Ha dejado de existir quien fuera Vicepresidente de Lan Chile durante los seis años de la administración del Presidente don Jorge Alessandri R. (1958-1964). Ingeniero Civil de profesión (con especialización en mantenimiento aeronáutico) es recordado por su caballerosidad y su compromiso con el progreso de la empresa que le fue encomendada dirigir. Se hace cargo de una flota de 16 Douglas DC-3, 4 Glenn Martin 202 (prácticamente fuera de vuelo por falta de repuestos) y 6 DC-6 B de reciente adquisición que permitieron a Lan Chile, desde el año anterior, competir con aviones y servicio en rutas internacionales.

Su primer gran desafío sería el terremoto de mayo de 1960 que reclamó de todo el  país una respuesta rápida y efectiva. Lan Chile no fue la excepción y movilizó todos sus recursos volviendo a poner en vuelo incluso, a los Martin 202. Los pilotos  estuvieron a su lado operando día y noche en ayuda a los damnificados, independiente de las condiciones meteorológicas y las precarias condiciones de seguridad por la infraestructura dañada.

La operación de emergencia de los Martin 202 lo decidieron a buscar rápidamente un avión de reemplazo en unos Convair 340/440 usados, que fueron adquiridos a Allegheny Airlines.

En 1961 Mauricio Yánquez vuelve a verse enfrentado con un doloroso acontecimiento. El 3 de abril se estrella el DC-3 Nº 210 contra el Cerro Lástimas al Este de Linares perdiendo la vida todos sus ocupantes. Nuevamente se ponen todos los recursos de la empresa a disposición de la difícil operación de búsqueda del avión siniestrado. Se comenta que tras doce días de infructuosa búsqueda aérea se presentaron en la oficina de la Vice Presidencia dos personas que podían dar con la ubicación del avión. Dando crédito a lo escuchado, el VP dispuso la transmisión de las coordenadas al capitán de la empresa Sergio Riesle que volaba en la zona en misión de búsqueda. Los datos resultaron exactos detectando el capitán el lugar de los restos estrellados. Con ello la empresa pudo iniciar la penosa operación de rescate de las víctimas.

Mauricio Yánquez era un hombre de fácil trato dispuesto a escuchar y a encaminar las controversias en términos conciliatorios. La formación del gremio de los pilotos en ese año (Circulo de Pilotos) contó con su reconocimiento y simpatía. También le tocó implementar la nueva reglamentación de la DGAC que normaba la cantidad de horas de vuelo y períodos descanso de las tripulaciones, una larga aspiración de los pilotos.

El crédito de la operación hacia el Pacifico Sur (Isla de Pascua y Tahiti) se atribuye normalmente a la administración siguiente, la del Vicepresidente Eric Campaña, por cuanto efectivamente el primer vuelo comercial de Lan Chile se realizó bajo su mandato en 1967. Sin embargo, Mauricio Yánquez fue muy receptivo a los afanes del visionario Roberto Parrague S. al punto que decidió a principios de 1963 arrendarle uno de sus Catalina PBY-6 A para efectuar un vuelo a Isla de Pascua e iniciar los estudios tendientes a determinar lo necesario para hacer realidad los vuelos futuros en DC-6B. Él mismo se embarcó como pasajero en ese vuelo. Pero pasarían otros cuatro años para que se cumplieran las condiciones que harían posible un servicio regular hacia la isla.

La aparición de los cuadrimotores jet puso un nuevo obstáculo a la competitividad internacional de Lan Chile. El Presidente Alessandri no era precisamente un amigo de los aviones, los consideraba juguetes, si bien necesarios, demasiado caros. Vivo estaba el recuerdo de su visita a los EEUU a bordo de un DC 6B cuya comodidad y velocidad le parecieron suficientes al austero Presidente.

Pero Mauricio Yánquez no quiso quedarse atrás en colocar a Lan Chile en la era del jet. Negoció con el gobierno hasta que obtuvo el visto bueno para comprar tres aviones jet bimotores franceses Caravelle VI R de mucho menor costo que los cuatrirreactores americanos. Si bien con ello puso a Lan Chile a la vanguardia de la tecnología disponible en la época, su explotación comercial en la ruta internacional tendría serias limitaciones por su escaso alcance. En las rutas nacionales su impacto fue espectacular por la significativa reducción de los tiempos de vuelo y su capacidad de “sobrevolar el mal tiempo”.

 Maurice Yánquez hizo también un aporte importante a la descentralización del país creando un servicio aéreo regional con asiento en Puerto Montt. Para ello dispuso basar en esa ciudad aviones DC-3 con sus respectivas tripulaciones de  vuelo para atender Chiloé insular y continental. Como la idea era llegar a la mayor cantidad de lugares posibles en ayuda de los pobladores que vivían aislados, se dotó a los a aviones de un sistema de propulsión adicional (JATO) para garantizar la operación segura en pistas demasiado cortas.

Tras cumplir su período como Vicepresidente de Lan Chile, Mauricio Yánquez emprendió con éxito otras actividades, ajenas a la aviación. Sin embargo, era un agrado volver a encontrarse con él ya que con cariño recordaba sus años en Lan Chile y a las personas con que había compartido.

Con mucho afecto y pesar expresamos a su familia nuestras más sinceras condolencias.

Categories: Obituario

2 Comments

Mauricio Yanquez De la Cerda · Marzo 21, 2018 at 3:10 pm

A nombre de la familia Yanquez De la Cerda, agradezco muy sinceramente el homenaje de la Asociación de Pilotos de LAN a la memoria de mi padre Mauricio Yanquez Illanes.
Mauricio Yanquez De la Cerda

Manuel Huidobro · Junio 13, 2018 at 9:30 pm

Nuestras condolencias a la familia Yanquez De la Cerda a nombre de la Asociación de Amigos de la Fundación de Educación Nocedal, muy agradecidos por la generosa y fiel colaboración de Don Mauricio Yanquez Illanes con la educación de los niños y niñas de los Colegios que la Fundación Nocedal mantiene en las comunas de La Pintana y Puente Alto.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *