“Tigres Voladores”

 

1a Escuadrilla Aire

Hernán Heriberto BENAVIDES Navarro , Germán Alberto BRAVO Delgado, Leocadio Alberto CABALLERO Inostroza, Bruno César Augusto CANOBRA Cortés, José Domingo Segundo CORREA Ruiz, Luis Reinaldo CORSI Ceroni, Guillermo Alberto DIAZ Córdova, Guillermo Eugenio DIAZ Morales, Herne Luis ETCHARD Kaempffer, Manuel Fernando FREYHOFFER Ibarra, Jorge de Jesús GILBERT Ceballos, Ignacio Arturo GODOY Venturini, Santiago Jaime HURTADO Guzmán, Enrique Ismael JARA Krause, Ernesto Carlos Sebastián JOERGER Edwards, Raúl Octavio LAVIN Gallardo, Victor Guillermo L’HUILLER Zavala, Gabriel Nuncio LAMAS Nazar, Egidio MACHUCA Ramoso, Luis Rafael Hernán MESA Mesa, Jorge Enrique MONTERO Peñaloza, René Alfredo OPAZO Alarcón, Ernesto Raúl OLIVARES Álvarez – Salamanca, Voltaire Armando OPAZO Ibáñez, Fernando Alfonso PALACIOS Montti, Jorge Enrique POBLETE Lara, Juan Francisco ROLLE Norambuena, Carlos Luis Eugenio RUIZ Donoso, Antonio José SIMENETTI González, Jorge Alejandro TONKIN Llanos, Diego Enrique VALDES Baeza, José Francisco VALLES Albini, Raúl VERGARA Meneses

 

1a Escuadrilla AA

Fernando Santiago AGUILA Menchaca, Renato ALVAREZ González Ramírez, Juan de Dios JIMENEZ Pérez, Oscar Alejandro PAVEZ Ulsen, Luis Enrique RUDLOFF Wachtel

 

1a Esc. Adm.

Víctor Ramón BARRIENTOS Ringler, Luis Enrique BENAVIDES Casadío, Alejandro Benjamín Ponciano, Armando PAVEZ Orellana, Paulino Alberto VILLAFAENA Morales, Jorge Gustavo Alberto ZUÑIGA Urrutia

 

2a Escuadrilla Aire

Osvaldo Arturo ADASME Elgueta, Oscar Franz ANJARI Lobos, Ricardo Wilfredo, Sergio Armando BARRIGA Kreft, Oscar Franz BORONIG Seiltgens, Víctor Erwin BORONIG Seiltgens, Carlos Patricio CARBACHO Astorga, Gonzalo Renato CRUZ Fuentes, Ricardo Gabriel GYSMENTENEICZ Topp, Jorge Danilo ESPINOZA Mellado, Alfredo FAGALDE Leighton, Germán Carlos Federico FUCHSLOCHER González, Hernán Gabriel Eusebio GARCIA Fuentes, Gerold Emilio GEBERT Oisel, Nivaldo Felipe LEIVA Guerrero, Víctor Manuel MATTIG Guzmán, Máximo Patricio ORMAZABAL Lobos, Emilio René PRADO Arias, Jorge Pedro RODRÍGUEZ Silva, Roberto Rafael SILVA Stuardo, Luis Ángel VALENZUELA Muñoz, Felipe ZUÑIGA Barr.

 

2a Escuadrilla Ing.

Teófilo Dantón ALVAREZ Castro, Mario Hernán CASTRO Torrealba, José Guillermo FUENTES Morales, Roberto Lautaro LARA Venegas, Carlos Antonio MULLER Longo, Renato Andrés SUTIL Fernández, Jorge Ernesto LATORRE Soto, BARQUERO Villalobos (Cadete costarricense)

 

2a Escuadrilla AA

Raúl ETCHEBERRY Mardof, Álvaro Fernando QUIJADA Ossa, Carlos Leandro SANHUEZA Lagos, Oscar José Edmundo RODRIGUEZ Goyenechea, Rafael del Carmen SANTELICES Muño,

TOTAL: 77 cadetes

 

OSVALDO ARTURO ADASME ELGUETA
Comandante de Aeronave en Línea Aérea ALTA y Subdirector de Precadet

 

 

SERGIO ARMANDO BARRIGA KREFT

Con respecto al nombra “Tigres Voladores” Sergio Barriga nos precisa:

“A fines de los ochenta, a un compañero mío, que ocupaba el cargo de Subdirector de la Escuela, se le ocurrió ponerle a nuestra escuadrilla el nombre de “Escuadrilla Tigres”, en razón a que nuestra insignia de vuelo, que es una copia de la de los “Tigres Voladores” del General Chenault, lleva un tigre con alas. Cosa que a algunos no gustó, ya que como cadetes nunca tuvimos nombre

Como posteriormente se constató que la Escuadrilla 1977-1979, llevaba reglamentariamente el nombre de “Escuadrilla Tigres”, se optó por tomar nosotros el nombre de “Escuadrilla Tigres Voladores” y así evitar malos entendidos”.

 

Si bien Sergio Barriga registra a lo largo de su vida el paso por diversas instituciones del quehacer aeronáutico (Braniff, DGAC, Lan Chile entre otras) su gran pasión ha sido la investigación histórico aeronáutica. Tal es así que ya en 1983 integraba un grupo de entusiastas historiadores del cual formaba parte también los Comandante de Lan, Alfonso Cuadrado Merino y Ciryl Halley-Harris Mc Donald. (Detalles de la creación del Instituto de Investigaciones Histórica Aeronáuticas de Chile en goo.gl/XKCPz9)

Habría que reconocer que un impulsor indirecto de esta iniciativa fue el Presidente de Lan Patricio Sepúlveda que, frente a los intentos de terminar con la empresa por parte de sectores del gobierno de la época, encomendó al Comandante (R) Alfonso Cuadrado M. la tarea de fortalecer la imagen de Lan como patrimonio histórico de la aviación comercial chilena. Quien ejecutaría la tarea encomendada a Cuadrado sería Sergio Barriga, quien el 5 de marzo 1983 (con motivo del 54 aniversario de Lan) entrega la primera parte de la Historia de Lan Chile (1929-1964). Un año más tarde para el aniversario 55º de la empresa, Sergio Barriga entregaría el 2º tomo de su Historia de Lan Chile que abarca el período 1964 – 1984.

Pero la tarea encomendad a don Alfonso Cuadrado no solo se limitó a la redacción de la historia de Lan Chile, sino también impulsó la idea de tener Lan su propio museo en que se expondrían gráfica y materialmente elementos de la historia de Lan. Lamentablemente el museo tuvo solo una breve existencia (en el subsuelo de las oficinas de Lan en esa época ubicadas en calle Huérfanos 727) y los sucesores de Patricio Sepúlveda en la Presidencia de Lan abandonaron la idea y todos los elementos que se habían reunido en la exposición tuvieron un destino desconocido, perdiéndose todo rastro de ellos.

El esfuerzo por rescatar la historia de Lan, aceleró la motivación para crear formalmente el Instituto de Investigaciones Histórico Aeronáuticas de Chile que Sergio Barriga presidiría más tarde por varios años.

Ya como Director del Instituto, durante una manifestación en el Club de La Unión con motivo del 58º aniversario de Lan (4 de marzo de 1987), Sergio Barriga pronuncia el siguiente discurso (“Herencia de Juventud”), demostrando su estrecha vinculación con la empresa:

“EI débil murmullo del motor del De Havilland va quebrando la quietud y el silencio de la pampa de aquel 5 de marzo de 1929 y en medio de la soledad del desierto el minero esforzado alza asombrado su vista hacia el límpido cielo nortino.

Es el avión correo de LAN CHILE que inaugura sus servicios y va cubriendo con sus alas, cual, si desgranara en lenta oración las cuentas de un rosario, las largas etapas de la agreste y desolada ruta hacia Arica.

Doce días más tarde frente a la estación Varillas pliega sus alas el Teniente Julio Fuentealba, primer mártir de la aeropostal. Ante sus despojos mortales, el Comodoro Arturo Merino Benítez se referirá a “unos muchachos valerosos que quisieron vencer las dificultades, los peligros y la muerte”.

Qué distinto a otras naciones que incapaces de enfrentar el desafío, han preferido entregar la con- quista de sus cielos al capital foráneo y a empresas extranjeras.

El correo abre la ruta y en forma tímida aparece el pasajero audaz dispuesto a afrontar junto al solitario piloto, los avatares de la incipiente navegaci6n aérea.

El trimotor Ford otorga sensación de seguridad y confort y nace el concepto de “su majestad el pasajero” El Príncipe de Gales y su hermano el Duque de Kent de visita en nuestra patria viajan por LAN desde Antofagasta y expresan su admiración por los servicios de la empresa.

Lentamente el transporte aéreo se torna realidad y el ciudadano común manifiesta su preferencia por la vía aérea que lo libra de las ataduras del vapor y del ferrocarril.

Quien podrá olvidar las llegadas nocturnas a Santiago sobrevolando el San Cristóbal con su iluminado funicular, o sus calles cuajadas de luces multicolores. Años ya lejanos en que el arribo de los aviones al viejo Aeropuerto “Los Cerrillos” era todo un acontecimiento.

Chillán, Temuco y Puerto Montt se incorporan a las rutas de LAN y paisajes de insospechada belleza, salpicados de bosques, lagos y volcanes se abren a la vista de atónitos pasajeros que desde lo alto contemplan las bellezas naturales con que el Creador bendijo a nuestra patria.

El terremoto de Chillán llena de congoja a la nación toda y las alas de LAN acuden a restañar las heridas, ayudando a enjugar muchas lágrimas.

La incorporación de nuevo y moderno material establece la necesidad de crear el Servicio de Auxiliares de Vuelo. Dora Koeppen, cariñosamente conocida como “Mucky”, tendrá el honor de ser la primera auxiliar de vuelo que haya en Chile.

La distante Magallanes se vislumbra ya en el horizonte y se inicia el enlace regional diario a Porvenir desde Punta Arenas.

Llegan los legendarios Douglas DC-3 que hacen posible enfrentar los rigores de la ruta Santiago-Punta Arenas. La prensa dirá: “ahora Chile no es sino un solo paño cosido de punta a punta por el hilo fino y seguro de los viajes de LAN”.

Los beneficios del transporte aéreo se extienden a todos los rincones del territorio patrio y el esforzado poblador de Aysén, acostumbrado al desplazamiento a caballo o en lentas carretas de bueyes, verá llegar en alas de LAN el fin del aislamiento a que la naturaleza lo confinó.

El avión se ha transformado en vínculo de unión y hermandad americana y las alas de LAN a diario desafían el macizo andino en ruta hacia Argentina.

Luego son Perú y Bolivia los que se estrechan en aquel abrazo de fraternidad y el servicio internacional de LAN gana sólido prestigio.

El Continente helado, lejano y misterioso es otro desafío y cuando aún ninguna empresa aérea comercial se atreve a intentarlo, el 22 de diciembre de 1956 un Douglas DC-6 B de LAN CHI LE sobrevuela el territorio antártico chileno. Desde aquel día sus aviones con orgullo lucirán la frase: “Primera sobre la Antártica”.

Dos violentos sismos hacen estragos en la Zona Sur de Chile y una vez más las alas de LAN se hacen presente en auxilio de aquellos compatriotas que han visto perderlo todo. En un acto de destreza, uno de sus cuadrimotores será el primero en romper el aislamiento, que el corte de vías camineras y ferroviarias la furia de la naturaleza causó, poniendo ruedas en el Aeropuerto El Tepual aún en construcción.

La era del jet irrumpe atronadora en la aviación comercial chilena y Arica y Magallanes sólo distan entonces poco más de tres horas de la capital.

El poeta canta a ese mar que tranquilo nos baña y promete futuro esplendor. Mar que se alza como barrera que nos separa de Rapa Nui, lejana posesión chilena enclavada en medio de la soledad del Océano.

LAN CHI LE hace permanente la presencia de las alas chilenas en el Pacífico Sur iniciando en abril de 1967 servicios regulares a Isla de Pascua. Vuelos que más tarde prolonga a Tahíti y Fidji.

La enseña tricolor cubre la América toda, Europa y Oceanía y no extraña que en 1974 internacional- mente se catalogue como “un gran evento en la historia de la aviación civil”, el vuelo de uno de sus Boeing, que, siguiendo la ruta del Polo Sur, une directamente Sydney con la austral ciudad chilena de Punta Arenas.

Hoy sus aviones de fuselaje ancho a diario cruzan continentes y océanos y el profesionalismo y la técnica han suplido el arrojo y el valor de los precursores.

Que distante nos parece la época de los Gipsy, con su solitario piloto azotado por el viento en aquellas cabinas abiertas.

No en vano han transcurrido 58 años.

Desde lo alto nos llega la voz del Comodoro Merino señalando quien hizo a LAN:

“Fueron sus mártires, la audacia y la aventura del hombre. Una juventud abnegada y silenciosa en su heroísmo”.

 

En 2000 Sergio Barriga nos sorprende con un nuevo proyecto del Instituto de Investigaciones Histórico Aeronáuticas de Chile: la edición de una serie de libros de recuerdos aeronáuticos que editaría bajo el título de “Horas de Losa”. Las ediciones de estas “Horas de Losa” alcanzarían a 8 volúmenes, en el periodo 2000-2012. El prólogo del primer tomo refleja de algún modo la intención tras esta publicación:

 

“Este libro es una recopilación de relatos de hombres del aire que comparten un mismo ideal por la aviación.

De aquellas vivencias que muchas veces hemos escuchado en casinos y hangares, o bajo el ala de un avión en las denominadas horas de losa, cuando por una u otra circunstancia no podíamos volar, dejando que los recuerdos fluyeran libremente desde el fondo de los corazones.

Todos hechos verídicos, relatados tal cual sucedieron. En algunos casos sus autores decidieron cambiar el nombre de un protagonista.

Gracias, a quienes en forma desinteresada pusieron en nuestras manos anécdotas que permitieron dar vida a este volumen.

Confiamos en que su ejemplo motivará a otros aviadores a escribir sus propias vivencias, de manera que en un plazo no lejano podamos editar un segundo tomo.

Recorriendo las páginas de este texto, saldrán al encuentro de sus lectores rostros conocidos de los años idos, situaciones jocosas, sentimentales y en algunos casos, tristes.

Algunas en que se palpa en toda su magnitud la nobleza del alma humana y en oportunidades, el

valor.

Tal como lo es la vida misma.

Los invitamos a empuñar los mandos de la aeronave de la imaginación y adentrarse junto a nosotros por las rutas de la nostalgia.”

Sergio Barriga sigue muy activo hasta hoy, como miembro del Instituto.

 

MARIO HERNÁN CASTRO TORREALBA
Fue Ingeniero Aeronáutico en Ladeco, Aerocontinente-Chile, Avant Airlines, Principal Airlines, Aeroservicios y Prefectura Aeropolicial de Carabineros de Chile

 

CARLOS ANTONIO MÜLLER LONGO
Se integra en 1981 como Jefe de la División de Mantenimiento de LAN de la Gerencia de Ingeniería a cargo de Eduardo del Campo.

En 1989, bajo la presidencia de Guillermo Carey se concreta un convenio de cooperación con SAS con el cual se pretendía homologar a Lan -en la parte técnica, comercial y operacional- con SAS. Viajan con ese propósito diversos ejecutivos de Lan a Escandinavia por diez días para una especie de curso de inducción. Por operaciones son designados los pilotos Guillermo Holzer y Cesar Lannefranque; por ingeniería, Carlos Müller. Era la época en que SAS pretendía consolidarse como actor de tráfico global haciendo cabeza de un grupo de aerolíneas formado por Continental, Thai, All Nipón, Airlines of Britain, Swissair y LAN Chile. (Jan Carlzon, cerebro de esta iniciativa, lo explicaba así: “Nuestra estrategia es la de buscar socios de calidad con los que podamos establecer sistemas locales de centros neurálgicos y líneas radiales en diferentes partes del mundo” …).

Carlos Müller se mantendrá dentro del área técnica a cargo de diversos programas que el crecimiento de Lan (fusión con Ladeco y Fast Air) iba demandando.

 

 

OSCAR JOSÉ EDMUNDO RODRIGUEZ GOYENECHEA
Registra desempeño como Ingeniero de Vuelo en Ladeco

 

ROBERTO RAFAEL SILVA STUARDO
Desde su retiro ha volado y sigue haciéndolo en la aviación corporativa.