VICTOR
CONTRERAS GUZMAN
Teniente
ingeniero y aviador militar
(Autor de la
“Historia de la Aeronáutica Militar de Chile” – 1916)
|
||||
Primera Parte
La superioridad militar de la época no fue ajena a la
irrupción de este nuevo avance de la tecnología y encomendó, al General Pinto
Concha, Jefe de la Comisión Militar en Berlín y al Coronel Dartnell,
alumno de la Escuela Superior de Guerra de Paris, realizar estudios sobre
Aeronáutica para su implementación en Chile. El informe que Dartnell emite en 1912 se basa en la organización de la aeronáutica francesa e incluye
con una gran minuciosidad cada uno de los requerimientos que habría que
satisfacer para establecer un servicio aero-mlitar en
el país.
Por su parte el General Pinto Concha visitó los
principales aeródromos y establecimientos de aeronáutica en Europa emitiendo a
su regreso un completo “Informe sobre aviación y aerostación “ al supremo
gobierno (1913).
Refiriéndose a los primeros aviadores, Contreras
relata que “ El capitán Avalos partía a Europa en febrero de 1911 comisionado
por el gobierno para practicar el pilotaje hasta quedar en condicione de poder
organizar una Escuela Militar de Aviación en Chile. Ingresó a la Escuela Bleriot en Etampes y muy pronto
en Junio de 1911, después de un aprendizaje sin contratiempo , obtuvo el brevet
de piloto aviador de la federación Aeronáutica Internacional. Se trasladó
entonces al Aeródromo de la Champagne en Reims, donde aprendió el manejo de los
biplanos Voisin y Sánchez Besa. De allí pasó a
Alemania a la comisión de armamentos, y a mediados de 1912 ingresaba otra vez a
la Escuela Bleriot y después de haberse adiestrado en
un aeroplano de 50 HP efectuaba una prueba de volar una hora a más de 1.000
metros con descenso desde esa altura con motor detenido. El mismo realizó las
pruebas de recepción del primer aeroplano que adquirió el Gobierno, el Bleriot 50 HP ‘Manuel Rodríguez’ y efectuó con él algunos
viajes a través del campo. Voló tambien en aeroplanos Escuela, de la casa ‘Deperdussin’ y regresó a Chile en Noviembre de 1912.”
El 7 Febrero de 1913, siendo Ministro de la Guerra don
Jorge Matte, se dicta la ley que permite la organización
del servicio de la aeronáutica y la fundación de una Escuela.
Paralelamente se había decidido el plan de adquisición
de aviones :
-
Dos tandem Bleriot de 80 HP, tres de 50 HP, tres ‘Escuelas’ de 35 HP y
dos pingüinos de 25 HP de alas atrofiadas, para rodar
-
Un biplano de turismo Voisin con motor Renault de 70 HP
-
Dos Breguet de 80 HP y uno
de 100 HP (provistos de tubos lanza bombas)
-
Un biplaza Deperdussin Gnome de 70 HP
-
Cinco biplanos Sánchez Besa: “Son de construcción
metálica de acero niquelado, y desde el punto de vista de la seguridad, ofrecen
las mayores garantías, porque están reducidas las probabilidades de accidente y
limitadas sus consecuencias, especialmente por la sólida construcción del marco
de aterrar (sic). Tienen la particularidad sobre los demás aparatos de que el
piloto puede poner en marcha el motor girando una manivela que hace funcionar
un magneto auxiliar de partida, y se puede detener la carrera en tierra por
medio de un freno de cinta de acero que aprieta el núcleo de la rueda. Vienen
provistos de buen número de piezas de repuesto y de instrumentos auxiliares para
la navegación, tales como brújula, taxímetro ‘Tel’, cartoscopios,
extinguidor, cofre para herramientas, altímetro, barómetro registrador,
indicador de velocidad ‘Etevé’”.
Todos los aviones, desde el N° 1 al N° 15 (con
excepción del N° 13) recibirían el nombre de suboficiales y soldados que más se
distinguieron en las campañas de la República. El N° 13 se le puso “al
aeroplano construido por Penelas, bautizado con el
nombre ‘El Terror’ y que sirvió a los alumnos del primer curso para ejercitarse
en las maniobras elementales de vuelo, sin acarrearles a ellos ni al material
mayores daños, que unos cuantos golpes sin consecuencias. Tambien se ideó con
este mismo objeto un barril alado provisto de los órganos de gobierno de un
aeroplano y que se denominó ‘Duperbarril’, parodiando
con este nombre el célebre aeroplano ‘Deperdussin’ de
delicadísimo manejo.”
Continua en su Historia, Contreras:
“El 7 de Mayo se nombró Inspector del Servicio de
Aviación al General Arístides Pinto Concha, sin perjuicio de sus funciones como
Jefe del Estado Mayor General.
El 11 del mismo mes un decreto organizaba la Escuela
Aeronáutica Militar que tendría por objeto adiestrar oficiales y suboficiales
como pilotos aviadores, pilotos mecánicos y aerostáticos para el servicio del
Ejército. La Escuela dispondría del terreno libre de la chacra de Lo Espejo de
mil metros de largo por 600 de ancho, de propiedad fiscal, para sus ejercicios,
hangares , dependencias y edificios.”
Interesante resulta observar el plan de estudios a que
serían sometidos los primeros alumnos:
“a) CURSO TEORICO
1 Aeronáutica
General
2 Mecánica
de la Aviación, Teoría de los motores
3 Conocimientos de los instrumentos y
aparatos que se emplean en aeronáutica y su manejo, especialmente telegrafía
sin hilos y telemecánica
4 Cosmografía
y Geografía Física en la parte aplicada a la aeronáutica
5 Condiciones
de construcción de aparatos aeronáuticos
6 Dibujo
y lectura de carta, redacción de partes etc.
b) CURSO PRACTICO
1 Ejercicio
de Aviación y aerostación
2 Preparación de los aparatos para su
utilización . Reparación de los mismos. El curso de que tratan los números
1,2,3 y 5 letra a) será elemental y sus demostraciones matemáticas para los
suboficiales. El de los números 4 y 6 letra a) será para los oficiales
únicamente.
Habría dos cursos cada año, que principiarían en Marzo
y Octubre
Tras el examen de admisión del 17 de Marzo de 1913
fueron aprobados como alumnos del primer curso de aviadores militares, diez
oficiales y siete suboficiales. En el orden de mérito, el autor, Teniente 2°
Víctor Contreras, de ingenieros ocuparía el 2° lugar, tras el Teniente 2°
Amadeo Casarino, de artillería que encabezó la lista.
Además integraban el grupo, el Teniente 1° Andrés Bello, de infantería, el
Teniente 2° Francisco Mery, de artillería y los
suboficiales Adolfo Menadier y Luis Page.
El Teniente Contreras (Sánchez Besa) fue comisionado a
Francia, junto con los oficiales Casarino (Bleriot), Bello (Sánchez Besa) y Ponce (Breguet)
y los suboficiales Menadier (Breguet)
y Vercheure (Sánchez Besa), para que obtuviera en el Aero Club Internacional su título de piloto aviador. El
resto de los alumnos se presentaba en la mañana del 6 de Abril a la Escuela de
Aviación, a cargo del Capitán Avalos en forma interina (por ausencia del
titular Comandante Hinojosa en el extranjero) e iniciaban su instrucción en el
único aparato Escuela, Bleriot de 35 HP que se
disponía.
“Cada vez que
el aparato se quebraba, todo el personal trabajaba activamente en repararlo
pronto para poder continuar el aprendizaje interrumpido. Recién a mediados de
Julio, llegaba a la Escuela la segunda remesa de aeroplanos enviada de Francia:
2 aparatos pingüinos para rodar, 2 de Escuela de 35 HP para vuelos a reducida
altura, por lo general inferior a 50 metros y 2 Bleriot de 50 HP.
El sábado 9 de Agosto (1913), se presentaban a examen
ante la comisión compuesta por los generales Pinto Concha, Altamirano y Capitán
Avalos, para obtener el Brevet de ‘Piloto aviador’, los Teniente Mery y Urrutia. Las pruebas consistían en efectuar en
vuelo, dos series de cinco ochos, alrededor de dos postes colocados en la pista
a una distancia de 500 metros; en subir a una altura superior a 50 metros y en
aterrizar en el interior de un círculo de 100 metros de diámetro. Estas pruebas
son las del reglamento de la Federación Aeronáutica Internacional.
Mery hizo la primera serie de ochos y
aterró(sic). En igual forma procedió Urrutia. Mery realizó la segunda serie de ochos y remontó a 100 metros de altura y al
descender en vuelo cernido, con motor parado vio que no alcanzaba a caer dentro
del círculo y puso nuevamente el motor en movimiento, pero con tan mala suerte
que el aparato chocó de punta contra el suelo, y se arrastró dando media
vuelta. Resultó demolido el cuerpo del aparato, la hélice, el marco de aterrar,
una rueda y varios tubos. Fue el primer accidente que sufría Mery, debido tan sólo a la casualidad. Se llevó el aparato
al galpón en un carro especial y se sacó a la cancha del viejo de 25 HP, que
tanto había servido y cuyo motor estaba completamente gastado.
Subió el Teniente Urrutia. A la partida el motor falló
tres veces, una de ellas estando el aeroplano a treinta metros de altura. El
piloto aterró con toda felicidad, y en un segundo vuelo no logró elevarse a mas
de 15 metros.
Las pruebas se continuaron el miércoles 13 de Agosto
con buenos resultados y los Tenientes Mery y Urrutia
obtenían los primeros, el Brevet (de Piloto Aviador), otorgado en la Escuela.”
El 8 de Septiembre cumplían la prueba, el Teniente Urzúa y el Sargento Page.
En los meses de Octubre y Noviembre se realizan
simultáneamente procesos de instrucción para calificar a alumnos como Pilotos
Aviadores y a los Pilotos Aviadores ya calificados, como Aviadores Militares de
acuerdo a las exigencias de la
Aeronáutica Militar Francesa.
El Teniente Contreras nos relata en qué consistían
estas exigencias:
“El examen teórico para oficiales versaría sobre
Topografía, nociones elementales de aviación, mecánica elemental y práctica,
conocimiento y manejo de instrumentos. Para suboficiales , lectura de cartas,
manejo de instrumentos y mecánica práctica”.
Las pruebas de vuelo que había que satisfacer
consistían en:
“1 Haber efectuado un vuelo de una hora de
duración a una altura mínima de 1000 metros
2 Haber hecho sobre aeródromo, un aterraje en
vuelo cernido, a motor detenido, partiendo de una altura superior a 500 metros
sobre el terreno. El aterraje deberá hacerse a menos de 200 metros desde un
punto designado de antemano.
3
Haber satisfecho el examen teórico previsto en el
reglamento
4
Haber ejecutado tres pruebas de viaje al través del
campo, a saber:
A) Un viaje
triangular de 200 kilómetros a lo menos de recorrido total, efectuado con el
mismo aparato, en 48 horas o mas, con dos escalas intermediarias obligatorias
anunciadas de antemano; el más pequeño lado del triángulo, recorrido, no debe
ser inferior a 20 kilómetros.
(Entre los
primeros triángulos practicados Contreras recuerda los siguientes: Lo Espejo,
Casablanca, Culitrin, Lo Espejo – Lo Espejo, Viña el
Mar, Casablanca, Lo Espejo – Aeródromo, Cartagena, Casablanca, Aeródromo –
Escuela, Culitrin, Casablanca, Escuela – Aeródromo, Melipilla, Rancagua, Aeródromo)
B) Un viaje a
lo menos de 150 kilómetros en línea recta, con itinerario indicado de antemano,
sin escala.
C) Un viaje
efectuado en el mismo día, entre la salida y puesta del sol, con el mismo
aparato, a lo menos de 150 kilómetros en línea recta, con itinerario indicado
de antemano y con una escala facultativa.
Estos vuelos deben ser ejecutados sin pasajero. El
vuelo a 1000 metros de altura podría realizarse durante uno de los viajes.
Tras quebrar algunas hélices, roturas de ala y
repetición de prueba, el Capitán Avalos otorgaba el brevet de Piloto Militar a
los Tenientes Urzúa, Urrutia, Mery,
Pérez y al Sargento 1° Page.”
El Teniente Contreras resume así lo realizado:
“En nueve meses de vida, la Escuela de Aviación, al
terminar el año 1913, había formado seis pilotos militares y tres pilotos
aviadores, había educado mecánicos de aviación y formado oficiales observadores
del Estado Mayor.
Los aeroplanos habían totalizado 29,579 kilómetros de
vuelo.
Por sus pilotos militares y elementos, la Aviación
Militar de Chile pasaba a ocupar el primer lugar en Sudamérica y el sexto del
mundo, figurando antes que ella, por su orden: las de Francia, Alemania,
Inglaterra, Austria e Italia.“
|
||||