Ingeniero Comercial Daniel de la Maza Ríos

De Lan a Ladeco un cambio significativo.

Después de trabajar durante seis años en Lan, de los cuales la mitad los pasé en Lima-Perú (1), tuve la oportunidad de cambiarme el año 1980 a Ladeco. Me pareció una buena decisión pensando que pasaba de una empresa estatal a otra privada. La verdad es que desde la óptica de Lan, parecía ser una línea aérea mucho más pequeña y yo no tenía mayor información que la que aparecía en los medios de comunicación.

Al llegar a Ladeco, cuyas oficinas centrales estaban en la Av. Bulnes, pude confirmar que efectivamente era una empresa de menor tamaño pero donde reinaba un aire diferente que se palpaba inmediatamente con las primeras conversaciones con su personal.

Recuerdo que a principios de los años 80 había solo una oficina de ventas en Santiago que estaba en la calle Huérfanos. En el subterráneo funcionaba el departamento reservas. El sistema era manual y las vendedoras enviaban las reservaciones en un papel manuscrito a través de un tubo que caía en una caja en el subterráneo.  

Era la época de Roberto Irigoyen (2) y René Dussert (QEPD )(3) quienes con distintas personalidades lideraban los destinos de Ladeco. Don Roberto era una persona muy querida y como buen vasco tenía un carácter fuerte. René al contrario siempre fue una persona simpática y alegre que llegó a Ladeco desde Paris donde trabajó en Lan. Como buen francés era un excelente gourmet, aunque no tanto con el alcohol.

En una reunión de gerencia a mediados de la década cuando Juan Ignacio Oto (4) era el CEO, contó que la Viña Santa Carolina (también perteneciente al grupo Cruzat Larraín ) había producido su primer champagne y que sostenía era tan bueno como el mejor francés. Obviamente que René lo tomó como una broma y le aceptó inmediatamente el reto de una cata a ciegas. En la siguiente reunión René llegó con un Dom Perignon y Juan Ignacio con el Santa Carolina, ambos a la misma temperatura. René los probó en dos oportunidades y oh sorpresa en ambas prefirió el chileno. Yo fui uno de los testigos.

Pero donde René no se equivocaba era en el excelente servicio abordo, el que marcó una época en Chile y distinguía a Ladeco de la competencia. Tanto así que hubo quienes afirmaban que Ladeco fue la única línea aérea del mundo con la cabina completa de primera clase.

El espíritu Ladeco

Es destacable como el espíritu de colaboración y de trabajo que reinaba en Ladeco permitía hacer más agradable las horas en la oficina y mejoraba la productividad en el trabajo. Todos nos conocíamos y teníamos un trato cordial de capitán a paje.

Por una orden específica de don Roberto, Ladeco no podía tener más de 500 empleados en total, “sobre mi cadáver“, sostenía.

Como anécdota al respecto, yo tenía a cargo entre otros departamentos el despacho comercial en Pudahuel. Había ocho despachadores y necesitábamos doce para cubrir los turnos. Le llevé los cálculos a don Roberto para que me autorizara el aumento de personal y me dijo “por ningún motivo”. Finalmente cuando le insistí con mis mejores argumentos, me autorizó solo dos más.

Los precios de las rutas nacionales los fijaban las líneas aéreas y los de las rutas internacionales, la IATA. La mayoría de las líneas aéreas del mundo tenían pérdidas y recibían subvenciones de los gobiernos (como Lan en Chile ). Sin embargo Ladeco obtuvo utilidades durante toda la década de los 80.

Recuerdo que cuando Ladeco cumplió 30 años nos sacamos una foto con todo el personal junto a la flota completa de aviones en el aeropuerto: seis Boeing 727-100. Era otra época.

Apertura de nuevas rutas nacionales: caso Concepción

En la década de los años 80,  Ladeco abrió varias rutas domésticas como Copiapó y la Serena en el norte y Concepción (CCP), Temuco, Valdivia y Osorno en el sur, todas ellas donde no operaba Lan. El caso de CCP tuvo una historia muy interesante. No había vuelos entre SCL y CCP y cuando iniciamos los estudios para ver su factibilidad en conjunto con Gustavo Ibañez que era Gerente de Planificación, nadie daba un peso por esa ruta. Tanto así que le pusieron “el penquita“,  en vez de “penquista”. Junto con Gustavo insistimos en que era viable al menos con tres vuelos semanales. Y así ocurrió. Comenzamos con un vuelo AM dejando el avión B – 727 en el aeropuerto hasta el regreso PM. Así las personas que viajaban por negocios podían hacerlo en el mismo día. Fue tal el éxito que tuvo Ladeco en esta ruta que fuimos aumentando los vuelos a uno diario, dos diarios AM y PM y algunos adicionales. El “ penquita “ pasó a ser la ruta más rentable y con cantidad de pasajeros del país !!

Me tocó acompañar a un grupo de invitados al vuelo inaugural compuesto por periodistas y agentes de viaje. Llegando a CCP hicimos un city tour y el almuerzo de rigor. Cuando regresamos al aeropuerto Carriel Sur nos encontramos con un pequeño inconveniente: no había carro partidor (indispensable para que partieran los motores del avión) lo que nos dejaba en tierra con todos los invitados. Menos mal que venía desde Puerto Montt un vuelo con espacio, el cual lo hicimos bajar y salvarnos, de paso, del chasco.

Posteriormente al ver el éxito obtenido por Ladeco, Lan Chile comenzó a operar también a CCP con un itinerario casi idéntico pero nunca con la calidez del servicio de Ladeco. Al comienzo tuvo que soportar una baja ocupación por muchos meses debido a que los penquistas nunca olvidaron que Lan los dejó abandonados durante años.

La licitación de Codelco

Desde su nacimiento en 1958 Ladeco estuvo sirviendo a Codelco y a las empresas mineras del norte. De ahí deriva su nombre – Línea Aérea del Cobre -. Con Codelco existía un contrato que incluía número de frecuencias, horarios y tarifas. Dicha relación contractual, sin embargo, caducó a mediados de los años ochenta y por esa razón Codelco llamó a una licitación. En esa oportunidad participaron Ladeco y Lan Chile, esta última con la asesoría del economista Ernesto Fontaine. La mejor oferta la hizo Ladeco por lo que debió ganar la licitación, pero gracias a su condición de empresa estatal se la adjudicaron a Lan Chile por secretaría. Sin embargo no todo terminó ahí. Lan había hecho los cálculos considerando que, si ganaba, sería monopolio operando a Calama y El Salvador. Pero Ladeco no iba a perder toda su experiencia y calidad de servicio entregado durante tantos años así es que, a pesar de no renovar su contrato con Codelco, para sorpresa de Lan, se decidió continuar con vuelos diarios y aprovechar la lealtad y preferencia de los miles de habitantes de Calama.

 La amenaza de una fusión

Corrían los tiempos del gobierno militar. El presidente de Lan Chile era Patricio Sepúlveda. Él quería convencer al gobierno de fusionar Lan con Ladeco aduciendo que en Chile existía un monopolio natural, algo así como justificar que hubiese una única línea aérea porque ofrecía servicios con mejores precios y mayor calidad que la competencia, lo cual evidentemente no se cumplía. Cabe señalar que Ladeco estaba intervenida por el gobierno debido a la situación de sus propietarios. Mientras se sucedían las reuniones con el gobierno, Ladeco preparó una estrategia de defensa tan contundente como osada. Abrir la ruta a USA en tres meses para equiparar la oferta internacional con Lan y así estar en mejores condiciones para, en caso que se decidiera la fusión, negociar la gestión de la nueva línea aérea.

Contaba Roberto Irigoyen – gerente general de Ladeco – quién asistía a las reuniones de la Moneda con el general Pinochet y el ministro de Hacienda Hernán Büchi, que las sesiones eran muy rígidas debido a que quién llevaba la agenda era el presidente y el único que se atrevía a opinar era el ministro Büchi. En una reunión se aclaró que Lan Chile iba a absorber a Ladeco y don Roberto no tenía opción por lo que solicitó que fuese Ladeco quien administrara la nueva aerolínea con el argumento de que tenía una mejor gestión, lo que se demostraba en sus resultados. Hasta ahí llegaron las reuniones.

Apertura de la ruta SCL-MIA

Sin contar con los recursos necesarios y obligados a operar con material B – 727, se planificó hacer un vuelo diurno a Miami con escalas en Guayaquil y Bogotá. A mí me correspondió abrir las oficinas de esas ciudades sudamericanas y capacitar a todo el personal comercial y de despacho en las normas y regulaciones internacionales que para Ladeco eran más complejas de las que se utilizaban en la operación a Sao Paulo y Rio de Janeiro en Brasil más Asunción y Mendoza. Nada menor.

Recuerdo que en el primer viaje llegué a Bogotá sin tener claro a quién iba a nombrar como agente general. Sólo pensé que un buen candidato podría ser la empresa que representaba a Lufthansa por la imagen de seriedad y experiencia que tenía, así es que fue a los primeros que visité. Una vez que me presenté, el gerente que me recibió me comentó “no conozco a Ladeco“, por lo que tuve que empezar desde cero e intentar convencerlo de que éramos la mejor línea aérea en Chile.

De esta manera iniciamos la operación a USA dentro del plazo autoimpuesto con una inversión muy menor dejando preparada la pista para un B – 727 remozado con unos asientos vis a vis, con un servicio abordo superior a la competencia y con sendos representantes en Guayaquil y Bogotá, los mismos de Lufthansa. El personal de Ladeco respondió como siempre a este desafío y la ruta resultó ser un gran éxito porque dio a los pasajeros la alternativa de un vuelo diurno y combinaciones entre los tramos de Ecuador y Colombia con Miami.

Junio 2020

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Nota de www.pilotosretiradoslan.cl

(1) Daniel de la Maza se desempeñó como Gerente de Administración, compartiendo con Patricio Escobar (Gerente Comercial casado con la destacada ex auxiliar de LAN, Marinka Pohlhammer – Miss Chile 1960) y Julio Matthei Sch. (Gerente General). Ver también en sección CRONICAS – Septiembre 15, 2009 – Una destinación de dulce y de agraz).

 (2) Roberto Irigoyen Sahry dio sus primeros pasos en aviación en 1944 como integrante de un curso de “cadetes Lan” en la Escuela de Aviación junto a –entre otros- de Jorge Rivera Alonso, Hernán Salas Reyes y Vicente Valjalo que fueron formados  ahí para ser posteriormente copilotos de Lan. Roberto si bien por razones médicas no pudo continuar como piloto, ingresó igualmente a Lan. Ascendió desde sobrecargo a ser uno de los empleados más expertos en tráfico de Lan.  Participó activamente en las actividades del Centro de Instrucción de Lan impartiendo clases a Auxiliares y Sobrecargos en materias básicas como conocimiento de rutas, cultura aeronáutica, tráfico, atención de público, balanceamiento y estiba de aviones.

(3) Rene Dusssert Foussier ingresa en 1970 a Lan como Gerente “Pacífico Sur” y a los pocos meses   es nombrado Gerente General de Lan en Paris, cargo que desempeñó por varios años. Entre los eventos – poco gratos por cierto – que no olvidaría Rene es cuando el  3 de Agosto 1978, formando parte del pasaje del avión B – 707 de Lan (junto al entonces Gerente Comercial de LAN, Jaime Amunategui), este tiene un accidentado aterrizaje en Buenos Aires, posteriormente se incendia y se convierte en escombros (felizmente sin víctimas que lamentar – solo algunos contusos y todos por supuesto muy asustados…).

(4)  Juan Ignacio Oto Larios también tuvo un paso previo por LAN, como asesor para asuntos económicos, bajo la presidencia del General (R) Germán Stuardo de la Torre.

Categories: Crónicas

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