Acusamos recibo de las alentadoras palabras de nuestro amable lector:

“Como primera cosa debo manifestar mi alegría al saber que aún se encuentran en buena salud y como siempre dedicados a mantener la historia de nuestra querida y recordada LAN CHILE.

Fue para mí una gran alegría enterarme de mi presencia en el artículo de la sección Alma Mater que está muy bien escrito y fiel a la realidad. Debo esclarecer que mi decisión de renunciar a la posición de Ingeniero de vuelo se debió a dos razones: Primero debido a mi edad (cuarenta o más) que significaría  que cinco años más en una posición de no piloto podría implicar la pérdida de mi condición de piloto ya que el HS-748, en el cual volaba de vez en cuando para mantener la licencia, ya no era parte de la flota LAN.  Segundo, yo ya había experimentado la pérdida de la posición de Navegante en el B-707, debido a las nuevas tecnologías de navegación y era aparente que lo mismo pasaría con la posición de Ingeniero de vuelo ya que las nuevas generaciones de aviones estaban certificadas sólo para capitán y copiloto.

Como yo vivía en California y había regresado a Chile tan solo para postular al concurso de pilotos de 1972 , (al igual que Harold Recart), decidí renunciar y quedarme en Estados Unidos donde yo residía inicialmente donde hoy en día soy nacionalizado y  ciudadano desde entonces.

También debo hacer notar que en la Escuela de Aviación Capitán Ávalos tuve el placer de ser contemporáneo de Gustavo Vila , Víctor Pérez , los hermanos Alcerreca, los Parragué, y muchos otros más con los que seguí compartiendo una vez en LAN lo cual cooperó a la increíble sensación de familia experimentada en la institución.

Como un pensamiento derivado del concepto de “Alma Mater” me atrevo a insinuar que la Escuela Naval también tuvo un papel importantísimo en el desarrollo histórico de la institución LAN CHILE. No solo gracias al inolvidable General Parrague que abrió las rutas transoceánicas, sino también por su aporte de pilotos y navegantes. De mi propia familia es el caso de José Miguel Guevara Rigollet (https://www.facebook.com/josemiguel767), capitán retirado ya (B-767 en LAN CARGO) y ex oficial naval y del Ejército de Chile. De gran significación son los aportes de Claudio Rosenbaum Kurtz (https://www.facebook.com/claudio.rosenbaumkurth) quien fue no solo piloto de Avro pero el creador del curso de navegantes de las rutas transoceánicas y parte del memorable vuelo transpolar.

Finalmente quisiera hacer notar que uno de los alumnos de la escuela de vuelo (creada con mi hermano Rubén), Pedro Agliati Madrid,  también llegó a ser capitán de LAN (B-737) ( https://www.facebook.com/pedro.a.madrid)

He incluido esos link de  Facebook ya que ellos podrían aportar mucha información para enriquecer vuestra sección “Alma Mater”

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Agradecemos a Luis su interés y colaboración para seguir enriqueciendo el contenido de nuestra página. En la actualidad contamos con su valiosa ayuda para escribir la historia de su hermano Rubén, pionero de los empresarios – pilotos que abrieron camino en los difíciles inicios del transporte privado en Chile. Un esfuerzo que realizó ofrendando trágicamente su propia vida.

También compartimos la necesidad de ampliar la idea del ALMA MATER más allá de la Escuela de Aviación Capitán Avalos, incluyendo otras instituciones formadoras de pilotos como los Clubes Aéreos, Academias y Escuelas privadas o públicas civiles, Escuela Militar, Escuela Naval y Escuela de Carabineros.

De acuerdo a la sugerencia de Luis, hemos enviado mensajes de invitación a colaborar en nuestra página a los tres link de Facebook indicados.

Hoy Luis vive en Alburquerque, NM y puede ser contactado al mail  luis@sigmacumlaude.com


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