Por Ángel Campos González

En una conversación entre amigos retirados de LAN apareció el nombre de don Pedro Putelli que estuvo a cargo de la posta de Mendoza por varios años y el de don Heriberto Pla que cumplía ahí funciones de mecánico. Y tuve la oportunidad de relatarles la intrahistoria que me une hasta el día de hoy, con los familiares de aquellos ex-funcionarios, que conocí desde mi infancia, allá por el 1960.

En efecto, mi padre – Custodio Campos – fue contratado como empleado de LAN-CHILE en 1958. Primero fue “Vigilante” en la Base de Mantenimiento de Los-Cerrillos (1958-1962) y posteriormente lo designaron  como “Mayordomo de Losa”, tanto en ULC – Los Cerrillos  como en UEL – Pudahuel (1962-1990), cuando empezó a depender de la  Gerencia de Operaciones. Don Custdio tenía como 200 secundarios a su cargo.

Estas reminiscencias nos llevaron a revivir esos vuelos en el DC-6 carguero en los años 60 contratados por la ECA para trasportar carne desde Mendoza a Santiago. Solían hacerse dos vuelos diarios.

Recuerdo la directa participación de mi padre en este programa de vuelos “carniceros “a raíz de que – como una manera de mejorar su renta-, fue autorizado por la Jefatura de Operaciones para que embarcase dos días al mes como “Ayudante del Despachador”, encargado de verificar el listado y amarre de la carga. El viático era el equivalente a un día por vuelo efectuado, pero además daba la oportunidad de abastecer la casa con variados productos y de mucho menor costo.

Junto a don Pedro Putelli (Jefe de Base y Despachador técnico) y Heriberto Plá (mecánico ) completaban la dotación de “LAN Mendoza” los Srs: Juan Plá, Agustín Videla y Chicho Tornello encargados del suministro de combustible (“ESSO-Aviation Mendoza ”), Entre vuelo y vuelo se fue forjando una amistad entre los tripulantes y el personal que atendía nuestros vuelos. En Argentina esa relación se desarrollaba muy rápidamente más allá de las labores de atención propias de la operación del avión. Se dio en Buenos Aires y se daba también en Mendoza: El personal local nos atendía con mucha solicitud y generosidad nuestros requerimientos de  “abastecimiento” doméstico dada la ventajosa situación de productos alimenticios y precios.

En Mendoza el sistema funcionaba “a pedido”. Durante el primer vuelo se dejaba “la lista” y se recogía en el segundo. Sin más motivaciones que una sincera amistad los “mendocinos” se esmeraban por solucionar y adquirir lo encargado. Con el tiempo el tipo de mercadería se fue ampliando a repuestos automovilísticos, de radio, remedios, cosméticos, “ondulines” o tubos para embellecer a nuestras damas, libros, chocolates, alfajores, etc. Nuestra casa, fue la primera del barrio en tener un TV, proveniente de Mendoza.

En ese tiempo el comercio de Mendoza ofrecía no sólo una gran variedad de productos para un turista chileno; también en su mayoría eran de una calidad superior. El aceite de mesa, por ejemplo, era muy superior. Mientras que en Chile, en el barrio se expendía ese producto (bastante turbio) por fracciones de litro (1/8, 1/4, 1/2), extraído por una bomba de manivela desde un tambor de 200 litros, desde Mendoza nos proveíamos del aceite “Cocinero” envasado en latas de 5 litros, cuyo aspecto era “claro, brillante y transparente”.

En 1962, Chile se preparaba para el mundial de fútbol. Una tarde mi padre conversaba en Mendoza con sus amigos LAN de la posta mientras se efectuaba la fase de carga del vuelo. De pronto Juan Plá le dice a mi Padre:

-“Che Campos, ¿tenés una TV para ver los partidos?”

– “Ya nos compraremos una” le respondió mi padre

-“Andá, llevátela de acá al crédito”.

Así fue como se gestó la compra de nuestra primera TV. Juan Plá tomó un crédito a tres años en la “Casa Vila” y al vuelo siguiente se la tuvo a mi padre. Claro mi padre había conversado previamente con la Aduana de Los Cerrillos y los Jefes de Vistas de Aduana (Sr. Benavides y Humberto Escobar) que aprobaron la internación.  Todos los meses, durante ese lapso de 3 años, se fue cancelando la primera TV que existió en mi barrio.

A las cordiales relaciones personales de mi padre con todos esos funcionarios, siguieron las relaciones familiares. Especialmente durante los veranos, ellos empezaron a viajar y pasar sus vacaciones en Viña del Mar, Concón o realizando camping en nuestros lagos del sur. Nuestra familia a su vez empezó a tomar la costumbre de viajar a las fecundas tierras cuyanas de nuestros amigos mendocinos.

Yo por mi parte ingresé en 1975 a LAN-CHILE como Tripulante Técnico de Vuelo (F/E) lo que me permitió – ahora a mí – acercarme aún más a ellos reforzando los lazos familiares ya construidos los años anteriores.

En verdad, con los descendientes de ese grupo de funcionarios mendocinos, crecimos juntos. Al son y ritmo de las canciones de Palito Ortega, Sandro, Leo Dan, The Beatles; Los Chalchaleros, Facundo Cabral, etc. construimos una amistad que mantenemos hasta nuestros días. Hoy, son los bisnietos de todo ese grupo con quienes hemos prolongado esa amistad que exceden ya los 60 años. Somos familiares y nos visitamos para los santos, cumpleaños, matrimonios, vacaciones, etc.  Nos hemos alegrado por nuestros logros; hemos sido padrinos y ahijados. Nos felicitamos cuando un nuevo niño nace y también con pesar y tristeza hemos llorado a nuestros fallecidos. Sí, en efecto: “somos familia”.

Estimados amigos, les participo este relato, para agradecer al Dios de Vida, por la profesión que nos brindara y que tuviéramos el privilegio de compartir. Los aviones con sus alas, permiten que nos abracemos y que compartamos la amistad a través del espacio y del tiempo con mucho afecto por medio de las distintas herramientas que ofrecen hoy día las comunicaciones.

En cuanto a nuestros amigos mendocinos originales ya han cruzado el umbral de la existencia: Don Pedro Putelli y Sra. lo hicieron en los años 2008 – 2010. Los últimos en fallecer fueron los hermanos Heriberto y Juan Plá y sus respectivas esposas 2017 – 2020. Sin embargo con sus descendientes seguimos cultivando la amistad desde ambos lados de nuestra cordillera.

***

En la conversación nuestro asociado Ricardo France quiso aportar su propio recuerdo:

“Excelente recuerdo el de Ángel. Pedro Putelli también fue un gran amigo mío. Me tocó conocer sus familiares y compartí varias veces con ellos. En una ocasión le pregunté cuál era el mejor lugar de bifes de Mendoza y partimos juntos a disfrutarlo. Departí varias veces con él y sus familiares tanto en Mendoza como en Santiago.

Me tocó también  en pleno conflicto del 78 aterrizar – por niebla en Santiago – con un B-727 carguero en Mendoza. Se trataba de un vuelo que supuestamente debía mantenerse en secreto porque transportaba dos  helicópteros artillados del Ejército. Con la complicidad de Putelli y Pla, el despacho fue rápido. Llegó un oficial de la Fuerza Aérea Argentina a inspeccionar y Puteli le dijo que el avión venia de Miami y si quería un cartón de cigarrillos americano gustosamente le regalaría uno. Y efectivamente se fue gradecido con su Lucky. Nosotros observábamos de paso una docena de aviones de guerra en los hangares… Fue una pasada afortunada por Mendoza. Eran tiempos en que los chilenos no éramos muy queridos en Argentina por determinados sectores de la población (militares). Los funcionarios de LAN, Jaime Arrau (Agente de Lan en B. Aires) y Eduardo Delgado (Jefe de Base en Ezeiza) estuvieron 30 meses detenidos. Fueron liberados recién el 9 de junio de 1981 (fueron recibidos en Pudahuel – muy afectados por el abusivo trato recibido – por sus respectivos Jefes José G. Vial y Julio Matthei Sch.)

***

También hubo gratos recuerdo para “Chicho” Tornello de nuestro asociado  Claudio Palma y otros:

– Nos acarreaba a comprar alimentos en las “picás” de Mendoza -…

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Para los ex “Lanes” más nuevos quisiéramos hacer una muy breve reseña de don Ángel, un personaje que tiene la camiseta LAN muy pegada a la piel. A sus 72 años (pero con un corazón de 65, según su cardiólogo…) sigue plenamente activo y participativo en todo lo que sea honrar la historia de LAN.

Ángel junto a su padre en 1975 al regreso de su Primer Vuelo como TTV en 1975. Fue en el B-727  Nº 723, SCL-PMC-PUQ (r/t).

Pero no solo tripuló los B-727, B-707 y DC-8 sino también desarrollaba aficiones musicales y poéticas con ingeniosas “payas” y poesías en distintos temas. Esta última afición se ocultaba bajo el pseudónimo de VERSANOV (VER = de Verde, Vida, Esperanza; SA= Sábado día de juerga, Alegría NOV = NOViembre, mes en que nació, nos explica…) en las publicaciones internas y externas a la empresa. Cuando LAN todavía se preocupaba del desarrollo cultural de sus empleados Angel  junto a su esposa, participó activamente en el Conjunto Folclórico de la empresa.

(Ver también en CRONICAS – NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE – Julio 15, 2021)

“¿Si Neftalí Reyes sobrevivió a Pablo Neruda, por qué VERSANOV no podría sobrevivir a Ángel Campos?” nos confidencia… Incluso obtuvo un premio en un concurso: “Personajes de San Bernardo en la memoria de su gente” que mereció ser impreso para escuelas y Bibliotecas

Tampoco se limitó sólo a volar. Colaboró activamente en la Unidad de Combustible con Cesar Lannefranque desde 1983 hasta 1990 con Luciano Arias. (Ver también en CRONICAS – EN LA UNIDAD DE COMBUSTIBLE DESDE EL DIA UNO… ¡Y POR 45 AÑOS! – Noviembre 1, 2020 – Por Carlos Bastias)

Cuando en1992 LAN entregó los B-707 a la FACH le correspondió hacer la instrucción requerida con Brian Gallo. Luego pasaría a volar los DC-8 hasta el año 2000 en las empresas Fast Air, Ladeco-Mas Air y Absa Cargo donde también estuvo a cargo de la formación de sus tripulantes. Posteriormente vuelve a LAN / LATAM desempeñándose hasta 2007 en el área de Ingeniería de Componentes. Esta unidad lleva el control de cada componente – instalado o no –  de cada uno de los aviones de la flota.

En 2010 reincide con los aviones haciéndose cargo de la Unidad de Combustible – en tiempo del Gerente de Operaciones Juan Parra – de la empresa SKY, hasta 2015. ¡Nada menos que 40 años “dándole” a los aviones! Hoy sigue disfrutando de su familia y del éxito profesional de sus tres hijas. La menor optó por la medicina y reside en Friburgo en cuya universidad se doctoró en Neurocirugía.

Y como estamos en fecha de “saludos” de año nuevo, don Ángel nos sacó del cofre de sus recuerdos uno del año 1988:

Publicado en “Flight Deck” emitido por la Gerencia de Operaciones en 1988

Categories: Crónicas

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