(Por Alberto López U. *)

 

“La resultante de la formación académico familiar, desemboco finalmente en mi retiro de la Fuerza Aérea. Institución a la que pasé a desempeñarme luego de egresar de la Escuela de

Aviación, retirándome a fines del año 1958.

A continuación, por sugerencia y recomendación de mi compañero de Escuela Ingeniero Guillermo Wechsler Gross, postulé a la Línea Aérea Cinta, aceptando desempeñarme a cargo del departamento de operaciones de esta Empresa, al no existir en ese momento vacante disponible para inte grar la planilla de tripulantes. En esa época, esta empresa realizaba sus vuelos con bimotores Lockheed Lodestar, Douglas DC-3 y los modernos cuadrimotores Douglas DC-4.

Cinta, era una Empresa de transporte Aéreo, pasajeros y carga que atendía principalmente a las mineras en el Norte, Potrerillos y Chuquicamata, su sede principal estaba en el Aeropuerto de Santiago en Los Cerrillos. Las caras visibles en la propiedad de esta Empresa eran Juan Costabal Echeñique, René Pairoa Epple e Ignacio Bunster. Se rumoraba que detrás de este emprendimiento estaba la figura de Agustín Edwards.

Por término de las actividades de esta Línea Aérea, con otros dos colegas de esta empresa, Marino Ollino Gonzáles y Santiago Astudillo García iniciamos un emprendimiento destinado a proveer un servicio terrestre en el Aeropuerto de Los Cerrillos a Empresas Aéreas Nacionales y extranjeras de Operaciones, Ramp and Traffic Services a semejanza de los que ya existían en Panamá y Miami llamados como nosotros Dispatch Service, al mismo tiempo de representarnos mutuamente.

Adicionalmente y tomando ideas de aquello que sucedía en el país del norte, iniciamos un incipiente servicio de Transfer con tres nuevas e impecables vehículos Combi de Volkswagen, modelo Deluxe, un tanto incómodas pues no existía aún el concepto de los vehículos Van. Estas trasladaban pasajeros desde el Aeropuerto de Los Cerrillos al centro de la ciudad y viceversa. La oficina terminal estaba ubicada en la placa del Hotel Panamericano.

Estos emprendimientos, tienen lugar cuando aún no aparecían los aviones jets, propulsados por turbinas. Corresponde a la época de los aviones con unos motores convencionales propulsados por hélice.

En este Aeropuerto de Los Cerrillos, conocí personalmente a Violeta Parra, cuando regresa desde Europa después de haber lucido sus reconocidas artesanías y haber participado en un encuentro de las juventudes en Praga. El motivo de este encuentro se origina cuando el encargado del Restaurante del Aeropuerto de Los Cerrillos, de apellido Toro, que era concesión del desaparecido Hotel Carrera, me informa que Violeta ha venido a recuperar desde la Aduana una máquina de coser eléctrica, que le había sido retenida y para retirarla necesita pagar los derechos con un cheque. Esto sucede en la tarde, los bancos están cerrados. Le manifiesto que no hay problema, con la condición que después de cumplido el trámite, me permitiese hablar con ella. Estaba curioso por todas las noticias, que, en esa época, circulaban en su entorno.

Todo funciona a la perfección, entrego el cheque a cambio del dinero en efectivo.

Luego aparece Violeta, feliz cargando su máquina. Le invito a un refresco o café en la barra del Restaurante, ella acepta una chispeante Malta. Le consulto por sus éxitos europeos y declara que ha sido reconocida en Europa por sus artesanías, que le han generado un gran espacio. Como agradecimiento de mi gesto, extrae de su bolsa un libro de su hermano anti poeta, autografiándolo y me lo regala.

Cuando se produce el cambio generacional y aparecen en gloria y majestad los jets, nuestra Empresa Dispatch Services se vio obligada por este motivo a cambiar los equipos de soporte terrestre, grupos electrógenos, partidores, escaleras y otros, lo que implicaba una fuerte inversión personal o bancaria, situación que no fue concordada por los socios, produciéndose por este motivo, el término y disolución de la sociedad.

Coincidentemente aparece en escena un conocido de nombre Enrique Jones, se rumoraba que había pertenecido a la Legión Extranjera, quien me señala que su empresa de origen brasileño Panair do Brasil, está precisando de un Gerente de Operaciones local y me invita a nombre del CEO, José Moreira de Mello Jr. a incorporarme en esta Empresa. Así de simple.

La propuesta me pareció muy conveniente, aceptándola sin imaginar que este sería la única actividad de mi vida activa, asociada al transporte aerocomercial. Como esta Empresa era de origen brasileño, lo primero que debo hacer es viajar a la casa matriz, ubicada en el Aeropuerto Santos Dumont en Rio de Janeiro donde me hospedo en un Hotel en el centro de la ciudad conocido como Cinelandia y soy presentado formalmente, en esta Empresa. Tengo 30 años.

Panair do Brasil que había sido una subsidiaria de PANAM, gran Empresa que volaba a los cinco continentes. Panair que había sido nacionalizada a instancias de Juscelino Kubitschek más conocido como el Presidente rojo, presidente vermelho. Esta Empresa Panair do Brasil, permaneció activa hasta la llegada del primer presidente perteneciente a la cúpula militar brasileña, procediendo este gobierno de Costa e Silva a cancelar sus líneas que son propiedad de los Estados, transfiriendo esta concesión a la Línea Aérea Varig.

El primer vuelo de Varig, llega a Chile el 12 de Febrero de 1965. Era un avión Convair 990 que había salido desde Río de Janeiro y escalas en Sao Paulo y Asunción en Paraguay para terminar y reiniciar en Santiago de Chile, desde el Aeropuerto de Los Cerrillos.

Se iniciaba la época de los gobiernos militares en América Latina. Estamos en pleno período de guerra fría, con Fidel Castro instalado en la Habana y el ché Guevara ocupando páginas en los periódicos. En estas condiciones, se crea una suerte de incertidumbre entre los funcionarios de Panair do Brasil en relación a sus empleos, pero esta es una actividad muy profesional y una parte de estos funcionarios pasan a integrar ahora, la planilla de Varig y entre estos estaba yo, cumpliendo las mismas funciones que había prestado para Panair do Brasil.

Es imprescindible señalar que estos cambios se rumoraban con anticipación, presentándose al respecto una gran coincidencia. Es así que cuando me encontraba cumpliendo mis funciones en el Aeropuerto a fines de 1964, nuevamente aparece Enrique Jones, esta vez acompañada por un adusto y bien presentado personaje, quien se identifica como Erik de Carvalho, Presidente de Varig S.A. Yo y Enrique hasta ese momento, éramos dependientes de Panair do Brasil. Como

Enrique Jones llego a contactar a esta persona es una incógnita. En la presencia de Enrique, este caballero a quien yo conocía por otras circunstancias, pues había sido Presidente de Panair, puesto al que había renunciado, se dirige hacia mí y comienza a explayarse en términos desconcertantes como desconocidos, en el sentido que habría cambios en el panorama aerocomercial brasileño, que solicitaba nuestra comprensión y colaboración y que por tal motivo contaba con nosotros. Es decir, nos anunciaba lo que vendría y estaba extendiendo un contrato de trabajo anticipado. En consecuencia, para desempeñarme en Varig, fui contratado por el Presidente de esta Empresa y en la cual colaboré profesionalmente por 30 años.

Esta Empresa fue prácticamente mi único empleador en mi vida activa.”

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“Integre diversos y variados grupos de trabajo, tanto en Chile como Brasil y otros Países.

Es así como era parte de una asociación público privada llamada Comité FAL (de Facilitación) cuyo Origen estaba en la OACI (Organización Aérea Civil Internacional) cuyas recomendaciones son parte importante en las actividades aéreas en la mayor parte de los países y por supuesto Chile. Este grupo lo integraban representantes de las Líneas Aéreas operando en Chile, el Gerente del Aeropuerto, un coronel FACH (R) de nombre Francisco Herrera Latoja, el Secretario de la Junta de Aeronáutica Civil, abogado Patricio Busquets, un representante de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, el Administrador de Aduanas, el Jefe de Interpol, representante del SAG y Sanidad Humana.

A este grupo nos correspondió el análisis del proyecto, gestión y traslado desde el Aeropuerto de Los Cerrillos, al entonces moderno Pudahuel (**). Fue un trabajo arduo y prolongado que se extendió por el período en que se inicia el proyecto hasta que se entregan las instalaciones, que no estuvieron exentas de problemas.

El Colegio de ingenieros de Chile acertadamente, exigió al gobierno de esa época la salida de la Empresa constructora Airways Engineering. Esta Empresa había sido impuesta por el órgano internacional que financiaba el proyecto. La razón de esta exigencia, se fundamentaba en el hecho que Airways Engineering no había considerado las obras correspondientes al drenaje del terreno donde se emplazaría la pista de aterrizaje, esta misma situación, ocurrida con esta misma Empresa, había generado un grave problema en el entonces Aeropuerto de Asunción en Paraguay.

En aquella época los terrenos de Pudahuel eran una región pantanosa y por este motivo, uno de los peores problemas que enfrentaran las autoridades sanitarias, fueron los incómodos e imbatibles zancudos que perseguían no solo a los pasajeros, sino que se solazaban también con los pobres empleados del aeropuerto”.

(*) El presente artículo es extracto de “Las cuatro patas de la mesa”, autobiografía de Alberto López (Ver también en ALMA MATER – Curso 1951)

(**) Ver también en CRONICAS – 2013 30.07/08.2013 – Base de mantenimiento LAN Chile – 1ª y 2ª Parte.