(Por Sergio Barriga Kreft)

Autorizado por el Consejo de LAN el 20 de Marzo de 1947, el Vicepresidente Ejecutivo firmó la orden de compra por la adquisición de cuatro (4) modernos aviones de pasajeros Glenn Martin modelo 202, por un valor de US$ 1.332.000.

La compra de estos aviones puso en el tapete un grave problema que afrontaba nuestro país, cual era la falta de buenos aeródromos. A pesar de las peticiones de LAN ante los sucesivos gobiernos, estos no eran tomados con debida consideración y se veía con preocupación que a la llegada de los Martin no habría en Chile donde operarIos.

Hasta la fecha, este problema no se había hecho notar por cuanto los Electra, los Lodestar y los C-47, aviones con tren de aterrizaje convencional, soportaban la operación en pistas no del todo preparadas. Sin embargo, era un hecho que los Martín con sus perfomances y tren de aterrizaje triciclo, no podrían ser expuestos a accidentes por operar en pistas como las que nuestro país tenía en aquel entonces.

Por ello, el Consejo de LAN inició gestiones a todo nivel a objeto de mejorar al menos en parte, la infraestructura aeroportuaria nacional.

En Junio de 1947, se designó al personal que tendría a su cargo ir a buscar los Glenn Martin a Estados Unidos y se comisionaron a la fábrica, a los pilotos CIRILO HALLEY, LUIS CARMONA LOPEHANDlA y RAUL TURNER PAREDES y al ingeniero ENZO MARMENTINI, para realizar un curso en el nuevo material.

Se vivía una época de optimismo y de renovada confianza. Las alas de LAN unían a Chile desde Arica a Magallanes, y los vuelos a Buenos Aires, eran una realidad que sólo merecía elogios y que día a día ganaba nuevos adeptos por la atención que se brindaba a los pasajeros. Internacionalmente era reconocida la pericia y capacidad de sus pilotos en la difícil travesía de Los Andes, ruta a la cual compañías extranjeras temían y ante la menor dificultad cancelaban sus vuelos.

Pronto se esperaba iniciar vuelos a Perú y Bolivia y extender servicios a Montevideo.

En fin, el porvenir se presentaba prometedor.

Sin embargo, está visto que a nuestro país las cosas no se le dan fáciles y la naturaleza ha hecho del chileno un hombre sufrido que sabe afrontar los retos y desafíos de! destino.

El 4 de Agosto, el Electra 03 que realizaba un vuelo de-itinerario entre Santiago y Antofagasta, no llegó a su destino, creándose la natural alarma en el ambiente aeronáutico.

El aparato piloteado por ROBERTO REED MERINO, llevaba como copiloto a ENRIQUE ALAMOS OJEDA y como único pasajero al joven RAMON GON- ZALEZ RODRIGUEZ, sobrino del Agente de LAN en Arica RAMON GONZALEZ NOLLE, quien viajaba a Antofagasta, donde realizaba sus estudios en el Colegio San Luis de aquella ciudad.

El avión había hecho escala en Copiapó, donde desembarcaron los pasajeros que traía de Santiago, continuando posteriormente vuelo hacia Antofagasta.

A las 14:28 hrs. el piloto notificó al Aeropuerto Cerro Moreno, que se encontraba a 1.100 metros de altura sobre el Monte Jara y que iniciaba el descenso a través de una capa de nubes.

La noticia del extravío del Electra vino a sumarse a la inquietud que en esos momentos se vivía por la suerte que habían corrido otros dos aviones. Uno era el Lancaster “Star Dust” de la British South American Airways que desde el día 2 estaba extraviado en la cordillera mientras realizaba un vuelo desde Argentina hacia Chile. El otro era un Vultee de la Fuerza Aérea, cuyos restos habían sido avistados cerca de Santa Bárbara, desconociéndose la situación de sus tripulantes.

Iniciada la búsqueda del Electra, ella se vio dificultada por el manto de nubes que cubría la zona. En la mañana del día 5, el Teniente HERNAN BUCHI GUZ- MAN, piloteando un North American A T -6 de la Base Aérea “Los Cóndores”, en una arriesgada maniobra, descendió entre las nubes logrando ubicar los restos del Electra estrellados en el Cerro Coloso, al sur de Antofagasta.

Los funerales de los pilotos dieron lugar a sentidas demostraciones de pesar, expresándose ante los restos del copiloto “Encontró la muerte frente al cielo y en la plenitud de su vida”.

El 13 de Noviembre, llegó a Santiago el primero de los Glenn Martin 202, matrícula CC-CLR, aparato que fue traído en vuelo desde los Estados Unidos por los pilotos CIRILO HALLEY, RAUL TURNER y LUIS CARMONA.

El día 15, el avión realizó una serie de vuelos demostrativos para exhibir sus bondades a las autoridades de Gobierno y de la empresa, iniciándose posteriormente la instrucción del resto de los pilotos que operarían el nuevo material.

Al finalizar el año, LAN recibió el premio Internacional de Seguridad correspondiente al año 1946.

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El 4 de Marzo de 1948, llegó a Santiago el segundo de los Martin, matrícula CC-CLS (nótese en la fotografía superior el logotipo LAN de la época), el que el día 9 de Marzo contratado por la fábrica, inició una gira demostrativa por Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina. A cargo de la máquina iba CIRILO HALLEY y un piloto de la Glenn Martin.

Viajaron también en el avión los siguientes pilotos, quienes aprovecharon el viaje para interiorizarse de su operación: ALFONSO CUADRADO, CARLOS WULF, JULIO VIDELA, ALBERTO BERMUDEZ, JORGE PEÑAFIEL, CESAR TOPALI, TOMAS BURFORD, JORGE OCHOA, RONALD COOPER, JAIME NUÑEZ, GUlLLERMO LEE y MANUEL ZUÑIGA. Integraba también la tripulación el radiooperador ALFONSO CAVIQUIOLI.

Al término de esta gira, la fábrica hizo saber a LAN su complacencia por la pericia y capacidad de los pilotos chilenos, que en forma tan destacada habían demostrado en los países visitados las cualidades de estos aviones.

A fin de mejorar y concretar las actividades de instrucción, que hasta entonces se desarrollaban en forma separada, el 9 de Marzo de 1948 por Orden de Servicio N° 366, a iniciativa de la Vicepresidencia, se creó el Centro de Instrucción Técnica de LAN y cuyos objetivos entre otros eran:

  1. a) Dar la preparación necesaria a todo el personal técnico de la Empresa.
  2. b) Reentrenar al personal que ya está en la Empresa y que necesite instrucción adicional para el mejor desempeño de sus funciones.
  3. c) Seleccionar a base de exámenes de admisión a todos los postulantes que deseen entrar a la Empresa, especialmente a aquellos que opten a puestos técnicos.
  4. d) Verificar estudios previos, con los Jefes y personal técnico pertinente, para la confección de los Manuales y Reglamentaciones de los diversos Departamentos y Secciones de la Empresa.
  5. e) Mantener un alto estándar de conocimientos en todo el personal técnico de la Empresa y, a mantener al día a este personal acerca de los adelantos que se vayan introduciendo en la aeronavegación comercial.

Como primer Director del Centro, fue nombrado el piloto RAYMOND ALARCON MORRIS, a quien correspondió dar estructura orgánica y poner en funciones el recién creado establecimiento.

El Sábado 7 de Agosto, arribaron a Los Cerrillos los últimos dos Martin, matrículas CC-CL T y CC-CLU. A cargo de ambos aviones venía el Comandante de Aeronave ALBERTO BEYTIA VIVIAN y las tripulaciones estuvieron integradas de la siguiente manera:

AVION CC-CLT: Pilotos ALFONSO CUADRADO y JULIO VIDELA, Radiooperador DAVID CAMU y el Inspector mecánico ARTURO ESCOBAR.

AVION CC-CLU: Pilotos ALBERTO BERMUDEZ, JORGE VERDUGO y ANTONIO DAGNINO, Radiooperador ALFONSO CAVIQUIOLI y el Ingeniero ENZO MARMENTINI.

En Los Cerrillos les dio la bienvenida a nombre de la Empresa, el Vicepresidente JUAN DEL VILLAR.

Al poco tiempo de llegados los Martin, en los Estados Unidos durante una tormenta, a un aparato similar perteneciente a la empresa Northwest Airlines se le desprendió un ala en vuelo, falleciendo todos sus tripulantes y pasajeros en el accidente.

A consecuencia de ello la Agencia de Aviación Civil de los Estados Unidos (CAA), ordenó dejar todos los Glenn Martin fuera de vuelo hasta determinar las causas exactas de la tragedia. En vista de ello, la fábrica recomendó a LAN hacer lo mismo con los cuatro nuevos aviones, los cuales fueron revisados en la maestranza por un ingeniero que vino especialmente desde los Estados Unidos, determinándose posteriormente que los aviones fueran llevados de regreso a la Glenn Martin para reforzarles las vigas de las alas.

Ello impidió a LAN, por causas totalmente ajenas a ella, utilizar estos nuevos aviones durante el tiempo en que estuvieron sometidos a esta modificación.

Recordemos que eran tiempos de postguerra y recién las fábricas americanas y de Europa reiniciaban la construcción de aviones de pasajeros, lo que dio lugar a este tipo de situaciones.

A fin de ampliar la instrucción de vuelo por instrumentos que se hacía a ..los pilotos, se adquirió en los Estados Unidos, en US$ 23.500 un avión bimotor Beechcraft A T-11.

Este aparato, con la matrícula CC-CL V y N° 0198 llegó a Chile el 6 de Diciembre de 1948, piloteado por SERGIO GARCIA-HUIDOBRO y JORGE PEÑAFIEL. Apódado “La Ramona”, este avión prestó útiles servicios a la empresa junto con su similar el A T -7.

La incorporación de los Glenn Martin hizo patente la necesidad de ampliar la planta de auxiliares de vuelos y sobrecargos.

Con tal fin, en Junio de 1948, el Centro de Instrucción organizó un curso para Sobrecargos y Auxiliares de Vuelo, al cual se presentaron 60 postulantes entre hombres y damas.

El curso se dividió en dos etapas teóricas y una de práctica, realizándose las clases en el edificio del Centro de Instrucción, que en aquellos años estaba ubicado en calle Manuel Rodríguez 24.

Para el entrenamiento de las auxiliares se contó con los servicios de la señorita FRANCA GIARDA, ex auxiliar de vuelo de LAN y que en aquel entonces se desempeñaba en PANAGRA.

El curso incluyó entre otras, las siguientes materias: Geografía de Chile, Aritmética, Meteorología, Aerodinámica, Motores, Navegación, Inglés, Primeros Auxilios, Estiba y Balance, etc.

El examen final, se tomó a bordo de un Glenn Martin que piloteado por CIRILO HALLEY, RAUL TURNER y RAUL ROJAS, hizo un vuelo especial hasta Vallenar y en el curso del cual los alumnos fueron sometidos a toda clase de situaciones. Recuerdan aquellas auxiliares que los pilotos “zangolotearon que era un gusto el avión, para ver si las muchachas tenían estómago para el vuelo”.

En una ceremonia realizada en Los Cerrillos recibieron sus licencias los sobrecargos señores OSVALDO MARTINEZ, ENRIQUE TEJERO, RAFAEL FONTECILLA, ABRAHAM OYARZUN, MARIO SOMMELLA, CARLOS LEON, EDUARDO MONTES y LUIS CUBILLOS y las auxiliares de vuelo, señoritas: MARIANA ROYEM, MARGARITA NOLF, ELIZABETH ROMAN, MAGDALENA PRADO. ALICIA URRUTIA, MARTA PINTO, SUSANA MAAS, SILVIA PERIC, ROSA GUILLARD, ADRIANA AGUAYO, LALA BRAIN, VERNA WYLIE y ELSA FERREIRA.

Mientras tanto en su deseo de extender sus rutas hacia localidades apartadas y aisladas del territorio nacional, después de estudios comparativos entre diversos tipos de aeronaves, el Consejo de LAN decidió adquirir en Inglaterra seis aviones De Havilland Dove.

Estos bimotores con capacidad para siete pasajeros costaron 22.000 libras esterlinas cada uno y su entrega se fijó para 1949, iniciándose de inmediato los preparativos para recibir el nuevo material.

La incorporación de estos aviones a la empresa iba a permitir llevar las ventajas del transporte aéreo a compatriotas que hasta entonces, no conocían otro medio de transporte que el caballo y la carreta de bueyes.