(Discurso del Senador Noemí en el Senado de Chile, el 15 Septiembre 1965)

 

Desde hace días, pensaba hablar en la hora de incidentes para referirme a la Línea Aérea Nacional, tan duramente tratada e injustamente combatida en algunas oportunidades desde alta tribuna. Pero no había podido hacerlo, por la diversidad de importantes materias que han debido abordarse en los últimos días.

Lo hago ahora y aprovecho para referirme al histórico “raid” del coronel don Roberto Parragué, que unió el continente de ida y regreso con la isla de Pascua y la de Tahiti. Lan Chile siguió con enorme interés ese viaje, que abre una ruta turística de insospechada importancia para el país.

Pero es necesario, para el mejor orden de mis palabras, manifestar que sentí la necesidad de hablar de la Línea Aérea Nacional a raíz de los últimos temporales que afectaron nuestro territorio. Cuando se interrumpieron los caminos, se cortaron los puentes y se destrozaron los rieles de ferrocarril; cuando el norte, para citar la zona que represento, quedó aislado, ahí estuvo presente, mas efectiva que nunca la Línea Aérea Nacional, uniendo con un gran puente aéreo las regiones aisladas. A pesar de la inclemencia del tiempo, los cóndores de LAN – esos bravos pilotos – surcaron con sus máquinas el espacio, para traer y llevar los pasajeros que repletaban los hoteles y estaciones; y cumplieron como saben hacerlo.

En esa oportunidad, viajé al norte para imponerme de los perjuicios sufridos en las provincias de Atacama y Coquimbo, y desde el avión tuve la imagen misma de nuestra patria, que puede sufrir los mas duros embates, pero siempre se levanta altiva y digna para rehacerse y seguir adelante. El panorama que se mostraba a mis ojos era una cordillera blanca completamente cubierta de nieve, con una reserva de agua tan necesaria a una región azotada por la sequía durante varios años, y el campo y los cerros reverdeciendo generosamente con las lluvias caídas. Ese inmenso manto verde como un símbolo de la esperanza de nuestro pueblo. Y arriba, un cielo azul y la lumbrarada cálida del sol. Quise mirar mejor este hermoso paisaje y pedí al comandante que me permitiera mirar desde la cabina. Tuve oportunidad de conversar con él, y esa conversación me hizo sentir como nunca la necesidad de hablar de esta organización: de la LAN.

“Nosotros” – me dijo el piloto – “queremos a LAN, vivimos sus problemas y saboreamos sus éxitos. Y nunca como ahora, estamos mas ciertos de que saldremos adelante. La presencia de Eric Campaña, un hombre formado en LAN, que ha sufrido con nosotros sus inquietudes, ahora como vicepresidente ejecutivo de la institución, es garantía de éxito. Cuando lo vemos entregado por entero a esta tarea, todos nos contagiamos con su entusiasmo. Sabemos categóricamente nuestras limitaciones y créame” – me manifestó – “que estaríamos dispuestos a trabajar por la comida, si fuera necesario, en la seguridad de que en un breve plazo se dispondrá de un servicio plenamente eficiente y que todos recibiremos, como es justo, la legítima retribución que nos corresponde”.

Por este piloto supe que la actual administración, como primera medida, había reducido las horas de vuelo de los pilotos, las que, desde hacía tiempo, estaban excedidas, sin que hubieran exigido las inspecciones correspondientes. Ahora se habían encuadrado dentro de los reglamentos y se habían designado los respectivos inspectores. Tambien se regularizaron y normalizaron los períodos de vacaciones, de los cuales, aunque parezca increíble, algunos pilotos, no habían usado desde hacia siete años.

Por eso me hice el propósito de obtener algunas informaciones e interiorizarme en el desenvolvimiento de esta institución, y pude imponerme de lo siguiente:

 

Elementos para servir los itinerarios de vuelo.

No ha sido tan evidente el interés que antes demostró por el transporte aéreo y en especial por la LAN, ya que habiéndose asignado en el año 1964 un presupuesto en dólares para la compra de repuestos ascendente a un millón seiscientos mil dólares, se le entregaron solamente la mitad, vale decir, ochocientos mil dolare. Demás esta considerar el problema de funcionamiento y para la seguridad aérea.

Esto, como es natural, dejó a la actual administración con el problema de la falta de aviones en vuelo por no disponer de repuestos, lo que obligó a sacar piezas de un avión que llegaba a revisión para otros aviones que salían en vuelo. Se creó un problema de los proveedores de repuestos tales como United Aircraft, Air Reserve y otros que cerraron su crédito, de manera que la actual administración no solo se encontró sin repuestos, sino con los créditos cerrados para poder obtenerlo. De ahí que el Gobierno, a un mes de asumir el mando, se vio obligado a entregar a LAN la suma de 349 mil dólares para la compra urgente de repuestos. El gobierno consideró también para el presupuesto del año 1965 dos millones cuatrocientos mil dólares, para la compra de repuestos. Como puede apreciarse, triplicó la suma presupuestada para el año 1964, lo que demuestra un claro interés por servir a la institución. Pero eso no es todo: la LAN hizo uso de un crédito con Francia por seis millones de francos, para la compra de repuestos, que la administración anterior no había ocupado por razones que se desconocen.

Por los hechos relatados, se han logrado ya progresos concretos. Durante el año 1964, de cada cien vuelos salidos de Cerrillos, ochenta lo hicieron con atrasos que variaron de 30 minutos a 24 horas. Este año, y no obstante haber sufrido el país las mas adversas condiciones meteorológicas que se recuerda desde el año 1919, ha sido posible esos retrasos al 23%, y se espera llegar a regularizar los vuelos.

Como puede apreciarse, gran parte de la tarea ha debido encaminarse a suplir errores existentes y, naturalmente, a cumplir una planificación cuyos frutos se vería luego.

 

Administración.

En el año 1964, el aporte estatal en escudos ascendió a cinco millones setecientos mil escudos. En este año, el aporte fiscal se mantuvo en la misma cantidad. No obstante, esta igualdad de presupuesto, se ha podido absorber el 38,4% de aumento de sueldos y salarios, que se pagó de una sola vez. Y lo que es mas importante, la LAN está adquiriendo con sus propios medios y recursos de moneda dura obtenida en sus servicios internacionales, un cuarto avión Douglas DC-6B. Todo esto ocurre en una empresa que se recibió con una pérdida de 1.000 escudos por cada hora reloj. Conviene destacar que los costos del mes de junio de 1965 son iguales a los de octubre de 1964, no obstante, el aumento de sueldos y salarios a que hice referencia.

Pero además de presentar una buena situación financiera, la LAN ha demostrado su preocupación por ofrecer mas y mejores servicios dentro del país. Tal es el caso de la venta de tres aviones Convair 340/440, para comprar tres aviones DC-6B de mayor capacidad, sin que ello haya costado un solo centavo al país.

Se están gestionando, además, negociaciones para reemplazar los aviones Douglas DC-3 por aviones turbo – hélice, gestión que se intentó en el año 1960 y que esta administración espera completar en breve plazo.

Lo anterior significa aumentar la capacidad de LAN en este año en 35%, gracias a un esfuerzo interno y sin mayores aportes fiscales.

 

Vuelos internacionales.

En esta sala se ha hecho mención a la inconveniencia de las operaciones internacionales LAN y se las ha catalogado como sueños de grandeza. Es útil destacar que la LAN opera internacionalmente desde 1946 y que la administración anterior lo hacía a Estados Unidos con 4 frecuencias semanales, sin que haya existido innovaciones en este Gobierno respecto de las mismas. Las operaciones internacionales permiten a la empresa con sus ingresos en dólares disminuir considerablemente el aporte que el estado concede para su servicio doméstico. Basta señalar como hecho que el ingreso de un pasajero internacional equivales a diez veces el ingreso de un pasajero doméstico.

Si bien es cierto que en la administración anterior LAN mantenía cuatro frecuencias para Estados Unidos y la actual tambien los mantiene, existe una diferencia y ella consiste en que hoy los aviones viajan llenos y con un 90% de ocupación y que en la administración anterior lo hacía semivacíos.

Nos hubiera gustado haber escuchado la voz del honorable Senador que ha criticado los vuelos internacionales, dando una alarma – en aquel entonces – para que se hubiesen tomado las medidas de protección tarifaria que el gobierno actual ha tomado en defensa de su propia línea.

Para que se pese debidamente lo que significa la operación internacional de la LAN debo anotar que desde el primer semestre de este año la producción internacional en moneda dura ha aumentado en un 70%, dejando una utilidad solamente en los estados Unidos de US $ 440.000, los mismos que aprovechará el país al comprar un cuarto DC-6B, que será usado para servir especialmente a la zona norte.

Esta experiencia en viajes internacionales nos permite mirar con optimismo el anuncio de LAN CHILE, como consecuencia del vuelo histórico del coronel Parragué, que todo Chile aplaude, respecto de la creación de la División del Pacífico, para cubrir los vuelos hacia Oceanía, comenzando por la Isla de Pascua y prolongándolos a Tahiti en aviones DC-6B, considerando que en ésta se encuentra, como se ha dicho “el nudo de las comunicaciones aéreas del Pacífico Sur”, para abrir posteriormente dos rutas de indudable interés comercial, como son Tahiti – Sydney y Tahiti – Tokio (1). Además de las inmensas posibilidades turísticas que se abren para Chile.

Termino señor presidente haciendo llegar a LAN Chile cordial felicitación por contar con pilotos que viven y vibran junto a su institución y que tienen fe en el destino de ella. Expresándole la satisfacción de un hombre del norte, porque en el cielo nortino escribió la LAN los primeros palotes en el silabario de su aprendizaje y nada puede llenarnos de mas legítimo orgullo que verla salvar todos los inconvenientes para saltar al progreso que junto a ella recibimos todos los chilenos. Para decirle, por último, que Chile entero ha visto con alegría su interés y apoyo al viaje que con caracteres de hazaña que nos ha brindado el coronel don Roberto Parragué, a quien saludo con gratitud desde esta alta tribuna.”

(1) Llama la atención que hasta el día de hoy nunca se ha considerado la implementación de esa ruta que en distancia es similar a Santiago – Auckland, en operación actualmente.