Por Exequiel Sanhueza

(25 de Mayo, 2020)

Es necesario recordar que nuestro planeta tiene su propio campo magnético generado por corrientes eléctricas. Estas se producen por la diferencia de velocidad de giro, entre el núcleo de hierro sólido y la capa líquida de hierro y níquel que la envuelve, haciendo que la tierra actúe como un gigantesco imán con dos polos: uno geográfico y uno magnético. La diferencia angular entre estos dos polos se denomina declinación magnética.

Este enorme imán terrestre genera la Magnetósfera que es como un “paraguas” que nos protege del peligroso viento solar. Sin este “paraguas”, la vida en la tierra no podría existir.

Del mismo modo el campo magnético genera líneas de igual declinación magnética llamadas isógonas. Pero estas líneas están cambiando de valor.

¿Porque ocurre esto?

El año recién pasado, se decía que el polo norte magnético se estaba desplazando con inusitada rapidez desde el norte de Canadá hacia Siberia a razón de 40 km por año. Hoy, según datos más recientes, se dice que se desplaza a 55 km por año, debido a los flujos y cambios en el núcleo líquido externo en el centro de la tierra. Este rápido movimiento ha obligado a los científicos a actualizar anticipadamente el Modelo Magnético Mundial (WMM por sus siglas en inglés), empleado mundialmente para la navegación aérea, marítima, civil y militar. Este modelo se actualiza regularmente cada cinco años, y la última vez que fue actualizado fue el 2015. Del mismo modo se explica que con la actualización anticipada y fuera de ciclo, se pretende garantizar una navegación segura para aerolíneas comerciales, operaciones de búsqueda y rescate, además de operaciones militares.

Pues bien, ahora tenemos otro problema que apareció en la última década, que refiere al comportamiento de la Anomalía del Atlántico Sur, confirmado por los datos de los tres satélites Swarm de la Agencia Espacial Europea.

Esta es una zona que se caracteriza por tener una menor intensidad magnética. No es estática y se está desplazando hacia el oeste a un ritmo de 20 km al año. Los expertos difieren sobre los motivos de este fenómeno, pero muchos lo atribuyen a perturbaciones del núcleo terrestre, el mismo fenómeno que estaría desplazando el polo norte magnético.

Este fenómeno, como se muestra en la figura anterior, abarca varios países como Paraguay, Argentina, Brasil y Chile, centrándose en Uruguay, país que presenta el campo magnético más débil de todo el mundo debido a este fenómeno. Esto significa, desgraciadamente, que en esta zona donde el campo magnético es muy débil, se recibe más partículas de alta energía proveniente de nuestro Sol, el cual es consistente principalmente en electrones y protones. Estos viajando a millones de kilómetros por hora en dirección a la tierra, han demostrado que afecta la salud de las tripulaciones que vuelan por años, a gran altura y por tiempos prolongados, sus aeronaves. Además, hoy en día, están provocando perturbaciones en los satélites con órbitas bajas, las radiocomunicaciones y los sistemas GPS.

 Así mismo, esta radiación afecta a los tripulantes de la ISS Estación Espacial internacional. Tan peligrosa es esta, que cuando la ISS pasa por esta zona y es coincidente con una alta actividad solar, los astronautas se refugian en la parte protegida del laboratorio orbital de manera de protegerse contra la radiación solar

De la misma manera, hace cinco años se descubrió otra zona de mínima intensidad magnética al suroeste de África. Según los científicos, esta les resulta difícil de explicar con los modelos actuales. Ello hace pensar que esta nueva zona de mínima intensidad magnética, sugiere que la generación del campo magnético del planeta es más compleja de lo que se pensaba hasta ahora.

En resumen, el desplazamiento del polo norte magnético, el descenso de la intensidad del campo magnético en la Anomalía del Atlántico Sur, además de la mínima intensidad magnética al suroeste de África podría ser, según la opinión de algunos científicos, una señal de una inversión de los polos magnéticos de la tierra. Esta no sería la primera, y podría no ser la última. La más reciente inversión magnética terrestre ocurrió hace 750 millones de años, y ha ocurrido decenas de veces en la historia de la tierra durante sus 4.500 millones de años.

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Adjunto comentario de mi buen amigo Comandante de LAN Chile (R) Don Diógenes Arredondo, que ya en la década del 80 había reportado problemas en la lectura de los equipos Omega de navegación. Para los jóvenes pilotos les comento que estos sofisticados equipos de navegación lamentablemente reemplazaron a los Oficiales Navegante

Hola Exequiel:

“Este artículo que estas enviando en tu boletín N°38  es exactamente lo que informé en varias ocasiones  a operaciones LAN. Ya que en los vuelos a Madrid  en el sector SW de las Canarias en varias ocasiones se me descompensaban los  instrumentos Omega dándome señales erráticas. LAN envió estos informes a EE.UU. a la fábrica de estos instrumentos, y después de muchas investigaciones llegaron a la conclusión de que había un problema de magnetismo que no estaba al alcance de ellos  superarlo. En una parte del informe lo atribuyeron que posiblemente se estarían generando cambios en los polos magnéticos de la tierra: Estamos hablando de los años 80”.

Categories: Crónicas

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