De una carta a mi compadre
(Por Klaus Reinarz – 1er Oficial reincidente – 1975)

 

Aquí estoy de vuelta al redil. Contento de habérseme contratado, aunque “a la cola”. No sé si por costumbre contraída durante “antes de”, o si me lo merezco.

 

Se me pregunta si noto cambiada la Empresa. Contesto que sí y no, y esto deja a todos bastante contentos.
Y, claro que noto cambios. Me fui con tres galones de capitán, y he vuelto a los tres galones, pero de copiloto. “Mis” copilotos son ahora mis capitanes, lo que no deja de ser una experiencia interesantísima, aunque hubiera preferido que otro la viviera por mí. Eso si, la acogida que se me ha brindado fue franca. mente cordial.

 

Referente al material de vuelo, el HS 748 sigue con continuas alzas en la potencia sin lograr una mejora (es como la inflación, ¿sabes?), y no vale la pena corregir el “Cruise Control Manual”, porque “ya viene otro aumento”.

 

Me parece imponerse una asimilación al reajuste según el IPC. Hasta ahora sólo logramos el ICP,Intermediate Contingency Power – na’ que ver con el reajuste IPC -, excepto en que tampoco alcanza. Con la mencionada asimilación se obviaría lo de “¿a cuánto va a subir y desde cuándo?”. Bastaría pedirle prestado “El Mercurio” a un pasajero para chequear el reajuste del momento (otra vez no ponen “El Mercurio”, pero no te preocupes que ahora es por economía).

 

No recuerdo si los Caravelle estaban “in” cuando me fui. Ahora nuevamente no lo están. Son franceses y pareciera que se atienen a una moda.

 

El “edificio” sigue igual, y la IBM con sus caprichos y/o rencores: ahora no me dio viático, pero luegona’ que ver, me lo descontó del sueldo.

 

Pero estoy contento. Acostumbrándome nuevamente a memorizar presiones, temperaturas, voltajes imposibles de medir, y también lo que hay, o había o habrá en los más inaccesibles recovecos del británico ex AVRO. Hasta hace no mucho, recordaba el diámetro de un cigüeñal del DC-6 B (afortunadamente nunca tuve que comprar uno; creo que eso lo hacía siempre el ingeniero de vuelo).

 

También sigue el lío con lo de galones americanos y galones ingleses, lo de las pintas, libras, litros, kilos, millas náuticas y de las otras, pies y metros. Sin esto podría ser tan fácil mi vida de copiloto: una vez que sé el peso de despegue, veo rápidamente si da para seco. Si da, anoto la V1 para seco, y VR/V2. Entro a una curva para saber si se iguala V1 con VR/V2. Para saber el torque mínimo para cada motor resto 8 PSI por cada 1.000 pies sobre el nivel del mar y 3 por cada grado sobre ISA y a esto le sumo 60 para saber el máximo. Luego entro a otra curva para anotar el % Fuel Trimmer. En eso llega el Last Minute Change y ya no da para seco. Corrijo vertiginosamente la V1 de seco a húmedo, y los torques (son lógicamente otros y ahora menos 6 PSI por cada 1.000 pies y -30 a +70). Mientras tanto subió la temperatura, y a punto de estallar en llanto corrijo nuevamente los torques y el FuelTrimmer, anotando con la otra mano el clearence del ATC, apurando a la vez la lectura de la lista de chequeo.

 

No sé en que momento llegamos al cabezal. Pero ahora hay problemas con la visibilidad. Menos mal que están muy en uso esas calculadoras de bolsillo. Aparto un poco mis papeles y libros logrando mirar afuera, y pienso que se ve 3/5 partes de la pista. Agarro la calculadora, meto 3/5 partes del largo de pista en pies, lo paso a metros y luego a millas. Me salió 0,7383103. Quedo estupefacto: es mi nuevo número IBM. Además lo había pasado a náuticas debiendo haberlo hecho a estatutas. Lógico. Falta finalmente sólo averiguar el techo y aplicar la escala móvil. En eso vuelvo a mirar afuera. Como veo que ya no estamos en el cabezal, sino próximos a Angostura y al nivel de crucero, empiezo a hacer el libro. Cojo el Cruise Control Manual extrayéndole dificultosamente datos que ya no corresponden, y hago la lectura en un libro que creo nadie mira.
Y, esto no es todo. La base de la nubosidad está en pies, metros o en clave. Creo que si se dice con voz de alarma, está en pies. Con suficiencia o por lo menos con un gesto de alivio, en metros, y con el ceño fruncido y aire de concentración, en clave. Si te encuentras con la sigla TSQLS, descífrala en tierra ya que en vuelo no encontrarás la hoja del manual por estar a caballo de una “turbonada activa”.

 

Aquí todos siguen llorando. Llorando por los sueldos bajos y la inflación; porque volamos demasiado o muy poco; porque volamos turbohélice y sin internacional; porque volamos 727 que ya no va tanto; porque volamos 707 que va harto, pero se demora demasiado (?). Llorábamos en ruta nacional porque no teníamos viático y ahora porque sí tenemos viático (obviamente sin gastos pagados). Lloramos porque los tramos son largos, porque son cortos…
Lo curioso es que yo estoy contento. Claro que no se sepa, ya que según se me ha informado, esto de estar contento sigue siendo muy mal visto. Además ahora que decidí no moverme de LAN hasta la jubila, inmediatamente se habló de reducción del personal.

 

Y ahora tengo uniforme casi completo. No sabía que el color negro tiene tantos diferentes matices. El pantalón de despachador. Las palas de copiloto las tengo de un ahora flamante capitán, hechas por la esposa de él para él, o sea bastante tiempo ha que no hay. La gorra sí la conseguí en Vestuario. Estaba sobrante por ser inmensa. Te la pones cuando estás con LTGCCCG (“relámpagos de nube a nube y nube de tierra”). En Vestuario también se me dio, en calidad de préstamo, una chaqueta de tripulante de mantenimiento, sumamente vieja, llena de romanticismo y manchas correspondientes, millones de kilómetros. Pareció hablarme. Con brazos tan cortos debe haber sufrido regulando loscowl-flaps del DC- 6 (tanto la chaqueta como el ingeniero que iba dentro). Pero el Jefe me dijo que no me preocupe, que las mangas “dan”. Mi abuelita se negó a “dar” y ahora tengo una de un capitán (chaqueta, no abuelita), pero no se nota mucho donde estaba el cuarto galón. Los que quedaron tampoco se notan mucho.

 

Pero estoy contento, y cuando me preguntan si era mejor volar en “por allá”, contesto: SI y NO.

 

NOTA: Nuestro recordado asociado Klaus Reinarz al parecer hoy a dejado de lado los aviones en la zona de Chiloe, y según las últimas informaciones, estaría ejerciendo como patrón de yate…
Categories: Crónicas

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