Enrique Kähni perdurará en la memoria de los pilotos como un Ingeniero de Vuelo de excepcionales cualidades profesionales y humanas. Venia de trabajar como mecánico  de la Maestranza cuando se inició como Ingeniero de Vuelo en el DC-6. Integró en 1966 el equipo de  tripulantes que fueron enviados a Alemania para  hacer el primer curso de B-707. La instrucción contemplaba volar por un periodo como Ingeniero de vuelo en las rutas de Lufthansa.

Entre las numerosas operaciones especiales que le tocó efectuar, está la de febrero de 1974 en la que integra la tripulación del vuelo transpolar Sydney – Pta. Arenas que pasó en parte sobre la Antártica.

Retirado de LAN siguió prestando servicios en Fast Air.

Enrique vivía con su madre en la calle Carmen Sylva de Providencia. La casa, que todavía existe, contaba con un garaje que él había transformado en su taller, un  sueño para cualquier técnico. En la época que los tripulantes traían sus primeros televisores en blanco y negro de Miami con alimentación de 115 V, recurríamos a él para una adaptación a 220 V. No había tema que en mecánica y electrotecnia  no dominara ampliamente. Cada vuelo era una especie de “ir a clases” con él.

Enrique Kähni partió tras una larga y penosa enfermedad. Vayan nuestras más sentidas condolencias para su señora María Eugenia Ibarra y sus hijos.

Nuestro asociado Abraham Acevedo pudo acompañar a la familia en el cementerio y nos envió la foto adjunta.

Categories: Obituario

3 Comments

Abraham Acevedo Campos · Septiembre 5, 2021 at 2:37 am

Impresionaba Enrique Kähni por su sencillez y profesionalismo. Era algo innato en él. Con los años lo perdimos de vista pero fue un referente para los novatos que, primero como sus alumnos y después como copilotos y Capitanes, compartimos vuelos. Fue para mi un ejemplo a seguir y no dudé un minuto en ir a despedirlo en su última morada donde hoy descansa en Paz. Gracias Kike Kähni

Karl-Heinz Kähni · Septiembre 7, 2021 at 4:13 pm

Les agradezco profundamente tan bellas palabras dirigidas al hombre que no solo fue un ejemplo de profesional y ser humano sino también el padre que todo hijo quisiera tener.
Un enorme abrazo a todos los que lo conocieron y que están presentes en este grupo de parte de toda nuestra familia.

Con mucho cariño,

Karl-Heinz Kähni

German Larrabe · Septiembre 9, 2021 at 9:47 am

Grandes recuerdos del gringo. Primero a raíz de lis relatos de mi padre, su colega, y luego en mis tiempos de copiloto del 707. Un respetuoso saludo a sus amigos y familiares

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