loweryUn largo período de salud desmejorada terminó por quebrarle la mano a nuestro querido asociado. Sólo unos días más y se habrían celebrado sus 90 años de edad.

No obstante dejarnos el dolor de su partida, nada impedirá que en nuestros recuerdos quede este singular colega piloto. Seguirá viva en nuestros corazones la imagen de ese hombre de físico imponente, siempre jovial y recto. Su ancha sonrisa y su transparente mirada eran su carta de presentación para ofrendar su amistad. Alegre, pícaro y también severo cuando el momento lo demandaba. Un excelente instructor apreciado por sus pares. Conmovedoramente sentimental especialmente cuando se trataba de su familia. Tuvo que enfrentar pérdidas dolorosísimas con su querida Eva en la etapa final de su vida. Rogamos a Dios que conforte y consuele a su familia y le permita recuperar la paz disfrutando con el recuerdo de un hombre excepcional que repartió alegría y bonhomía a lo largo de toda su vida.

Categories: Obituario

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