(Por Sergio Barriga Kreft)

Con mano segura, el Comandante LUIS CARMONA, mueve los mandos, reduce los aceleradores y el Boeing inicia su descenso hacia el Aeropuerto de Arica.

Diez mil horas de vuelo avalan su experiencia en Línea Aérea Nacional, a la que ingresara años atrás siguiendo las huellas de su padre el ex Comandante de Aeronaves, LUIS CARMONA LOPEHANDlA.

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El Comandante Luis Carmona Bennett, hijo del antiguo y al servidor de LAN-CHILE Comandante Luis Carmona Lopehandia, en la cabina de Pilotos de uno de los modernos Boeing 737-200 de la Empresa.

Para él es el término de una etapa más de un vuelo de itinerario. Para los pasajeros, la confianza en que su capacidad profesional es garantía de un final feliz de este viaje.

A su derecha, GASTÓN RONDA, el Copiloto con cinco mil horas de vuelo, en forma tranquila va siguiendo sus instrucciones.

“Flaps 1”, ordena CARMONA

“Flaps 1”, repite RONDA, mientras acciona el mecanismo correspondiente.

Qué diferente a “aquellos muchachos valerosos” de 1929, que con apenas poco más de ochenta horas de vuelo, dieron comienzo a las actividades de la entonces denominada Línea Aeropostal Santiago-Arica.

Epoca de pioneros, en que el entusiasmo y el valor suplían con creces la falta de experiencia y la carencia de medios.

Hoy, la capacidad, el profesionalismo y el avance de la técnica, son sinónimos de seguridad.

“Flaps 5”, pide el Comandante.

“Flaps 5”, responde el Copiloto.

Para la tripulación del vuelo 94, el día se ha iniciado e madrugada, cuando una camioneta de la compañía, pasó a recogerlos a sus domicilios para trasladarlos al aeropuerto, recorriendo las solitarias calles de un Santiago aún somnoliento.

A su llegada a la oficina de Control de Vuelo, los Despachadores Técnicos JORGE VILLARROEL y a MARIO AGUIRRE, van proporcionando el plan de vuelo y la información meteorológica correspondiente a la ruta a Arica.

Lejanos están aquellos días en que los planes de vuelo eran desconocidos y la información meteorológica casi nula.

El lento transcurrir del tiempo se ha llevado el recuerdo de aquellas frías mañanas invernales en El Bosque, en que sólo una pequeña luz en casa del Comodoro MERINO, indicaba que alguien estaba atento al inicio del vuelo con el correo al norte.

“Tren abajo”, ordena CARMONA

“Tren abajo”, contesta RONDA.

A lo lejos se divisa la costa, y poco más allá, en medio de la aridez de la pampa, comienza a vislumbrarse la pista de Chacalluta.

Este vuelo que hoy ha durado poco más de tres horas y media, con escalas en Antofagasta e Iquique, hace 55 años demoraba casi un día y medio.

No en vano han pasado los años, pienso al recordar que a la media hora de haber despegado de Santiago, el Comandante anunciaba por los parlantes, que volábamos a la cuadra de Ovalle. Quién diría que el Teniente MENESES, aquel histórico 5 de Marzo, en su De Havilland Moth, tardó 2:50 horas en recorrer el mismo trayecto.

Hoy en que el progreso de las comunicaciones terrestres ha hecho anticomercial el enlace por vía aérea entre la capital y aquella simpática ciudad, sus habitantes sólo estarán escuchando el débil murmullo de las turbinas del jet que la sobre vuela en lo alto.

En verdad los años han transcurrido y MERINO, LARRAIN, BATE, COSTABAL, RIVERA, FUENTEALBA, LISBOA y MENESES, vuelan ya en la legión del recuerdo en sus viejos biplanos.

Ahora el volar es algo científico, medito al observar a GASTON RONDA trabajar con el sistema OMEGA. Aquellos antiguos mapas escolares, utilizados como precarias cartas de navegación, en las cabinas abiertas azotadas por el viento en los Gipsy Moth, han cedido su lugar a los sistemas de navegación inercial.

En el compartimiento de pasajeros las Auxiliares de Vuelo GHISLAINE PAGUEGUY y MARISOL BUZETA y los Sobrecargos JOSE VILLANUEVA y JOHN SEAL, revisan que todo esté en orden para el aterrizaje. después de haber contribuido que éste haya sido un vuelo realmente placentero y que los viajeros se retiren con el convencimiento de que valió la pena haber volado por LAN-CHILE.

¿Recordará alguien que en los comienzos del transporte aéreo en nuestra patria, lo único que preocupaba al solitario e intrépido pasajero de los biplanos, era que el motor no fallara o se fuese a terminar el combustible en vuelo?

“Flaps 15”, indica CARMONA.

“Flaps IS”, repite RONDA.

Ambos repasan, uno a uno, cada punto de la lista de chequeo.

El velocímetro señala 125 nudos.

“El servicio de nuestra posta no se ha interrumpido un momento, ni se interrumpirá”.

Sí, es cierto que se viven horas inciertas y que LAN-CHILE, al igual que otras empresas, pasa por momentos difíciles, pero la sangre de sus mártires puede dar testimonio que aquella frase pronunciada hace ya más de medio siglo en el camposanto, ante los restos del Teniente FUENTEALBA, se ha hecho realidad.

“Flaps 30”, señala el Comandante.

“Flaps 30”, dice el Copiloto.

Mientras nos acercamos a la pista 02 de Chacalluta, me parece oir lo que respondiera el Comodoro ARTURO MERINO BENITEZ, al ser interrogado sobre quién hizo a LAN…

“Fueron sus mártires, la audacia y la aventura del hombre. Una juventud abnegada y silenciosa en su -heroísmo…”

“LAN 94, autorizado para aterrizar”, transmite la -torre de control.

NOTA FINAL

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En Marzo de 1984, el historiador Sergio Barriga Kreft terminaba con este capítulo, su “Historia de Lan Chile 1929 – 1984”. Con el presente capítulo y con la gentil autorización del autor hemos completado su publicación en la sección “Nuestra Historia” de nuestra página web.

La obra de Sergio Barriga Kreft tiene el mérito de su rigurosidad histórica ya que “los hechos y fechas citados son sólo aquellos cuya comprobación no ha merecido dudas”, como lo advierte el autor en su introducción.

 

 

Por otra parte invita a “pilotos, tripulantes y demás funcionarios de la empresa, tanto en servicio como en retiro, para que aporten los antecedentes que obren en su poder y que permita subsanar los vacíos y omisiones de que esta obra adolezca”.

Es una invitación que compartimos plenamente porque pensamos que todavía queda muchísima historia que relatar, muchísimos héroes anónimos que honrar. Es una tarea de la cual ningún ex – LAN debería sentirse marginado: Al contrario, debería ser un acicate para contribuir cada uno desde su particular ámbito, aportando fotografías, relatos, experiencias y emociones, a seguir escribiendo la historia de LAN, especialmente este año en que estamos celebrando nada menos que nuestro 80° aniversario!

Como “Asociación de Pilotos en Retiro de Línea Aérea Nacional de Chile”, reiteramos nuestro aprecio y reconocimiento a Sergio Barriga Kreft por su extraordinaria obra y por su generosidad, al permitirnos reproducirla por capítulos en nuestra página web.