El 8 de Enero de 1953 se  inicia una concentración de Clubes Aéreos de todo Chile en La Serena, que se extendería por tres días.

Yo disfrutaba en Osorno mis primeras vacaciones como novel Alférez de la Fuerza Aérea. En una ciudad pequeña, el hecho que uno de sus hijos vista el uniforme militar,  no pasa desapercibido y rápidamente se difunde la noticia.  Así fue como a los pocos días me ubicaron para hacerme una petición que -con ganas de tener unas vacaciones bien entretenidas después de tres sufridos años como cadete- , acepté entusiasmado. Se trataba de acompañar – en calidad de” piloto de seguridad”  a un señor en su avión particular Ercoupe a unas concentraciones de clubes aéreos en La Serena. A pesar de que nunca me había subido a un avión que no fuera uno de los que la Fuerza Aérea empleaba en sus distintos grados de instrucción en la Escuela, tengo que reconocer que eso de “piloto de seguridad”  hinchó bastante mi ego.

Del Ercoupe no sabía nada, ni siquiera había visto uno antes. Pero como tampoco se trataba de ir mal preparado a mi misión. Don Alfredo Hubach, su dueño, me dio unas cuantas “vueltas de cancha”  en Pampa Alegre con lo que consideró que quedaba debidamente calificado como “piloto de seguridad”. En realidad el avioncito biplaza triciclo  era muy fácil de volar, a prueba de spines y de carruseles, y fácil de controlar con viento cruzado. Su velocidad de crucero era similar a la de los Fairchild que habíamos volado en primer año.

Tenía tren fijo,  doble cola y sus controles coordinados, es decir, el timón estaba conectado con el control de alerones de modo que la corrección de yaw era automática – NO TENIA PEDALES DE TIMON. La rueda de nariz estaba conectada directamente al manubrio de modo que se taxeaba igual que manejar un auto. Todo esto, más un recorrido limitado del elevador hacía que el avión era típicamente incapaz de entrar en spin! Se podía intentar pero el avión saldría volando sólo desde un spin incipiente. La instrucción sobre la ingeniería del avión, sinceramente, no dio para mucho más que eso.

Con el entusiasmo y la ingenuidad de mis 20 años me embarque en esta novedosa alternativa de vacaciones que además, era con todos los gastos pagados. Si hubiese tenido un poco más de conciencia de mi condición de flamante oficial de la Fuerza Aérea recién graduado, tal vez lo habría pensado dos veces antes de aceptar.

Durante el vuelo, con aterrizaje bien movido en Temuco, me fui enterando un poco del interés del Sr. Hubach en participar de esta concentración. Era un razón más bien sentimental: Había sufrido hace poco la pérdida de su señora con la cual precisamente había disfrutado un viaje a la zona norte. Un poco se trataba de revivir esos gratos recuerdos…

Sobre el valle central rumbo a La Serena

Resulta que el día sábado 10 de Enero, con más de 80 aviones y unos 200 pilotos, concentrados en La Florida y ya en plena competencia de aterrizajes de precisión, me veo matriculado en una competencia de Gymkana, prueba en que el equipo de Osorno, en el que participaba, saca el 2° lugar. Esto me penaría posteriormente en el banquete de clausura con repartición de premios ya que tuve la imprudencia de presentarme de uniforme, ante las autoridades entre las que figuraban oficiales de la Fuerza Aérea, delegados al evento y que un poco en broma y un poco en serio me lo echaron en cara (¿tiene Ud. permiso para esto…?). Entre esos delegados FACH estaban, entre otros, el secretario de la Comandancia en Jefe, Cdte. de Escuadrilla Eduardo Jensen y por la DGAC el Capitán Enrique Maurin (que había conocido desde en la Escuela  de Aviación).

Lo curioso del asunto fue que en la Gymkana el ganador fue el piloto del Club Aéreo de Valparaíso Raúl Corthorn, con el cuál me encontraría 4 años más tarde en LAN. También asistió a esa concentración René Bobe, también posteriormente piloto LAN, que incluso participaría en una Comisión de la Federación Aérea (en representación der la Zona Central) destinada a velar por la correcta distribución de los 30 millones de pesos que se le asignaba como aporte estatal a los Clubes. En la comisión fue designado por la zona Sur el Sr. Carlos Follert de Osorno.

J.M.Sch.

Categories: Crónicas

0 Comments

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *