El Presidente German Militzer con parte de la concurrencia

Novedades de la asamblea:

1)  El Presidente  Renato Besoain  informa que por tener algunas dificultades de movilidad, ha delegado sus funciones como  Presidente en el Vice Presidente, Germán Militzer. Manifiesta que en la próxima reunión de Directorio renunciará a su cargo debiendo elegirse un nuevo Presidente. Hasta esa fecha permanecerá como Director.

2) El Director  Felipe Alcérreca  da a conocer que está confeccionando un banco de datos actualizado de los asociados.

3) El Director Claudio Palma  informa que la página de los Pilotos Retirados tiene ahora una sección que informará sobre las actividades del Directorio de la Asociación. Reitera la invitación a los asociados para que se acerquen a la página y colaboren en el enriquecimiento de su contenido.

4) En esta fecha cumplen los 2 años como Directores los  asociados Renato Besoain  y Luis Carmona. Además, Felipe Alcérreca  reemplazó a Roberto Anguita y Claudio Palma a Juan Borghero, por lo tanto hay que elegir a  4 Directores. La Asamblea decide que continúen los mismos.

5) El Directorio de la Asociación invitó en esta oportunidad al  Director del Museo Aeronáutico y del Espacio, General (R) Sr. Ricardo Gutiérrez, quien ofreció una muy interesante exposición sobre la historia del Museo y algunos detalles de su labor de cultivo y recuperación del patrimonio aéreo de Chile.   

Particularmente el General Gutiérrez se refirió al Fairchild FC-2 – conocido como el LAN Nº 18 (fabricado íntegramente en Chile)- un avión de la naciente Línea Aérea Nacional, que se accidentó por falla de motor en el desierto en 1939. Iba al mando del piloto Luis Carmona Lopehandía  (Primer Presidente de nuestra Asociación y padre de nuestro Director Luis Carmona – Ver NOTA al final). A bordo iban un pasajero, el comerciante Cantalicio Valdebenito Vargas, y cinco kilos de carga.

Recordaba el General Gutiérrez que tuvo la oportunidad de participar en el rescate de  los restos del avión que habían permanecidos ocultos  en una meseta de 1.100 metros de altura, flanqueada por las quebradas de Camarones y Chiza. Un helicóptero de la FACh los trasladó luego hasta la pampa, camiones los llevaron a Iquique y un Hércules C-130 los dejó en Santiago.

Durante tres años se trabajó en la restauración del avión.  Con las piezas originales se reconstruyó el  75% de la estructura, y tras una acuciosa investigación histórica (reunieron planos, fotografías y elaboraron una maqueta virtual con apoyo de la U. Andrés Bello) se  fabricó el 25% restante. Finalmente el General Gutiérrez extendió una invitación a visitar el Museo ofreciéndose gustoso como guía para un completo recorrido por sus instalaciones

El General Gutierrez durante su exposición

NOTA.-

Le pedimos a nuestro  Director Luis Carmona B. si podría añadir algo más personal sobre esa experiencia de su padre  y nos aportó gentilmente lo siguiente:

“Último vuelo del LAN 18.

Mi padre Luis Carmona Lopehandia, ingresó a Lan como piloto, a principios de 1938. En ese momento quedaban dos de estos aviones, el LAN 14 y el LAN 18, aviones construidos en Chile, basados en el modelo Fairchild, que  fueron los primeros aviones de pasajeros que tuvo LAN.  La mayoría terminó accidentado en alguna parte. Estos eran para un piloto y cuatro pasajeros y un compartimento de carga, especialmente correo y diarios.

A mediados de 1938 mi padre fue destinado a Antofagasta con uno de estos aviones, para efectuar los tramos Antofagasta, Tocopilla, Iquique y Arica con regreso al día siguiente. El tramo de Santiago a Antofagasta y sus escalas, las efectuaba el Trimotor Ford. De ahí al norte el servicio lo hacía el Lan 14 o 18, dependiendo cual estaba en la posta, y siempre que no hubiera más de cuatro pasajeros. Si había más, continuaba el vuelo con el Trimotor y a mi padre le tocaba desempeñarse como copiloto en ese avión.

     A fines de Enero de 1939, se produjo el terremoto de Chillan, a mi padre lo trajeron de vuelta a Santiago, con el Lan 18, para integrarse al puente aéreo a la cuidad de Chillan. Un día de Febrero o Marzo, no recuerdo la fecha exacta, fue necesario hacer el vuelo de Santiago a Arica con el Lan 18. Este vuelo se le asignó inicialmente a un piloto, que se negó a realizarlo, ya que hacía mucho tiempo que no volaba en esos aviones. Posteriormente se le asignó a un hermano de mi padre, Julio Carmona Lopehandia, que también se negó por la misma razón. Como mi padre no tenía motivos para no hacerlo, salió ese día con varias escalas hasta Iquique.

Al día siguiente partió de Iquique a Arica con un pasajero, correo y diarios. Cerca de la quebrada de Camarones le falló el motor, por lo que aterrizó de emergencia en la parte alta del terreno, entre la quebrada de Chiza y la quebrada de Camarones. Alcanzó a comunicar la emergencia a Iquique, antes del aterrizaje. El terreno elegido aparentemente plano, era disparejo, con montículos lo que provocó el quiebre del tren de aterrizaje y un ala. El pasajero y el, salieron ilesos. En la tarde fueron ubicados por un avión de la Base de Iquique y al día siguiente por un avión de Lan, pilotado por su hermano Julio, quien le dejó caer comestibles y agua. Desgraciadamente  el recipiente del agua se quebró. Viendo lo escarpado del terreno donde estaban y de acuerdo a los procedimientos en caso de accidentes, se quedaron junto al avión, esperando ser rescatados. Pasaron dos noches refugiados en el avión.   Al tercer día los rescataron en mulas, dado lo escarpado del terreno, y los bajaron hasta un poblado en la quebrada de Chiza donde los recogió una camioneta de Lan. Dado el difícil acceso al avión,  los investigadores y el fiscal designado, solo pudieron sobrevolar el sitio del accidente y tuvieron que remitirse a las declaraciones del piloto y del pasajero. Por su parte,  Lan decidió no rescatar el avión, ni partes de este, por su difícil ubicación.

Lo insólito fue su descubrimiento.  Los restos fueron vistos por un oficial de la Fuerza Aérea en un vuelo de reconocimiento, en helicóptero, el año 2005, (66 años después). Con gran dificultad, lograron llegar en motos todo terreno, avisaron al museo, que logró la identificación del avión. Lo rescataron y han efectuado una increíble restauración y ahora luce mejor que en sus tiempos de servicio en las dependencias del Museo de Aeronáutica y del Espacio.”

6) Durante el almuerzo la Asociación de Pilotos de Chile otorgó un reconocimiento a nuestro Presidente Renato Besoain por su trayectoria profesional y gremial. Hizo entrega del premio el Presidente de la Asociación de Pilotos de Chile Sr. Jorge Larrañaga Bravo.

Jorge Larrañaga entrega el premio a Renato Besoain

7) Finalmente, también se repartió a los asistentes un díptico conmemorativo de los 90 años de LAN confeccionado por el Instituto de Investigaciones Histórico Aeronáuticas de Chile


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