El noble Beechcraft B-45 Mentor en sus últimos años en la Escuela de Aviación sobrevuela Santiago.

En la década de los años 80, la Escuela de Aviación se vio ante la necesidad de reemplazar sus veteranos pero robustos aviones de instrucción básica Beechcraft T-34/B45 “Mentor”, que ya a la fecha tenían más de 25 años de uso.

Pero la antigüedad del Mentor no era el único problema, ya que perfectamente podía seguir volando otros 10 años más, según sus bitácoras de vuelo. Lo que lo obligó a buscar un nuevo entrenador, fue la llegada al país de los veloces aviones de instrucción avanzada, propulsados con turbinas, Cessna T-37 y más tarde los A-36 Halcón, lo que produjo una barrera difícil de superar para los pilotos formados en el Mentor.

Para el piloto egresado con instrucción en B-45 Mentor cuya velocidad de crucero promediaba los 200 Km/h, le era muy difícil continuar su instrucción de vuelo en los veloces Cessna T-37B que estaban diseñados para volar a una velocidad máxima de 685 Km/h, o de crucero, 593 Km/h. Sin duda, había que buscar un avión de instrucción básica que cerrara un poco la gran brecha formada entre estas dos aeronaves de la Escuela de Aviación. Se evaluaron varios aviones para instrucción básica o primaria producidos por otros países, pero en la gran mayoría de los casos eran de características inferiores a las requeridas o los fabricantes no estaban dispuestos a negociar con nuestro país debido a la enmienda Kennedy.

LOS INICIOS

Boceto realizado por el entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, General del Aire Fernando Matthei Aubel, del futuro avión de instrucción para la Escuela de Aviación, tomando en cuenta componentes de aviones construidos por la Piper.

En el año 1979, el entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, General del Aire Fernando Matthei Aubel, decide iniciar un proyecto para diseñar y construir en el país, el avión de entrenamiento básico para la Escuela de Aviación, para lo cual reúne a sus ingenieros y les enseña un boceto realizado por él mismo, basado en un previo estudio de unos aviones Piper Dakota que se armaban en ese entonces en el Ala de Mantenimiento (ALAMANT).

Después de conversar en Chile con ejecutivos de la fábrica Piper, el General Matthei envió a EE.UU. al General de Aviación, Javier Lopetegui junto con un representante y piloto de la empresa chilena Aerosalfa, Valentín Duke, para lograr un acuerdo con la mencionada fábrica. Piper se interesó en el proyecto y confirmó la factibilidad del mismo. Así, en marzo de 1980, nacía el Programa Pillán. Definida la concepción general y las exigencias operativas se llevó el proyecto al tablero de dibujo de un ingeniero de la Piper.

El primer prototipo del Pillán vuela en Estados Unidos el 6 de marzo de 1981.

Los dos primeros prototipos construidos por la Piper, ahora en Chile, son evaluados y sometidos a numerosos cambios y transformaciones, con el fin de acondicionarlos para los requerimientos exigidos por los pilotos instructores de la Escuela de Aviación.

El año 1986 marca el inicio de una nueva era para la Escuela de Aviación al entrar este avión de instrucción en uso operacional.

El nuevo avión sería integrado por diversas partes de los aviones Dakota y Saratoga, mientras que el nuevo fuselaje se diseñaría por los ingenieros de la FACh y Piper.

El grupo de trabajo chileno estaba compuesto por Generales Ingenieros de la FACh, encabezados por el General de Brigada Aérea (I) Fritz Dreyer y varios Suboficiales y personal civil seleccionados por sus capacidades y experiencias. Todos junto con los ingenieros de la Piper, dan vida al primer prototipo del avión Pillán, que como avión experimental fue designado XBT. Su primer vuelo experimental lo realiza el 6 de marzo de 1981 en Lakeland, Florida, sin ningún contratiempo. Su piloto de pruebas fue el norteamericano Hugh Smith. El mismo General Matthei lo evaluó cuando este prototipo apenas tenía unas pocas horas de vuelo. Su impresión personal fue la de un avión potente y firme, así como suave y maniobrable.

Después de fabricar con fines de evaluación un segundo prototipo en la Piper designado YBT, se construyen en Chile otros tres.

PRODUCCIÓN EN SERIE

Dada las excelentes características de vuelo del Pillán (bautizado así por los alumnos de la Escuela de Aviación) se decidió que sería sin duda alguna el futuro avión de instrucción básica del plantel. Quien lo fabricaría sería ENAER, Empresa Nacional de Aeronáutica, creada el 2 de marzo de 1984, donde se firmó el contrato para la fabricación de todos los aviones requeridos por la Escuela de Aviación y más tarde las 40 unidades solicitadas por el Ejército del Aire de España para su Academia General del Aire. En ese país el Pillán fue rebautizado como E-26 Tamíz.

El Grupo de Aviación Nº 11 de la FACh con base en Los Cerrillos tuvo en su inventario desde 1988 un lote de aviones T-35 Pillán para instrucción de vuelo por instrumentos.

A medida que ENAER fue produciendo los T-35 Pillán, la era del T-34 Mentor iniciaba su fin. El último vuelo de un Cadete en la legendaria aeronave fue realizado en noviembre de 1986.

Luego, en diciembre del año siguiente, son todos dados de baja para su enajenación, no antes de haberse donado algunos ejemplares en vuelo al Club Aéreo de Santiago, Club Aéreo de Rancagua y al Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio.

Perfil del T-35 Pillán con los colores de la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Ávalos Prado”.

PILLÁN EN LA ESCUELA DE AVIACIÓN

El 1 de julio de 1987, ya se realizaba el primer “vuelo solo” en el T-35 Pillán, el afortunado piloto era el Cadete FACh Juan Pablo Boeckemeyer, quien fue felicitado por el Presidente de ENAER, en ese entonces, General de Aviación Caupolicán Boisset Mujica.

Bandada de aviones T-35 Pillán después de efectuar una pasada por la Elipse del Parque O´Higgins un 19 de septiembre.

El equipo de mecánicos ayuda al instructor y alumno en la etapa previa al despegue.

Desde sus inicios, el avión Pillán ha estado presente en Ferias Internacionales de Aviación, FIDAE, Farnborough, Le Bourget y fue adquirido por España, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y República Dominicana.

Mientras era producido, ENAER le introdujo numerosos cambios de acuerdo a las necesidades requeridas. Entre algunas, cabe hacer notar el reacondicionamiento de su cabina con sistemas de última tecnología, para que los alumnos realicen en él, la instrucción de vuelo por instrumento y nocturno. Con más de 20 años de servicio operacional, el Pillán se encuentra aún en la “plenitud de su vida”, ya que es un avión muy robusto y de fácil mantención.

En él, han realizado la instrucción básica todos los Oficiales pilotos de nuestra Institución quienes después se especializan como pilotos de combate, de transporte o de helicópteros.

Una escena que siempre será una realidad en la Escuela de Aviación es el Briefing con los alumnos y el instructor dando un repaso antes del despegue o después de finalizado el vuelo, y el avión Pillán que aún después de más de dos décadas de uso operativo tiene asegurado por mucho tiempo más su permanencia en el plantel.

La Escuela de Aviación también hace instrucción de vuelo a los futuros pilotos de las otras instituciones armadas de nuestro país.

Reconocido por todos los países que lo utilizan, el Pillán es uno de los aviones de instrucción de vuelo militar más económico del mundo y sus cientos de miles de horas de vuelo realizadas avalan su excelente diseño y construcción.

Su fuselaje de estructura enteramente metálica, lleva en su cabina los dos asientos en tándem, y el posterior está ligeramente más alto para facilitar la visibilidad del instructor. Su carlinga transparente de una pieza es muy similar a las empleadas en los aviones de combate, al igual que la disposición de su instrumental de vuelo duplicado para instructor y alumno.

El ala, también totalmente metálica, está compuesta con partes de los conocidos aviones  deportivos de la Piper, el Dakota y Saratoga.

En cuanto a los sistemas de combustible: aceite, hidráulicos y baterías se encuentran  condicionados para que el avión realice vuelos acrobáticos e invertido y sin restricción de tiempo.

Bibliografía:

Revista FACh Nº 155, enero – abril 1981. Pillán: El espíritu benigno de la FACh.

Revista FACh Nº 157, septiembre – diciembre 1981. El avión T-35 Pillán.

Revista FACh Nº 161 noviembre–diciembre 1982. Entrevista al Sr.Cdte en Jefe.

Revista Asuntos Militares, dic 1984. El T-35 Pillán. Revista Air International abril 1985.

Revista JP4 mensili di Aeronautica Nº 4 abril 1985. T-35 Pillán, il diavolo delle Ande.

Jane´s all the world`s Aircraft 1983-84

Foto 1.- El primer país en adquirir el Pillán fue España. El pedido fue por 40 unidades para el Ejército del Aire.

Foto 2.- La Fuerza Aérea de Chile lo recibe en 1986 y desactiva los “Mentor”.

Foto 3.- La Fuerza Aérea de Panamá es la tercera en adquirirlo en diversos esquemas de pintura.

Foto 4.- Paraguay recibe para su Fuerza Aérea en 1992 un lote de T-35A1 y T-35B.

Foto 5.- La Fuerza Aérea Salvadoreña los incorpora en el año 1998.

Foto 6.- El Ministerio de Defensa Nacional de Guatemala recibe en 1988 un lote de T-35B.

Foto 7.- República Dominicana recibe para su Fuerza Aérea en 1999 varios aviones T-35 Pillán.

Foto 8.- Ecuador adquiere en el 2002 un lote de T-35 para la Armada de ese país. Fue la última partida entregada.

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