El próximo 7 de marzo se van a cumplir nueve años que LAN y COPEC se pusieron de acuerdo para hacer realidad el primer vuelo comercial con biocombustibles en Sudamérica. La experiencia se efectuó en un avión A-320 en la ruta Santiago Concepción. Fue un vuelo normal con pasajeros, al mando del Comandante Antonio Orsini y Primer Oficial (hoy también Comandante) Roberto Ericksen y cuatro Tripulantes de Cabina.  Entre los pasajeros se contó con la presencia de altos ejecutivos de ambas compañías y autoridades de gobierno.

El programa contempló un vuelo de verificación el día anterior efectuado por el mismo Comandante Orsini y con la misma mezcla de combustible con biofuel que se emplearía al día siguiente. Los dos vuelos se desarrollaron en forma completamente normal sin merecer ninguna observación  tanto en cuanto al funcionamiento de los motores como al comportamiento del avión.

Era entonces Gerente de Operaciones de Vuelo de LanExpress (a cuya flota pertenecía el avión del vuelo), el Comandante de Aeronave Cesar Tenorio.

Al extremo derecho el Comandante Orsini y al extremo izquierdo el Primer Oficial Ericksen

El acontecimiento dio motivo para una publicación conjunta LAN – COPEC que incluye consideraciones y perspectivas muy interesantes:

“Este primer vuelo comercial con biocombustibles en Sudamérica está en línea con el compromiso con el medio ambiente que ambas empresas han asumido, y representa un llamado a trabajar por el desarrollo de los biocombustibles sustentables en la región. En la actualidad, el uso de los biocombustibles es una alternativa para la industria aérea comercial. Para LAN, la innovación y el cuidado del medio ambiente son pilares fundamentales dentro de su estrategia de negocios.

Es por eso que LAN y COPEC se unen este día para realizar un importante hito, en la apuesta por incentivar el desarrollo de una industria de biocombustibles para Chile y la región, que se utilizaron para el histórico vuelo que LAN operó hoy.

EDITORIAL

El primer vuelo comercial con biocombustibles en Sudamérica

Estamos muy contentos que nos acompañen en lo que será un hito para el futuro de la aviación en la región, que nos tiene muy orgullosos como compañía y queríamos celebrar con todos ustedes: LAN es la primera aerolínea en Sudamérica en realizar un vuelo comercial utilizando biocombustibles sustentables que no compiten con las fuentes de alimentación ni con recursos básicos, lo que es clave para el cuidado de nuestro planeta.

Hoy despegamos con ustedes –junto a COPEC y con el apoyo de las autoridades respectivas-, en un Airbus A320, volando cerca de una hora sobre cielos chilenos entre las ciudades de Santiago y  Concepción, dando inicio a un gran proyecto para la compañía. El combustible que utilizamos proviene de residuos de aceite vegetal refinado, que cumple con los estrictos estándares técnicos requeridos para volar.

Actualmente, estos tipos de energía renovable juegan un rol relevante en la aviación mundial y marcarán, cada vez más, la toma de decisiones del sector y de nuestra compañía. La industria aérea ya ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero (CO2 por tonelada transportada), sobre un 50% en los últimos 40 años. Aun así, aerolíneas como LAN, han ido más allá implementado iniciativas que minimicen al máximo el impacto ambiental de sus operaciones.

Entre estas iniciativas están el ser pioneros en la utilización de los combustibles renovables en Sudamérica. En ese sentido, en LAN apuntamos al desarrollo de biocombustibles sostenibles para la aviación comercial y que tengan un alto potencial de producción en Sudamérica, como la jatropha, las algas, o los residuos orgánicos como los aceites vegetales.

En LAN, nuestro compromiso constante con el medio ambiente también considera una gestión eficiente y responsable, con nuevas tecnologías y con una de las flotas de aviones más modernas del mundo (edad promedio de 6,9 años), optimizando el uso de los recursos y promoviendo la protección del entorno entre las comunidades. 

Queremos entregarles a las futuras generaciones un planeta cuidado y sustentable, y este primer vuelo con biocombustibles es parte de nuestra tarea con el futuro del medio ambiente y de la aviación comercial.

Reciban un cordial saludo, Enrique Cueto P. Vicepresidente Ejecutivo LAN Airlines

EDITORIAL

Una iniciativa pionera

Asistimos a un evento histórico para la aeronáutica nacional. Este servicio de LAN que cubre la ruta Santiago-Concepción, es el primer vuelo comercial de Chile y Sudamérica en utilizar biocombustibles de segunda generación. Se trata de un servicio provisto por COPEC a través de su filial AirBP COPEC, que ratifica nuestro permanente compromiso con la innovación y el cuidado del medio ambiente. A través de esta iniciativa estamos abriendo camino al uso de biocombustibles en la aviación, teniendo en el horizonte su aplicación comercialmente sustentable. Somos conscientes que se trata de un camino largo, en el cual se deben superar obstáculos logísticos y financieros, pero tenemos también la convicción que son empresas como LAN y COPEC las llamadas a trazar esa senda.

AirBP COPEC, constituida el año 2001, tiene por objetivo suministrar combustible a todo el mercado de la aviación. El carácter crecientemente global de esta industria fue el que nos impulsó a asociarnos con una empresa como AirBP, líder mundial en su categoría, de forma de poder ofrecer a nuestros clientes suministro más allá de las fronteras nacionales. A poco más de una década de su creación, AirBP COPEC ha consolidado una participación superior al 50% del mercado local. Ello, con el mismo espíritu que siempre ha caracterizado a nuestra empresa: liderazgo, servicio, innovación y cobertura, pilares que han sustentado los más de 75 años de COPEC.

La innovación es un camino hacia el liderazgo de las empresas y los países. Desde esta visión, asumimos la responsabilidad de crear valor en bienes y servicios que permitan responder a los nuevos requerimientos de un mercado cada vez más exigente en cuanto a sustentabilidad. En el caso de la aviación comercial, el desafío es reducir las emisiones de CO2. Para esto, los organismos internacionales han fijado a las aerolíneas la meta de que los combustibles renovables alcancen al 1% el año 2015 y al 5% el año 2020. Para poder cumplir esta exigencia, es crucial el desarrollo de los biocombustibles de segunda generación.

Los biocombustibles tienen un origen biológico y son obtenidos de manera renovable a partir de restos orgánicos. La primera generación de biocombustibles, que utilizaba para su producción amplios cultivos agrícolas, ha dado paso a una nueva etapa de desarrollo, una segunda generación, que no compite con la industria alimentaria. Aquí radica el valor de esta iniciativa de LAN y COPEC. 

Ha inspirado esta experiencia pionera la meta país de lograr que el año 2020, el 20% de la matriz esté compuesta por fuentes renovables no convencionales, entre las que se incluye los biocombustibles. Confiamos en que en Chile se seguirán sumando voluntades, como las de LAN y COPEC aquí manifestadas, para impulsar esta alternativa y situarla de modo competitivo en el mercado de los combustibles de aviación, ratificando que el compromiso con la innovación y la sustentabilidad es hoy una tarea ineludible de todos quienes queremos contribuir al progreso del país y los chilenos. Lorenzo Gazmuri -Gerente General – COPEC S.A.

EDITORIAL

El desafío de las energías renovables

Nuestro país tiene una tarea clara: lograr un crecimiento económico sostenible en el tiempo que nos permita ser el primer país de América Latina en salir del subdesarrollo y derrotar la pobreza. Pero lograr esa meta no será posible, si no logramos aumentar fuertemente la capacidad de generación energética de Chile durante esta década. Pero no puede ser cualquier energía. Chile tiene que dar el ejemplo y lograr que su futura demanda se alimente de energía limpia, segura y económica.

¿Qué condiciones tiene Chile para lograr esta meta? Todas. Absolutamente todas las formas de energía distribuidas a lo largo de Chile y esperando ser utilizadas. En nuestra larga y angosta geografía encontramos la materia prima para la producción de energía limpia. Desde el abrasador sol que cubre nuestro Desierto de Atacama, pasando por los fuertes vientos que soplan en Coquimbo y Magallanes. También está la violencia del mar que baña nuestras costas, el torrente de los ríos que bajan de la cordillera o la potencia energética que se esconde en el subsuelo. Todas ellas junto a los elementos tradicionales de nuestra política energética deberán, por supuesto, responder a los más altos niveles medioambientales.

Llevamos muchos años discutiendo sobre las posibilidades que nuestro país tiene. Llegó la hora de convertir esas posibilidades en realidades. Estamos en un momento crucial para tomar las definiciones que nos marcarán en el futuro. Se han elaborado distintos informes sobre los desafíos de Chile en materia energética y se han generado los espacios de discusión y evaluación necesarios. Ahora llegó el momento de como país, trabajando en conjunto el Gobierno con el Congreso Nacional, la empresa privada y la ciudadanía, seamos capaces de establecer las prioridades que guiarán el  futuro de la energía en Chile y que permitirán concretar el anhelado desarrollo. Rodrigo Álvarez – Ministro de Energía – Gobierno de Chile

¿Qué logramos con este vuelo?

LAN –en conjunto con COPEC- marcaron un hito en la historia de la aviación comercial en Sudamérica, al convertirse en la primera aerolínea de la región en realizar un vuelo comercial utilizando biocombustibles sustentables.

Realizamos este primer vuelo con biocombustibles en un Airbus A320, que voló sobre cielos chilenos entre las ciudades de Santiago y  Concepción.  El combustible utilizado provino de residuos de aceite vegetal refinado, que cumple con los estrictos estándares técnicos requeridos para volar.

Al utilizar este biocombustible en el vuelo, se redujeron significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que no se emite C02 adicional a la atmósfera ¿La explicación? El combustible tradicional utilizado en la aviación procede del petróleo y al utilizarlo en el avión se libera CO2. En el caso de utilizar biocombustible, el CO2 liberado es casi el mismo que fue capturado por un cultivo vegetal durante su crecimiento, con lo que no hay emisión adicional de CO2 a la atmósfera.

En este sentido, alianzas –como la de LAN y COPEC- buscan minimizar aún más el impacto de sus operaciones al medio ambiente, incentivando el desarrollo de estas energías alternativas, y de esta forma generar también un aporte al desarrollo económico, ambiental y social de la región. Apuntamos al desarrollo de biocombustibles sostenibles para la aviación comercial y que tengan un alto potencial de producción en Sudamérica, como la jatropha, las algas, o los residuos orgánicos como los aceites vegetales.

Con este vuelo, LAN y COPEC buscan incentivar el desarrollo de energías alternativas, y de esta forma generar un aporte al desarrollo económico, ambiental y social de la región.

Investigación de un bioreactor de algas. Se utiliza para producir gas hidrógeno para su uso como combustible. Su combustión produce vapor de agua, siendo una fuenta de energía más limpia que la producida por combustibles fósiles.  Fotografía: University of Nantes, Francia, 2003.

Qué son y de dónde vienen  los biocombustibles para la aviación?

Biocombustibles: El abastecimiento diversificado.

Para la aviación, los biocombustibles sustentables cumplen con todas las especificaciones técnicas, y tiene las mismas características que el kerosén de aviación, combustible que se utiliza en los vuelos.

Este tipo de energía ya es utilizada en el mundo por otras aerolíneas con éxito, demostrando que es una realidad y con resultados muy beneficiosos para el desarrollo de la industria aérea.

La creación de una industria de biocombustibles globalmente diversificada podría reducir la exposición de las líneas aéreas a la volatilidad actual de los costos del combustible dada principalmente por las oscilaciones del precio del barril de petróleo. En LAN y COPEC creemos en el desarrollo de los biocombustibles sostenibles como una alternativa atractiva, ya que su producción se puede dar en una mayor diversidad geográfica, reduciendo el impacto ambiental y en un cierto grado, desacoplándose del precio del crudo.

Otra de las grandes ventajas de éstos es que, dado que las materias primas requeridas pueden ser cultivadas en muchos lugares del mundo (donde la industria de la aviación lo necesita) pueden ayudar a la creación de empleos y cadenas de suministros en localidades.

Existen varios países con terrenos considerables que hoy son inviables o marginales para cultivar alimentos, pero que serían adecuados para cultivar biocombustibles. Así, muchas de estas economías (en muchos casos países en desarrollo) podrían beneficiarse en gran medida de una nueva industria como la aviación sostenible, a través de la producción de biocombustibles.

¿… qué hacemos hoy por el medio ambiente?

INICIATIVAS LAN:

LAN ha asumido un firme compromiso con el cuidado del medio ambiente, el que se ha materializado a través de distintos ámbitos de acción, con medidas que traen beneficios no sólo al medio ambiente y  a las comunidades donde opera LAN, sino que además significan un alto grado de eficiencia por parte de la compañía, las cuales van en línea con las directrices de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo, IATA, en materia de políticas voluntarias de parte de las aerolíneas para reducir las emisiones de CO2: avances tecnológicos, medidas operacionales, infraestructura y mejoras en la gestión del tráfico aéreo.

FLOTA MODERNA Y AMIGABLE CON EL MEDIO AMBIENTE

Actualmente contamos con una moderna flota, con una edad promedio de 6,9 años con una de las menores tasas de emisión de CO2 por kilómetro-pasajero de la industria (75,1 gramos CO2/pasajero-kilómetro). En la segunda mitad de 2012, además seremos la primera aerolínea en Latinoamérica en recibir y operar el Boeing 787, una de las más modernas aeronaves a nivel mundial, que emite un 20% menos de CO2 que aviones similares y su huella de ruido en 40% menor. Contaremos con 32 de estos aviones en los próximos años. Nuestro plan de flota contempla la incorporación de otras aeronaves con características que apuntan a la reducción de emisiones, como lo serán los 20 Airbus A320neo que se integrarán a partir de 2017, que emitirán hasta un 15% menos de CO2 que aviones similares.

RECICLAJE EN TIERRA

Contamos con un programa de reciclaje en tierra, con el cual reciclamos los residuos del servicio entregado en nuestros vuelos. Este modelo, ha permitido reciclar más de 1.000 toneladas de residuos anualmente desde el año 2008, compuestas de papel, cartón, plástico, latas, etc.

PROYECTO “LEAN EN COMBUSTIBLE”

El proyecto de LAN “LEAN en Combustible” establece, entre otras medidas, optimizaciones en los procesos de vuelo —vuelos más directos, descensos continuos o la gestión de combustible utilizando tecnología punta—, además de conductas más eficientes dentro de los procesos terrestres de LAN, tales como: el uso limitado de la Unidad Auxiliar de Potencia (APU, por sus siglas en inglés), la reducción de peso a bordo o el lavado de motores. 

Con este proyecto, LAN concretó reducciones de más de 100.000 toneladas de emisiones de CO2 anuales.

“WINGLETS” EN TODA NUESTRA FLOTA 767

Completamos la instalación de “winglets” —dispositivos de avanzada tecnología que se instalan en las alas de los aviones para reducir su resistencia aerodinámica—, en toda nuestra flota Boeing 767 de largo alcance, con una inversión de US$75 millones todas las aeronaves de transporte de carga y pasajeros tipo Boeing 767-300. Esta iniciativa nos permitió obtener una eficiencia aproximada de un 4% en el uso de combustible.

PROGRAMAS DE EFICIENCIA ENERGÉTICA

Implementamos un Programa de Eficiencia Energética en el Edificio Corporativo de LAN y en nuestra Base de Mantenimiento, lo que nos ha permitido disminuir en 5% el consumo de energía. ¡Disminuimos cerca de 423.932 gigajulios por prácticas de Eficiencia Energética! Además estamos reemplazando nuestra flota de vehículos para operaciones terrestres por vehículos eléctricos, con lo que disminuimos las emisiones de CO2 en un 90% y el nivel de ruido de nuestra operación en tierra.

REPORTE DE SOSTENIBILIDAD 100% VIRTUAL

Siendo una de las primeras aerolíneas de la región en hacerlo, lanzamos nuestro Reporte de Sostenibilidad, y nos convertimos en pioneros al elaborarlo 100% virtual. En esta primera edición, la Compañía entrega las principales cifras sociales, ambientales y económicas de 2010 y da cuenta de las acciones, impactos, proyectos y beneficios que ha dejado su gestión en los países donde opera. 

MEDICIÓN DE HUELLA DE CARBONO

Medimos nuestra huella de carbono bajo los estándares de GHG (Green House Gas Protocol). Como resultado tenemos una de las tasa de emisión pasajero-kilómetro más bajas de la industria aérea mundial.

INICIATIVAS COPEC:

Copec tiene un compromiso de larga data con la sustentabilidad medioambiental de su labor. Gracias a sus permanentes esfuerzos en materia de investigación, desarrollo e innovación ha dado vida a numerosas iniciativas en este ámbito. Estas, aportan de manera directa al cuidado y preservación de los recursos naturales, y promueven el desarrollo y utilización de energías renovables no convencionales. Copec entiende que rol como líder de la industria implica abrir nuevos caminos en el campo energético y de las tecnologías sustentables.

RENOVA

Renova Copec es un proyecto que incorpora distintos tipos de energías renovables no convencionales (ERNC) y promueve iniciativas de eficiencia energética en las Estaciones de Servicio Copec. Su objetivo es reducir la huella de carbono de las estaciones, evidenciando al mismo tiempo el uso práctico y concreto de estas fuentes de energía.

Renova contempla estaciones de servicio cuyo suministro parcial proviene de energía solar, eólica e, incluso, geotérmica. A su vez, en 52 de ellas se han implementado sistemas de bajo consumo de iluminación Led. Lo anterior, sumado a características constructivas y de diseño de las estaciones que potencian el ahorro energético.

Los beneficios ambientales de Renova Copec son ampliamente informados a las comunidades donde se insertan las estaciones del programa, cumpliendo así además un importante rol educativo.

HUELLA CARBONO

Durante el año 2011, Copec midió su huella de carbono de acuerdo al protocolo de Kioto, obteniendo como resultado una emisión de 180.000 TON CO2e. Esta medición se encuentra en etapa de verificación y contempla desde el almacenamiento del combustible en cada una de las  Plantas de la compañía, hasta la entrega del producto, ya sea en depósitos industriales

BIODIESEL MICROALGAS

Algae Fuels es una iniciativa de I+D+I única en su categoría en Chile, orientada a la producción de biodiesel de segunda generación a partir de microalgas con captura de CO2 de fuentes fijas. El proyecto es impulsado por E-CL, Copec, la Pontificia Universidad Católica de Chile, Rentapack y Bioscan, y cuenta además con el apoyo de InnovaChile de Corfo y el Ministerio de Energía.

Algae Fuels ha implementado dos plantas pilotos,  en  Mejillones y la Tirana, con una inversión de $6.836 millones, para la investigación y selección de las cepas que presentan un mejor desarrollo bajo las condiciones climáticas de estas zonas, y su posterior cultivo y procesamiento para la obtención de biomasa. A partir de esta se generan biodiesel  y también proteínas, las que pueden ser utilizadas para consumo humano, animal y acuícola.

El proyecto aprovecha las privilegiadas condiciones del norte de Chile en cuanto a radiación, temperaturas, terrenos desérticos y acceso a fuentes de CO2, las que sumadas a una innovadora aplicación de biotecnología microalgal, permitirán contar en un plazo de tres años con una potencial fuente de negocios muy atractiva para esa región del país.

ETHANOL MAIPU

Con el apoyo del Ministerio de Transportes y la colaboración de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, desde septiembre de 2011 se realiza un piloto de uso de  biocombustible en la  Estación de Servicio Copec ubicada en la comuna de Maipú. El proyecto considera la utilización de dos biocombustibles: E5, que consiste en una mezcla de 95% de gasolina base y un 5% de Etanol; y E10, mezcla de 90% de gasolina base y un 10% de Etanol para el uso de taxis. Hoy, el proyecto se encuentra en su etapa final para comenzar con el análisis de resultados.

SCX

Copec, junto a otras siete empresas, funda la primera bolsa climática privada del Hemisferio Sur, basada en los más estrictos criterios y metodologías de contabilización de reducción de emisiones de gases efecto invernadero: Santiago Climate Exchange.

Esta innovadora iniciativa se constituye en una plataforma clave para el desarrollo de proyectos de reducción de CO2 y la compra de bonos que permitan mitigar el efecto invernadero.

PILOTO CON BIODIESEL EN MINERA COLLAHUASI

Durante dos meses se realizó una prueba en ocho camionetas a partir de un combustible B5 (mezcla de 5% de biodiesel con un 95% de diesel) producidos en la Molinera Gorbea. Los resultados mostraron una reducción de 4,78% en las emisiones de CO2 (huella de carbono) y una disminución del rendimiento en 1,29%. En total, logramos disminuir en un 3,67% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

BIODIESEL EN MOLINERA GORBEA

En la región de la Araucanía, Copec, junto a la Universidad de la Frontera (UFRO) y la Molinera Gorbea, desarrollaron la primera planta piloto para la producción de biocombustibles en base a aceite para motores y quemadores de caldera, y aceite de raps. Dicha planta cuenta con una capacidad de producción de 200 Lts/día, y se trata del primer proyecto con resultados formales a escala industrial con biodiesel.

Contexto general del medio ambiente

Con la adopción, el año 1992, por parte de las Naciones Unidas de la Convención Marco del Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) se comenzó a pavimentar lo que el año 1997 se conocería como Protocolo de Kyoto —ratificado ya por la mayoría de naciones—, y cuyo objetivo es la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.

La Unión Europea ha llevado la delantera en cuanto a la formulación de un esquema de reducción de emisiones con carácter obligatorio para el sector industrial, y lo ha hecho a través de su Esquema  de  Comercio de Emisiones (“EU ETS”, por sus siglas en inglés). Su finalidad apunta a cumplir su compromiso en Kyoto, de reducir sus emisiones un 8% en relación con las emisiones  del año 1990, en el período 2008-2012.

Este esquema se aplica desde el 2008 a las fuentes de emisión fija (industrias) y ya incorpora a la industria de la aviación,  a partir del 1 de enero de 2012.

Hoy, el EU ETS es el único sistema de reducción de emisiones aplicable para esta industria en el mundo. Sin embargo, tanto la International Civil Aviation Organization (“ICAO”) como la International Air Transport Association (“IATA”) han promovido un sistema internacional de reducción de emisiones basado en acuerdos multilaterales y no un esquema de tipo unilateral como lo es el EU ETS.

A nivel mundial el gran hito en sostenibilidad sin duda será la cumbre de Rio +20, donde el mundo se reunirá 20 años después de La Cumbre de la Tierra, a revisar cuáles son los principales desafíos para el desarrollo sostenible. Como LAN y como industria, esperamos que en la cumbre Rio+20, los países nos pongamos de acuerdo y las emisiones de la industria aérea mundial se agrupen bajo la ICAO, para que regule las emisiones de CO2 de la industria aérea mundial y así evitemos el surgimiento de regulaciones unilaterales que finalmente terminarán generando distorsiones económicas al comercio internacional.

“A nivel mundial el gran hito en sostenibilidad sin duda será la cumbre de Río+20, donde el mundo se reunirá 20 años después del protocolo de Kyoto a revisar cuales son los principales desafíos para el desarrollo sostenible.”

“Los biocombustibles nos permitirán crecer y al mismo tiempo reducir las emisiones en general.

Se estima que con el uso de biocombustibles sustentables podríamos reducir las emisiones en hasta un 80%.”

La aviación en América Latina provee un crecimiento sustentable

Paul Steele, Director Ejecutivo, Air Transport Group (ATAG)

Es muy gratificante ver aerolíneas, aeropuertos y fabricantes de aviones de todo el mundo hacer tanto esfuerzo por reducir el impacto ambiental de la aviación. Ningún otro sector está haciendo más que la aviación para reducir emisiones.

Anualmente, el sector de transporte aéreo mundial emite aproximadamente 649 millones de toneladas de dióxido de carbono. Esto equivale a un 2% del dióxido de carbono total producido por el hombre en el mundo. En 2008, nuestra industria se convirtió en el único sector que se fijó metas para reducir sus emisiones. Para 2050, habremos reducido en un 50% la cantidad de CO2 emitido por la aviación respecto de 2005.

Con tecnología, la industria de la aviación ya ha mejorado la eficiencia de las aeronaves en un 70% respecto de las primeras generaciones de aviones de 1960. Y cada nueva generación es entre un 15% y un 20% más eficiente. Nuevos diseños, materiales de construcción más livianos, mejoras en la aerodinámica, hasta el uso de nuevos modos de aterrizaje y despegue, pueden reducir las emisiones considerablemente. 

Pero hoy, la industria tiene un incentivo muy real para reducir el uso de combustible: ya que representa aproximadamente el 30% del costo operativo de las líneas aéreas, no sólo representa un incentivo ambiental, sino también uno financiero.

El debate más interesante está en el uso de biocombustibles sustentables para la aviación. Después de tres años de pruebas muy rigurosas, recibimos la aprobación para utilizar biocombustibles en vuelos de pasajeros. Es grandioso ver que la industria aproveche esta oportunidad con entusiasmo.

Los biocombustibles nos permitirán crecer y al mismo tiempo reducir las emisiones en general. Se estima que con el uso de biocombustibles sustentables, podríamos reducir las emisiones en hasta un 80%.  Técnicamente, sabemos que los biocombustibles funcionan en la aviación y así muchos vuelos de prueba lo demuestran. Ahora, es fundamental comercializar esta nueva fuente de energía.

La aviación está en condiciones de convertirse en uno de los principales clientes del mercado de los biocombustibles sustentables. Falta que gobiernos y autoridades promuevan la investigación de nuevas fuentes de materia prima y refinería, las inversiones públicas y privadas, comprendan las oportunidades de un crecimiento ecológico local, y se establezcan coaliciones que abarquen a todas las partes de la cadena de suministro, todos pasos necesarios para la adopción de biocombustibles sustentables para la aviación.

Materias Primas

El norte de Chile cuenta con todo lo necesario para desarrollar la industria del biocombustible en torno a la celulosa, las algas y oleaginosas: clima, suelo, infraestructura y “expertise”, lo convierten en el lugar perfecto para innovar con este tipo de materiales.

Además Chile cuenta con una importante capacidad de producción de biomasa forestal, sobre todo considerando que la biomasa requerida para la industria del biocombustible no necesariamente necesita las mismas características de forestación que otro tipo de industrias,  permitiendo utilizar mayores amplitudes de suelos, incluso los que hoy no son de carácter forestal ni agrícola. Y aún existen otras alternativas como la conversión de basura y residuos.

¿Pero qué gana Chile desarrollando y liderando la industria del biocombustible?

En primer lugar, desarrollo económico. Esto no sólo aportaría a desarrollar una industria en el país, sino que tendría además un importante impacto en las zonas rurales donde se producen y convierten estas biomasas.

Del mismo modo, el medio ambiente se vería beneficiado dado que estas tecnologías pueden reducir más de 80% de las emisiones provenientes del crudo, considerando todo el ciclo de producción. Esta cifra es muy considerable dado que Chile importa casi la totalidad del combustible, por lo que no sólo sería un aporte medioambiental, sino que además tendría un impacto importante en la balanza comercial, reemplazando una importación por producción local.

Por otro lado, la producción de biocombustibles es también un tema comercial estratégico, ya que nos permite no depender exclusivamente de un tercero para proveernos de combustibles líquidos. Esta independencia evita las fluctuaciones en los precios internacionales del crudo, permitiendo una mayor estabilidad a los precios del consumidor final.

El impacto social es otro aspecto importante en que nos beneficiaríamos. Los pequeños agricultores de zonas rurales podrán tener mayor acceso a participar de una industria a la que antes no tenían acceso.  Ejemplo de esto es Brasil, donde más de 210 mil familias de agricultores se han visto beneficiadas con el desarrollo de la industria de biocombustibles.

Asimismo, podría tener un importante avance al existir una industria como la aviación comercial, que requiere tecnología de punta para mantenerse competitiva.

Estar en la vanguardia del desarrollo de esta industria no está libre de riesgos, sobre todo cuando los tiempos para lograr alcanzar un crudo competitivo, pueden alargarse. Pese a esto, esta es una tendencia a nivel mundial que ha llegado para quedarse debido a la gran cantidad de beneficios asociados que implica su impulso.

Esta industria además tiene ciertas ventajas que no se ven en otras industrias de alto impacto, y es que los compradores finales de los productos son grandes empresas que están incentivando el desarrollo de la biomasa, como es el caso de empresas de transporte aéreo.

Para entrar a competir en la carrera de biocombustibles de segunda generación se necesita mucha voluntad. Para comenzar, se requieren cambios en el marco regulatorio y definir la cantidad de áreas que hay que abarcar en paralelo para aumentar la posibilidad de éxito.

Debemos trabajar por ampliar nuestra mentalidad y atrevernos a innovar más, sobre todo en los ámbitos que nos benefician directamente. Mientras, instituciones como la Asociación Chilena de Biotecnología (ASEMBIO) junto con empresas y entidades como LAN, COPEC, ALSACIA, BIOCOMSA (ENAP), Fundación Chile, BAL Biofuels, AEON Biogroup y Universidad Mayor, están comprometidas y trabajando en la elaboración de una propuesta para el desarrollo de una industria de biocombustibles y biorenovables en el país.”

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Este vuelo quedará registrado entre los hitos pioneros de la aviación chilena.  Tambien hay que destacar el esfuerzo que ha hecho nuestro país, logrando que las proyecciones de la composición de las fuentes renovables de nuestra matriz, al año 2020, fueron superadas en un 3%. Pero naturalmente queda un largo camino por recorrer, particularmente en la industria aeronáutica.

La sostenibilidad, la disponibilidad y el costo siguen siendo hoy todavía  factores clave para la introducción  masiva en el mercado, de los combustibles jet renovables. El desafío seguirá latente y la innovación junto al constante aprendizaje tecnológico nos conducirán  probablemente en un futuro no tan lejano, a cambios insospechados.

Hoy la industria esta en modo de supervivencia por los efectos de la pandemia del covid 19.  Tal vez el tema de los combustibles renovables pierdan por el momento su prioridad, pero tal vez también, se abran otros caminos, aparezcan innovaciones y se de impulso a la creatividad frente a la urgencia.

Categories: Crónicas

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