vivir con sus abuelos. No duró mucho la escuela para ninguno de los dos ya que ambos se vieron envueltos en el “movimiento”, con Karl uniéndose a la HJ (Hitler Jugend – Juventudes hitleristas) y su hermana a la BDM (Bund Deutscher Mädel- Liga de muchachas alemanas). Al poco tiempo Karl estaba volando planeadores alcanzando los más altos puntajes y premios de su grupo. Rápidamente se incorporó a la rama aérea regular de la LW y de inmediato comenzó su entrenamiento en los M 109.

Cuando estalló la guerra, hizo su primer servicio en una escuadrilla en el frente ruso. Más tarde fue trasladado al JG53 en África, donde llegó a conocer a todos los famosos ases de su grupo (y otros) y, a menudo voló como escolta de Wolfgang Tonne. También tuvo una amistad muy fuerte con el distinguido con la cruz de hierro y hojas de roble, Wilhelm Crinius del JG 53.

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A Wolfgang Tonne le acreditaron 122 victorias en 641 misiones. Anotó 26 victorias sobre el frente occidental, incluyendo 16 Spitfire. 10 de sus 96 victorias reclamadas en el frente del este eran Il – 2 Sturmoviks . Murió en un accidente de aviación intentando celebrar su victoria 122º sobre el campo de aviación en Protville, Túnez el 20 de abril de 1943 en su Messerschmitt Bf 109 G..

A Wilhelm Crinius le acreditaron 114 victorias en aproximadamente 400 misiones. Registró 100 victorias sobre el frente del Este. De sus 14 victorias grabadas sobre el frente occidental, uno fue un bombardero cuatrimotor. El 13 de enero de 1943, tuvo que saltar de su dañado Bf 109 G al mar. Pasó 24 horas en el agua antes de ser rescatado por los marineros franceses y árabes. Después de la hospitalización por sus heridas, fue tomado prisionero de guerra.

 

Wolfgang Tonne provenía de la Academia de la Fuerza Aérea, es decir tenia formación como Oficial. Wilhelm Crinius, en cambio, se inició como soldado de primera y ascendió, por méritos, a Oficial.

En 1943 Karl fue derribado por un Spitfire británico. Invirtiendo su avión en llamas se lanzó en paracaídas. Al salir de la cabina fue golpeado en el muslo por el timón del avión, quebrando su fémur y dejándolo inconsciente. Nunca pudo decir como tiró de la cuerda para abrir su paracaídas porque nunca recordó haberlo hecho. Cuando despertó se encontró con que era transportado por un nativo beduino, pero volvió a caer inconsciente. ¡La próxima vez que despertó estaba en un hospital de campaña dirigido por los británicos!
Me dijo que el beduino no sabía de qué lado era por lo que lo llevó a la instalación militar más cercana que conocía. Demasiado malo para Karl.

Karl fue llevado primero a Inglaterra, donde permaneció durante 6 meses. Después fue embarcado a los EE.UU. y fue internado en un campo de prisioneros (POW) en Colorado (del cual se escapó 3 veces…).

Después de la guerra fue repatriado a Chile, su país de origen, donde voló transportes entre Chile y Argentina. Más tarde se convirtió en piloto de LAN Chile, la aerolínea nacional de Chile. Se retiró después de 20 años y emigró a Miami.

Era un tipo muy interesante y divertido, que llevaba todos los días un anillo del DAK (DAK – Deutsche Afrika Korps) y todavía poseía su casaca de vuelo hecha a la medida, si bien a mal traer, y su gorro con visera e insignias (yo le reemplacé el águila que él había convertido en algo muy deforme).

 

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La verdad es que no hay un anillo oficial del Afrika Korps alemán (DAK – Cuerpo de África alemán). Eran anillos fabricados por los marroquíes nativos y vendidos como recuerdos a los hombres de la DAK. Estos anillos originales son escasos y codiciados por los coleccionistas. Pero también existen réplicas confeccionadas posteriormente en distintos metales.

 

Karl tenía definitivamente un lado salvaje y disfrutaba tentar al destino. En ese momento debe haber estado alrededor de los 70 años de edad (había nacido en 1923) y conducía su auto siempre a 90 mph. Según él, era como “salir de vuelo” siempre buscando (coches patrulla…) por la izquierda, derecha, delante, y hacia atrás, tal como lo solía hacer cuando volaba una “misión de combate”.

De mala gana terminé mi amistad con él cuando se vio implicado en una camarilla de contrabandistas que operaba desde el aeropuerto de Miami (que más tarde fue desbaratada) y a la cual me había invitado a ser parte.

Nunca supe lo que pasó con él después de eso, pero antes de sus actividades ilegales hicimos un número de copias de un viejo retrato de estudio que firmó. Nuestra intención era venderlos a coleccionistas, pero en ese momento no había ningún interés en ellos.

Así que, de todos modos, pensé que a la comunidad le parecería interesante -cuando recientemente encontré todas las fotos firmadas – y las venderé acá en el puesto del mercado”.

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En la misma página, otro de los blogeros (Nick G) trae a colación un artículo de prensa de 1992 (Aviators To Gather At Reunion Artist Paints Scene Of Ww II Fighter Pilot – January 5, 1992|By KEN KAYE, Staff Writer SunSentinel):

“Dentro del ámbito de los grandes acontecimientos, el vuelo del as de caza Julius Hofman a Túnez no será recordado como uno de los hechos destacados de la 2ª Guerra Mundial.

Sin embargo, para Alemania y su Luftwaffe, fue la apertura de una campaña en el norte de África y una misión estratégica.

Hofmann dirigió un escuadrón de cazas al frente de combate y ayudó a apropiarse de un aeródromo. Luego se convirtió en el primer piloto alemán que aterrizó allí.

Hofmann, de 69 años, que vive en Lantana, estará el viernes en la Galería de Arte de la aviación de la Florida, 209 SW Second St. en Fort Lauderdale, de 6 al 9 p.m. para encontrarse con otros pilotos, dar autógrafos, firmar fotos y hablar de sus experiencias.

Se está convirtiendo en una tendencia creciente en los círculos de la aviación, que pilotos que eran enemigos mortales durante la guerra se estén juntando en reuniones, o como en el caso de Hofmann, están dispuestos a encontrarse y saludar a cualquier compañero aviador simplemente para hablar de los aviones y el vuelo.

Hofmann, como la mayoría de los pilotos de la Luftwaffe, no era miembros del partido nazi.

“Hitler no fue el que creó la Luftwaffe. Ella existió mucho antes que él apareciera” dijo el artista Robert Cernuda .

Cernuda, reconocido como uno de los artistas más coloridos de la aviación, se hizo amigo de Hofmann después de escuchar las aventuras del piloto.

“Cuando oí su historia, pensé que sería un buen tema para hacer una pintura al respecto. Por supuesto que cuando supe que hablaba perfectamente el español, fue muy fácil la comunicación” dijo Cernuda, que nació en La Habana y ahora vive en Miami.

Cernuda pintó una escena de Hofmann volando su Messerschmitt 109 en el calor del combate. Ahora cuelga en la galería de arte de la aviación de la Florida y se vende por $ 6.500. Cernuda está planeando reproducirlo como una impresión de edición limitada.

Cernuda dijo que, aunque Hofmann obtuvo muchas victorias de combate, que no tenía sed de sangre ni odio por el enemigo.

” Fue un trabajo que tenía que hacer” dijo.

Hofmann dijo que su experiencia más aterradora como piloto de combate fue haber sido derribado por Spitfires ingleses sobre el Norte de África.

“Perdí el conocimiento cuando salté y lo recuperé justo a tiempo para abrir el paracaídas” dijo.

Después de la guerra, Hofmann voló como piloto de la aerolínea Lan Chile y pasó 10 años en la selva peruana volando aviones de transporte

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Charles Stubben termina comentando lo anterior:

“A Karl, a menudo, le escuché hablar acerca de la toma del aeropuerto de Túnez.

En el pequeño aeropuerto en Lantana es donde un coleccionista de aviación mantuvo una copia, construida a escala, de un Me109 en vuelo. El artículo (del Sun Sentinel) incluía una foto de Karl de pie junto a la cabina de este avión. Aunque Karl tenía una casa en Lantana, la vendió y se trasladó de nuevo a Miami alrededor de 1994.

Aquí hay un detalle interesante, si bien algo excéntrico: ¡Karl tenía dos hijas gemelas que él llamada Jennifer y Jennifer!!!

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Al ingresar Julio Hofman a Lan en 1949 se integraba a un cuerpo de pilotos que contaba con 32 Capitanes y 30 Copilotos. La flota de aviones se estaba modernizando con aviones nuevos DH Dove y Martin 202 e incorporando DC-3 usados para reemplazar los Electra y los Lodestar. Lo que se recuerda es que Julio con sus colegas Lan alardeaba de lo mismo que declaraba años más tarde a la prensa en Miami en cuanto a su condición de “as de caza” y haber “dirigido un escuadrón de cazas al frente de combate”. Ambas afirmaciones eran enérgicamente rechazadas, especialmente por los dos pilotos “alemanes” Kurt Thiele y Kurt Pffefer como inventos del joven Hofmann. Así como su aseveración de haber sido oficial de la Luftwaffe en circunstancias que se había sido incorporado como soldado.
De sus inicios en Lan curiosamente se registra el siguiente “Gaje del oficio” sin dar mayores detalles: “El 2 de Octubre de 1950 el Lockheed Lodestar N°0100 (CC-CLD), en Copiapó, se frena repentinamente en la carrera de aterrizaje arrastrándose de nariz hasta detenerse (Capitán Carlos Wulf y Copiloto Julio Hofmann, Tripulante de Cabina Rafael Fontecilla)”.

También hay un registro de horas de vuelo efectuadas durante el año 1951 por los Capitanes (39 en total en ese año) en que el joven Hofmann figura con 825:15 horas, superado solo por los pilotos Kurt Pfeffer (960:30), Amaro Bamón (939:30), Sergio Correa (897:40), Fernando Mujica (897:30), Aladino Azzari (843:10) y Mario Giarda (831:55).

En Febrero de 1953, Hofman vuelve a aparecer haciendo dupla con Kurt Pfeffer en la inauguración del regional Balmaceda – Chile-Chico (bajo el mando del Capitán Pfeffer) operando un avión DH Dove. Por un problema con el Jefe de Base se acortó la destinación de Pfeffer a solo tres meses en la posta de Balmaceda (Ver CRONICAS 15.05.2010 Kurt Pfeffer). Es reemplazado por el Capitán Fernando Mujica que haría equipo con Julio Hofmann, una dupla que desarrolló durante su estadía actividades tan peculiares (venta de pasajes en beneficio propio…) que finalmente también ocasionaron su traslado.

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El Radio Operador Januario Lazo que compartía los vuelos con los pilotos de la época relata en sus “Memorias” lo que escuchó de parte del Capitán Julio Hofman:

“Al poco tiempo de ingresar a la empresa, Kurth (Pfeffer) fue destinado al pueblo de Balmaceda junto a otro piloto también alemán, pero nacido en Chile. Este, a la vez, era de buena estatura, bien delgado y con muy pocos rasgos de ser un gringo pues era pálido y de cabello negro. Puede ser que fuera parecido a su señora madre, e incluso hablaba el castellano tan bien como lo hace cualquiera de los chilenos. Julio Hofmann, sólo por su apellido paterno debía creérsele hijo de alemán.

Como ambos pilotos eran de tres galones, para volar acostumbraban dividirse el vuelo, haciendo uno el viaje de ida y el otro el viaje de regreso. Había mucha armonía entre ambos

Julio Hofmann, disponía de numerosos recortes de periódicos, uno alemanes y otros de Santiago, donde se le veía vestido de piloto y con un paracaídas a su lado. Realmente Julio como hijo de alemán se había presentado al Consulado Alemán en Santiago y se había embarcado para enrolarse en la Fuerzas Armadas de Alemania, siguiendo el curso de piloto en la aviación.

Julio hizo el estudio respectivo y fue muy poco lo que alcanzó a volar como piloto de guerra. Sin saber cómo, fue tomado prisionero de guerra y allí, encerrado en una ciudad inglesa, permaneció no recuerdo cuantos años, pero sí, los suficientes para no tener ni siquiera idea de la Segunda Guerra Mundial.

Me contó Hofmann que sí, tuvo una gran oportunidad para escaparse de su campo de concentración. No a mucha distancia de donde los prisioneros permanecían día tras día, llegaban y salían los aviones ingleses y habiendo estudiado detenidamente todos los pormenores del terreno, de las alambradas y de los numerosos vigilantes, quienes a menudo regalaban pitillos a los más tranquilos cautivos, Julio daba sus vueltas mientras les conversaba a sus guardianes, queriendo convencerlos que él era un tipo paciente y que nunca les daría que hacer.

Y así fue como cierto día, viendo que todo era propicio para la fuga, Julio arriesgó heroicamente su vida, al pegar veloz carrera hacia el Spitfire y justo, cuando colocaba su pie sobre el ala del avión, aparecieron dos guardias que le detuvieron sin mayor trabajo. ¡A qué poner resistencia, pensó Hofmann, la guerra no quiere nada conmigo! Y se acabó la guerra sin que Julio alcanzara a disparar un solo tiro.

¡Y qué manera de aprovechar su tiempo dentro del Campo de Concentración! Aprendió, además del inglés, a ser taita en todos los juegos imaginables. Rayuela donde ponía el tejo, era quemada fija; juego de cartas, trampas y que manera de divertirnos cuando estábamos juntos.

Pero, habiendo tan poco que hacer en Balmaceda, al cabo del tiempo Julio Hofmann era super conocido como un eximio jugador y quienes apostaban contra él, era seguro que no podía ganarle y a tanto llegó la fama (…) de este piloto, que tuvo que ser trasladado a su Base en Santiago, donde siguió volando con esa capacidad que todos le conocíamos.”

Cabe observar que el episodio de la frustrada fuga en un Spitfire no formó parte del repertorio expuesto a sus amigos y admiradores en Miami (algo más exigentes, tal vez, que su ingenuo auditorio chileno).

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Julio Hofman_clip_image012Para la autenticidad de este retrato de Julio Hofman recurrimos a nuestro colega y asociado Kurt Pfeffer, su “partner” en el regional de Balmaceda en 1953. Nos orienta también sobre algunos detalles (algo inconsistentes) de los distintivos exhibidos en el retrato.

La gorra corresponde a la de un suboficial, por el barboquejo de cuero. El galón en las presillas, a la de un aspirante a oficial. Las tres águilas en la solapa, a un sargento y la V en el brazo izquierdo a un cabo. La insignia de tres alas en la parte superior del pecho izquierdo correspondería a la calificación como piloto de planeador clase C. Debajo, un águila enmarcado en un círculo identifica a un piloto militar que ha cumplido los requisitos de piloto de planeadores. A su costado, lo que parece ser la constancia de cumplimiento de un estándar deportivo.

El águila con swástica al lado derecho del pecho corresponde a la insignia institucional de la Luftwaffe.

El cordón con insignia al lado derecho corresponde a la de tirador, sin apreciarse la categoría en el distintivo. El espadín que empuña, también era parte del uniforme formal de la Luftwaffe.

En cuanto a las cinco victorias que se adjudica Hofmann, Kurt Pfeffer nos presentó el libro de Raymond F. Toliver / Trevor J. Constable “Das waren die Deutschern Jagdflieger Asse 1939-1945” (“Estos fueron los ases pilotos de caza alemanes 1939-1945” – Edicion inglesa bajo el título “Horrido!”). En este libro se publica una nómina completa de todos los ases alemanes registrados, desde Erich Hartamann con 352 victorias hasta los 19 pilotos con 5 victorias, entre los cuales no figura Julio Hofmann.

¿Verdad o fantasía? Probablemente la vida de Julio Hofman transcurrió entre medias verdades y no poca fantasía. Un hombre sin duda amante de la aventura y del desparpajo. Piloto de gran vocación de vuelo y con la obsesiva necesidad de trascender, aun con algún engañito, como lo que más le gustaba aparentar: ¡”Un as de caza” de la Luftwaffe!